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lunes, 8 de octubre de 2012

'Canciller' de las Farc acusa a Uribe de boicotear el proceso de paz


Proceso de paz

Por: Elespectador.com

Aseguró que el único que intenta poner “palos en las ruedas” es un pequeño movimiento de extrema derecha.

Los miembros de las Farc Ricardo Téllez, alias 'Rodrigo Granda'; Mauricio Jaramillo, alias 'El médico' y Andrés París. EFELos miembros de las Farc Ricardo Téllez, alias 'Rodrigo Granda'; Mauricio Jaramillo, alias 'El médico' y Andrés París. EFE
El expresidente Álvaro Uribe es el único que está boicoteando el diálogo entre las Farcy el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, según denunció " Ricardo Téllez", conocido como el "canciller" de las Farc.
"El diálogo lo apoyan los Estados Unidos, la Unión Europea, el Vaticano, muchos países, personalidades del movimiento asociativo en Colombia. El único que intenta poner palos en las ruedas es un pequeño movimiento de extrema derecha liderado por el expresidente Álvaro Uribe", afirmó Téllez en una entrevista telefónica con el diario ginebrino La Tribune de Genève.
El guerrillero, cuyo verdadero nombre es Rodrigo Granda, se encuentra en la Habana preparando el inicio de las conversaciones con el Ejecutivo, que comenzarán el próximo 17 de octubre en Oslo.
Para Téllez, el objetivo de ese diálogo es "acallar a las armas, pero también y, sobre todo, refundar nuestro país, que es el cuarto más desigual del mundo".
Tras seis meses de conversaciones secretas, el Gobierno y las Farc suscribieron el 26 de agosto en La Habana un "acuerdo general para la terminación del conflicto" con el compromiso de abrir un proceso de paz y donde se traza "una hoja de ruta" con cinco puntos.
Esos puntos son el desarrollo rural y un mayor acceso a la tierra; las garantías del ejercicio de oposición política y la participación ciudadana; el fin del conflicto armado y la reinserción de los guerrilleros en la sociedad; la búsqueda de una solución al problema del narcotráfico, y los derechos de las víctimas.
"Todos los temas son importantes y necesitan ser tratados tranquilamente y negociados escrupulosamente. Tienen que ver con la soberanía alimentaria, la salud, la educación, el derecho al trabajo, la seguridad social debemos re-inventar Colombia, que es un país muy injusto", concluyó.
Consultado sobre la posibilidad de establecer una tregua previa y paralela al diálogo, el guerrillero aseguró que su organización aboga por ello, pero que es el Ejecutivo quien se niega.
"Nosotros proponemos adoptar una tregua desde el inicio de las discusiones. Intentemos evitar muertos y heridos inútiles, pero el gobierno prefiere ligar la tregua a un acuerdo final. Lamentablemente, la experiencia muestra que no es muy buena idea", señaló.
Preguntado sobre si cree que el gobierno ha aceptado negociar porque está en posición de fuerza, tras años de amplias victorias contra la guerrilla, Téllez lo negó rotundamente.
"Hace diez años que el gobierno lleva a cabo una guerra masiva contra las Farc. Sin embargo, a pesar de sus importantes apoyos, a pesar de su tecnología, el Ejército no ha logrado derrotarnos. Seguimos estando presentes en todo el territorio colombiano. Si los militares pudieran vencernos, las autoridades no vendrían a la mesa de negociación", afirmó.
El guerrillero dijo estar dispuesto a dialogar "el tiempo que haga falta" y que espera que el gobierno ponga de su parte para que las conversaciones sean eficaces.
Asimismo, Tellez dijo que las Farc piensan anunciar "algunos principios fundamentales" en una rueda de prensa el 17 de octubre en Oslo.
 

jueves, 9 de agosto de 2012

¡No más! a los acólitos del neoliberalismo: Rubén Zamora, FARC-EP




URIBE EN CÚCUTA

Por Rubén Zamora, FARC-EP

2012-08-08
Mala fortuna de los cucuteños, venir, el expresidente Uribe, a buscar nuevos ruidos con las autoridades del gobierno bolivariano. Este encomendero del diablo urdió conspiraciones y ejecutó agresiones contra países vecinos alborde de impredecibles consecuencias. Que no se olvide la causa de la gravísima caída de las exportaciones colombianas a la República Bolivariana de Venezuela. Estas tenían un techo superior a los 7 mil millones de dólares y descendieron vertiginosamente hasta ubicarse por debajo de mil millones.
Aquellos días difíciles, marcaron un hito en que parece haberse anclado la dinámica productiva y comercial de algunos sectores de la economía regional con consecuencias que trascendieron en la economía de decenas de miles de familias cucuteñas, que como casi todas las del país, también se desencantaron de la llamada prosperidad democrática.
La mayor parte de la dirigencia política regional y local asumió complaciente actitud con esa hidra que se revuelca presa de odios y venganzas. Monstruo que engendró las peores criaturas con arsenales suficientes para sembrar terror, descuartizar seres humanos indefensos, desplegar un modelo económico como el monocultivo de la palma africana basado en el robo de tierras, desplazamiento, humillaciones, extorsiones, robo de viviendas, vehículos, ganados, establecimientos comerciales y otros bienes, como ocurrió en Norte de Santander.
Esa misma dirigencia seguramente llame a respaldar iniciativas como la Constituyente promovida por el uribismo, con el irrefutable propósito de blindarse de las investigaciones en curso por los crímenes que se le imputan relacionados con íntimos vínculos con el paramilitarismo, el narcotráfico, la corrupción, las chuzadas del DAS, el cohecho para su reelección y tantas infamias que destilaron de la Casa de Nariño, que por cierto,deshonra el nombredel primer defensor de los derechos humanos en nuestra patria.
Uribe, también en Cúcuta, vomitó lenguaradas de aversión fascista con el aplauso de unos y el silencio cómplice de otros. Más les importan las nefastas aspiraciones de los exponentes de la seguridad democrática, la confianza inversionista (multinacional) y la cohesión social, que el sentir de una región profundamente deprimida económica y socialmente. Ellos, institucionalizaron la influencia de las mafias del narcotráficoapresurando la descomposición del Establecimiento. No tienen autoridad moral para elevar una sola voz disonante. Claro que no, si los encontramos en el sainete de espectacular actuación parlamentaria que firman las leyes sin leer la letra gorda ni la menuda, como la del expresidente del Congreso, senador Juan Manuel Corzo Román, uno de los deudospolíticos del paramilitar Bloque Catatumbo al mando de Salvatore Mancuso.

SUFICIENTE, UN POCO de sentido común, para comprender las culpas de esta corrompida clase política con la embarazosa situación de crisis regional. Con la credencial que se presenten, no son más que una extensión de un fenómeno anacrónico, enfermizo, de esa pandemia violenta del capitalismo salvaje que ha degenerado en todas las miserias, conduciendo al país a ser uno de los finalistas mundiales en desigualdad, pobreza y terrorismo de Estado.
La tozuda realidad, reafirma que la orientación de la verdadera perspectiva política está en la más amplia unidad hacia una opción democrática y popular que blinde a los colombianos de los efectos de la crisis mundial, sobre la base de impulsar un desarrollo económico, ambiental y socialmente sostenible y sustentable, como influjo de la iniciativa creadora de las mayorías, que además, están llamadas a edificar la nación política, social y culturalmente en los más preciados valores de humanidad.
Los odios, conducen a la deshumanización y a la guerra como un instrumento ciego de dominación y destrucción. Que la guerra no sea una condición insuperable como camino de liberación. Nuestro pueblo, debe ganar los escenarios que rompan esa doctrina corrupta, mafiosa, violenta y nefasta que ha inspirado al Estado, con graves impactos en la sociedad. Es necesario entonces, construir una política sobre la base del diálogo y el análisis colectivo y constructivo, que defina un proyecto representativo e incluyente, con una clara orientación estratégica dela nueva Colombia.
La llave de la paz debe girar por el lado que se abren las puertas a la esperanza, de la solución política al grave conflicto del país. Llegó la hora de los colombianos decentes, de reivindicar el acervo patriótico y democrático que se quiso sepultar con el crimen político, de decirles:¡no más! a los acólitos del neoliberalismo.

sábado, 23 de junio de 2012

Crónica de Iván Márquez (FARC-EP): Mancuso acusa al poder




Mancuso acusa al poder

Iván Márquez
Por Iván Márquez
Integrante del Secretariado de las FARC-EP

Caracol Noticias realizó hace poco una impactante entrevista telefónica al jefe paramilitar, Salvatore Mancuso, recluido en una prisión de los Estados Unidos, en la que expresó verdades relevantes que no debieran ser ignoradas por las autoridades judiciales del país.

Sin ocultar su miedo a Uribe Vélez, Mancuso acusa al poder. Con un dejo de tristeza, todavía desconcertado, se queja amargamente del engaño y la traición de su hermano en el crimen, ese presidente paramilitar y mafioso que gobernó a Colombia durante ocho años. En efecto, cuando los jefes paramilitares empezaron a confesar sus verdades en los tribunales, Uribe los extraditó a los Estados Unidos para silenciarlos. No quería que en aras de la verdad trascendieran los nombres de empresarios, generales y de altos dignatarios del Estado que manejaban con invisibles hilos a los Castaño, a Mancuso, a Jorge 40, y a toda esa jefatura ensangrentada, como inspiradores en la cúpula, de la estrategia paramilitar y su carga de crímenes de lesa humanidad.

El establecimiento no quiere la verdad. Su prioridad afanosa es eludir su responsabilidad jurídica y evitar que la nación en masa lo señale, le exija reparación, garantías de no repetición y lo conmine a la depuración de las instituciones. Debieran encargarle a Roy Barreras el diseño de un marco jurídico especial que difumine sus temores.

Insistió el señor Mancuso en su comparecencia radial, que es erróneo y absurdo el mensaje para los procesos de paz que se está enviando desde la administración anterior, que habla de un gobierno que no cumple la palabra empeñada, que engaña, que miente. No es justo, dice, que no se le informe al país que el camino de la paz está minado por el engaño y la traición.

Para el gobierno verdad, justicia y reparación son apenas palabras vacías que solo se conjugan con el engaño. Solamente están en prisión, y desterrados, los cabecillas paramilitares, algunos parlamentarios de poca monta de la bancada uribista, pero no aparecen por ningún lado los autores intelectuales, los diseñadores de la estrategia.

Mancuso & Uribe, dos hombres de dos lados de la misma moneda.

Uribe tuvo relaciones íntimas con el paramilitarismo. Con un poco de temblor, hay que admitirlo, Mancuso se atreve a confesar que se reunió varias veces con él. Que es cierta la denuncia de Fabio Ochoa Vasco (capo del cártel de Medellín, encarcelado en EE.UU.) sobre la financiación paramilitar de las campañas presidenciales de Uribe. Que Álvaro y su hermano Santiago Uribe manejaban a los “doce apóstoles”, el grupo paramilitar que asoló el norte de Antioquia. Que el entonces gobernador de ese Departamento, Álvaro Uribe, a través de su secretario de gobierno, Pedro Juan Moreno, utilizó a las Convivir (Cooperativas de vigilancia) como trampolín para el crecimiento y fortalecimiento del paramilitarismo.

Muy grave, desde el marco constitucional que rige a Colombia, que el ex presidente a través del senador Mario Uribe y de su consigliere José Obdulio Gaviria, haya intentado tumbar a la Corte Suprema de Justicia para montar una corte Ad hoc manipulable y de bolsillo. Típico de la conducta de los gángsteres y mafiosos.

Cuando se afirma que un paramilitar ocupó también la Vicepresidencia de la República, Dios y Francisco Santos saben que eso es verdad. Lo dice Mancuso, quien siendo cabecilla activo pasó varios días como huésped de honor, en su residencia de Bogotá: fue ese Santos, quien pidió insistentemente a Carlos Castaño crear el Bloque Capital del paramilitarismo para ayudar a contener el avance de la guerrilla. Castaño le ofreció la comandancia del Bloque y le propuso asumir como relacionista de los paramilitares...  La justicia no puede seguir actuando en forma tan desentendida. El hombre sigue como si nada, perorando en los micrófonos de RCN.

Enredados más que nunca con el paramilitarismo el

primer Santos, Francisco, Uribe y el segundo Santos,
Juan Manuel, el actual presidente en Colombia
Otra denuncia concreta de Mancuso es que el general Mario Montoya, nombrado en su momento por Uribe como comandante del ejército, era un general paramilitar. No sólo les entregaba cargamentos de armas, sino que participa con los paramilitares en acciones conjuntas, como la de la Comuna 13 de Medellín donde resultaron muertos y desaparecidos centenares de pobladores. Siempre ocurrió que cuando los peones del “sumo pontífice” paramilitar quedaban en evidencia, éste, para salvarlos, los enviaba al servicio diplomático exterior. Montoya terminó siendo embajador en República Dominicana.

Es hora que se sepa quiénes son esos integrantes del ejército que entregaron al cabecilla Carlos Castaño la información que causó el asesinato de Jaime Garzón. Quiénes fueron los generales, que como macabra “solución técnica”, recomendaron a Mancuso, para evitar el escándalo por tantas muertes en el Catatumbo, que inhumara y volviera cenizas a las víctimas en hornos crematorios.

Obreros bananeros en Ciénaga, víctimas por el paramilitarismo
que cobraba tres centavos de Chiquita por cada caja exportada.
Fueron asesinadas directiva tras directiva sindical en una guerra
ejecutada de la alianza estado-transnacional-paramilitarismo.
Según Mancuso, y no sólo él, muchos empresarios del país y multinacionales financiaron al paramilitarismo. La Chiquita, que es la razón social tras la que se esconde la misma United Fruit Company, autora de la masacre de las bananeras en 1928, y la Dole, por ejemplo, aportaron 3 centavos de dólar por cada caja de banano exportada. Como Postobón, otras empresas nacionales entregaron recursos voluntariamente a los paramilitares. Generales como Rito Alejo del Río les recomendaron contactarlos. Pero aquí no pasa nada.

Respecto al paramilitarismo, la impunidad como maleza invadió a Colombia y amenaza hundirla en las tinieblas del olvido. El ex presidente Álvaro Uribe Vélez, el paramilitar, el agazapado principal responsable de los “falsos positivos”, todo el tiempo ha obstruido la justicia y conspirado contra los tribunales que no se le subordinan. Tiene escondido en la clandestinidad a su consejero embaucador Luis Carlos Restrepo quien es requerido por la Fiscalía. Dejó atrincherado como embajador de Colombia en el Vaticano al responsable de las chuzadas telefónicas. Urdió el asilo en Panamá de la ex jefe del DAS, María del Pilar Hurtado, también ligada como sus antecesores al paramilitarismo y a muchas otras podredumbres.

Quítenles la mordaza a los jefes paramilitares extraditados a los Estados Unidos para que el país conozca la verdad verdadera. Uribe ya fatiga con su cantilena rayada de la “venganza de los criminales” cuando algún capitoste paramilitar traicionado resuelve decir la verdad.

Cada vez que sale a bailar su nombre en alguna causa criminal, emite trinos distractores, fundamentalmente contra la insurgencia, que no son trinos sino graznidos de pájaro de la violencia de los años cincuenta.

Colombia tiene derecho a salir de la horrible noche, a sacudirse de los gobiernos victimarios, a buscar alternativas políticas y sociales, a procurarse un nuevo gobierno que se distinga por el respeto a los derechos ciudadanos y que privilegie la humanidad.

Montañas de Colombia, junio 17 de 2012