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miércoles, 24 de julio de 2013

Las FARC responden sobre la captura del militar estadounidense Kevin Scott Sutay en la zona de guerra







Contratistas, mercenarios e intervencionismo

Escrito por Foro Permanente


Para el diario capitalino El Tiempo, el soldado estadounidense Kevin Scott Sutay, ”ex marine, fue secuestrado por las Farc el pasado 20 de junio en El Retorno (Guaviare)”.

Este medio de comunicación titula una nota de su Redacción Judicial del 22 de julio, tomando las palabras del ministro de la guerra, el señor Pinzón, quien pretende que el país crea que, inocentemente, Kevin Scott ”llegó al Guaviare en busca de fortuna”.

No somos tontos, nadie se va a tragar el cuento de que una persona con la formación militar del soldado Sutay, que hasta hace pocos meses cumplió misión en las guerras que el imperio desató en Asia, va a llegar de su propia inspiración, de ”turista” a un área de guerra.

Así las cosas, el ”joven aventurero que planeó cruzar las selvas del Guaviare, a pie y con la ayuda de un machete y un GPS”, no es otra cosa que un mercenario, o lo que eufemísticamente suelen llamar como ”soldado de la fortuna”. Y esa fortuna no consiste propiamente en ”buscar una mina de oro”, según de manera casi angelical lo expresa el ministro Pinzón



EL EMBAJADOR ESTADOUNIDENSE, Michael Mckinley, dijo el sábado anterior que ”su compatriota era un militar retirado y que no hacía parte de una misión de su país en Colombia”. Es lo menos que puede decir, y se entiende. A él le corresponde tratar de proteger a su compatriota, y sobre todo ocultar el intervencionismo militar de su país en Colombia.

Pero ocurre que desde los inicios del mal llamado Plan Colombia, los Estados Unidos incrementaron como política oficial la presencia de mercenarios y su intromisión en el conflicto interno, lo cual ha obligado a que las FARC tomen elementales medidas de seguridad y precaución en sus áreas de operaciones, como ésta de capturar e investigar a un extraño, bastante extraño, que aparece de la noche a la mañana con pinta de RAMBO en medio de la selva.


ESTAMOS EN GUERRA, una confrontación respecto a la cual, aunque estemos en diálogos de paz, el gobierno ni siquiera ha querido pactar un cese bilateral de fuegos que brinde un mejor ambiente de tranquilidad que permita avanzar con más celeridad. Entonces, es absurdo que el ministro Pinzón insista en que las Farc rompieron su promesa de no volver a secuestrar. 

Las capturas de militares, incluyendo mercenarios y paramilitares, en áreas de confrontación no son secuestro, así que no suenan más que a bravuconadas torpes e innecesarias las exigencias de Pinzón cuando dice respecto a Sutay, que las FARC “Tienen que liberarlo rápidamente y dejar de decir mentiras señalándolo como un mercenario”.


Los tres mercenarios de la CIA que fueron derribados en febrero de 2003 en el departamento de Caquetá,
son ilustres ejemplos cómo el Pentágono privatiza su intervencionismo en conflictos como el colombia
no.


La fraseología de El Tiempo en ese sentido tampoco sirve de nada, sobre todo cuando por nuestra propia voluntad hemos dicho que será liberado, aunque tendríamos todo el derecho de canjearlo por alguno de los nuestros que sufren hacinamiento, tortura y todo tipo de vejaciones en las cárceles del régimen.

Necesario sería que en vez de hacerle eco al sonsonete mediático que sigue apuntando a señalar a los insurgentes como secuestradores, la ”gran” prensa más bien, desenmascarara con la denuncia la creciente presencia de mercenarios en Colombia, pues bastante utilizados han sido y son como instrumento para violar los derechos humanos y obstaculizar el ejercicio de los pueblos a la libre autodeterminación.


El Mercenario israelí YAIR KLEIN (enmarcado).

CON SOLAMENTE RECORDAR los ”servicios” que el Mercenario israelí YAIR KLEIN, ”prestó” a nuestro país, tenemos argumentos suficientes para alarmar al mundo entero y exigir con razón que debe cesar el criminal intervencionismo extranjero, el cual para el caso de Colombia se hace fundamentalmente a través de compañías privadas de seguridad que son las que regularmente contratan servicios militares empleando mercenarios. Una especie de privatización del intervencionismo.

YAIR KLEIN era coronel retirado del ejército israelí, y por sus propias declaraciones se conoce que su empresa de seguridad fue contratada en 1988 por ganaderos y empresarios de la industria del banano para entrenar a miembros de grupos paramilitares en Colombia, entre los que se contaba a los hermanos Castaño.

Agrega Klein que estas actividades eran de conocimiento de Carlos Arturo Casadiego, por entonces General de la Policía Nacional. El resto de la historia ya es conocido, las decenas de alumnos de Yair Klein llenaron de masacres y luto el territorio nacional.

Por lo demás, y como ya habíamos apuntado, con el Plan Colombia se incrementó la contratación de mercenarios, comenzando por que los aviones, helicópteros, armamento, mantenimiento, capacitación, asesoría en inteligencia técnica, y otros aspectos que tienen que ver con el asunto, son manejados por misiones permanentes de militares y civiles yanquis que, para colmo de males y descaros, están cobijados por la inmunidad diplomática.



RECORDEMOS QUE EL PLAN COLOMBIA en su primera fase dispuso de 400 militares estadounidenses para operar en nuestro territorio y el congreso de Estados Unidos autorizó la presencia de hasta 400 ”contratistas civiles”, que es el nombre eufemístico de los intervencionistas privatizados. Esto hasta donde se sabe.

Pronto el Departamento de Estado y la empresa Dyn Corp, argumentando que esta limitación era para estadounidenses, sobrepasaron los números indicados incorporando mercenarios de Guatemala, Honduras y Perú. Pero de complemento, en octubre de 2004 el Congreso de EE.UU. levantó las restricciones, entonces el número de soldados pasó a 800 y el de ”civiles” a 600, según versiones oficiales.

No es admisible la pretensión de que el personal militar, entrenado para la guerra, equipado con instrumentos bélicos, pueda estar cobijados por convenciones como las de Viena, argumentando que se han firmado los “acuerdos” de instalación de Bases militares y marines que en ella operen.

Valga expresar que las Convenciones sobre Relaciones Diplomáticas (1961), Relaciones Consulares (1963), Misiones Oficiales (1969), no fueron diseñadas para personal militar o prácticas de guerra, sino para darle sustento a la práctica diplomática de los Estados.

Es un exabrupto pretender que militares que actúan en un escenario en el que el Estado Huésped ha perdido su soberanía puedan pretender los privilegios e inmunidades del personal diplomático y consular que representa a un país extranjero, acudiendo a subterfugios como el de incluirlo como “personal técnico y administrativo de la embajada”.


Los pretextos para el intervencionismo son múltiples.
DESDE LOS TIEMPOS EN QUE RONALD REGAN declaro su “guerra a las drogas”, con una visión de extraterritorialidad propia de la mentalidad imperialista, se recrudeció la militarización de la política exterior yanqui y con ello la inclusión de personal militar gringo y de diversos países en operaciones aparentemente orientadas a acabar con el flagelo del narcotráfico, y bajo la consideración de que era un “asunto de seguridad nacional”, se desplegaron procesos de radarización e interdicción aérea, construcción de Bases en áreas de cultivos “ilícitos”, estructuración de cuerpos especiales para la “lucha anti-drogas”, militarización de la policía con adiestramiento, conducción y control del Comando Sur, sin que ello efectivamente se tradujera en una merma de la narco producción, pero sí en intervencionismo creciente.

Para tal despliegue, entre muchos otros puntos donde operan fuerzas yanquis y otras fuerzas extranjeras, está el aeropuerto de San José del Guaviare, con presencia de los llamados “Contratistas” de la Dyn Corp, de Matcom y TRW, apersonados del mantenimiento de los helicópteros Black Hawk y de fumigaciones aéreas de plantíos de coca. Por otro lado, en el departamento del Vichada está ubicada la Base de Marandúa, donde existe un sistema de radares y comunicaciones controlado por la National Segurity Agency (NSA) del Departamento de defensa de los Estados Unidos.

Pero aparte de Dyn Corp existen muchas otras empresas privadas como Lockheed Martin Corp (fabricante de aviones de combate, tecnología militar de punta, armamento para guerra de baja intensidad, sistemas de comunicaciones, entrenamiento a la Policía Nacional colombiana); Te Rendon Group (asesores de las Fuerzas Armadas, de la Policía Nacional y del Ministerio de Defensa en comunicaciones y diseño de guerra psicológica); Northrop Grumman (asesoría en sistemas de inteligencia y comunicaciones en tierra y en aire); Arinc Inc (mantenimiento, apoyo logístico, entrenamiento y modernización de aeronaves de guerra artilladas, entrenamiento de Policía nacional); TW (manejo de datos de radares y comunicaciones para las Fuerzas Armadas); Matcom (coordina programas de contrainsurgencia entre el Comando Sur y las Fuerzas Armadas de Colombia): Están además las empresas contratistas Oackley Network, ACS Defense, Air Park Sales and Service Inc, INS, Integrated Aero System Inc, Alion, Sciencie Applications International Corp; Imagery Analysis; Kellogg Brown & Root (subsidiaria de Halliburton), Man Tech, Arriscan y Vinnell, todas abrigando mercenarios y pisoteando nuestra soberanía con el beneplácito de los gobernantes de turno.



COMO CONSECUENCIA DE LOS CONVENIOS que cobijan la presencia de los mercenarios, sobre estos las autoridades no pueden ejercer jurisdicción para investigarlos o juzgarlos, y al ser considerados parte de la misión diplomática en Colombia, estos contratistas se sustraen también al cumplimiento de la normatividad migratoria, situación que les facilita cometer delitos en el país.

Ninguna autoridad colombiana ha dado explicaciones claras sobre la presencia de mercenarios en nuestro territorio, y la justifican diciendo que se enmarcan en actos propios de fraternidad y cortesía internacional, amparados por la celebración de acuerdos bilaterales que, valga precisar, nunca han sido objeto de revisión por parte del poder legislativo.

Estos mercenarios, aliados con los paramilitares y empresas trasnacionales como Chiquita Brands, Coca Cola y Drummond Company, han sido causantes principales del desangre de nuestro pueblo; razón suficiente para legítimar el procedimiento de captura e investigación sobre Kevin Scott Sutay, a quien liberaremos solamente motivados por nuestro anhelo de paz, incluso pasando por alto las majaderías de un ministro pendenciero, que mantiene inclinada su cabeza frente a su amo del norte.


domingo, 21 de julio de 2013

El 20 de julio, el Día Negro del Ejército. Pierde 27 hombres en combate con la guerrilla






20 de julio, el Día Negro del Ejército. Pierde 27 hombres en combate con la guerrilla


ANNCOL / BOGOTA / 2013-07-21 / Según reportes y testimonios de campesinos, agencias de noticias y fuentes del mismo Ejército, la guerrilla en el departamento de Arauca dio de baja a 15 militares, cuatro heridos y un suboficial desaparecido. En Caquetá perdió siete soldados profesionales en combate con las FARC.

Fue un duro golpe a la 18ª Brigada del Ejército Nacional que ocurrió en la vía entre los municipios de Tame y Fortul en Arauca. Según los campesinos en la zona, el combate duró más de dos horas.

Los militares abatidos pertenecían al Batallón Especial Energético y Vial Número 14.

Hasta ahora no hay pronunciamiento oficial por parte del Ejército. Su página en Internet, http://www.ejercito.mil.co/, reporta sobre las festividades ayer, el 203 aniversario de la Independencia, donde 12.000 unidades militares desfilaron en Bogota, exponiendo las últimas armas, cañones, aviones y helicópteros, todo un poderío militar de la más reciente tecnología en armas y equipos. Pero la realidad del conflicto social y armado se distingue un poco a los desfiles.

Hasta ahora no se sabe qué grupo guerrillero fue el autor de la emboscada wn Arauca, en donde se reporta que hay también unos guerrilleros capturados. En la zona opera tanto ELN como el 10º Frente de las FARC.

Puede ser también, que los dos grupos son autores. Hace poco se reunieron los dos máximos comandantes de las FARC y ELN, Timoleón Jiménez y Nicolás Rodríguez Bautista, respectivamente para tratar la coyuntura política, el proceso de paz en La Habana entre Santos y FARC y cerrar filas ante un enemigo común.

No es un secreto que en Arauca ha habido roces y fuertes discrepancias entre ambos movimientos insurgentes. Pero con el tiempo y los acontecimientos, ha habido acercamientos con el fin de enfrentar al Estado conjuntamente.

En varias regiones del país también existen fuerzas combinadas de guerrilleros de ambas agrupaciones. Un ejemplo de eso es en el Sur de Bolívar, en Magdalena Medio donde guerrilleros de ambas insurgencias pelean hombro a hombro con resultados importantes.

Mientras tanto, el ejército perdió ayer otros siete soldados profesionales en el municipio de Doncello, departamento de Caquetá, cuatro muertos y tres heridos. Hasta ahora no hay partes de guerra de la guerrilla.

Bogotá - 20 de julio de 2013. Suboficiales del Ejército heridos en combate, encabezados por los sargentos Cedeño y Rivero, saludan el palco principal del Desfile Militar del 20 de Julio, en el que el Presidente Juan Manuel Santos encabezó las celebraciones del Día de la Independencia.

En total, el Día de la Independencia fue para el Ejército Nacional un día negro. Perdió 27 hombres en combate con la guerrilla lo cual muestra la urgencia y necesidad de intensificar el proceso de paz, involucrar, sin condiciones, a la guerrilla del ELN, aislar los sectores del Poder que no entienden o no quieren entender que el Estado y el Poder Fáctico no es capaz de derrotar a un movimiento popular militarmente. Si no atacan las raíces del conflicto social y armado en Colombia, “no habrá paz tampoco para los ricos”.

Hay 50 años de historia acumulada. ¿Cuándo se aprenderán?


domingo, 30 de junio de 2013

Así se educa, y se prepara al pueblo, para una cultura de Paz. Real y digna: Las guerrilleras sobrevientas del bombardeo en Sucumbíos





Desde Nicaragua, la bella tierra de Sandino, les enviamos nuestras mejores vibras revolucionarias, a nuestra organización las Farc-Ep! Con Cariño de patria, Guerrilleras de las Farc-Ep. Susana y Diana. Sobrevientas del brutal y macabro bombardeo en Sucumbíos, por parte del ejército Colombiano.

¡Felicidades Camaradas, el proceso de paz avanza, con objetivos claros, y con profundos sentimiento de una paz, con verdadera justicia Social!

Esa que siempre desde el momento que el gobiernos colombiano nos cerró toda posibilidad y vías pacificas,  de construir una Colombia justa, digna y segura, hace mas de 50 años, y nos obligo a empuñar las armas, jamás hemos perdido nuestras convicciones, firmeza, y lo más importante la fe y el amor para nuestro pueblo, por el cual, luchamos. Ahí está la esencia de nuestra razón de existir, del verdadero ejército del pueblo las Farc-Ep.

Que Hoy, Por Hoy, se ve reflejado, en el actual proceso de diálogos que se desarrolla en la Habana (Cuba), nuestra organización, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejercito del Pueblo (Farc-ep) con propuestas claras, que reflejan la verdadera situación del país sur americano.
 
¡Vivan las Farc-ep, Viva el Proceso de Dialogo, Si a la democracia, no a la demagogia sucia y politiquera, construyamos juntos, pueblo y guerrilla una verdadera revolución del cambio, que está plasmada en nuestras propuestas de dialogo, programa agrario de las farc-ep, y demás documentos oficiales de nuestra organización!

¡Abajo la violencia, y toda clase de manipulación y corrupción, por parte de los guerreristas, psicópatas y esquizofrénicos, Uribe y sus secuaces, grupos de matones y paramilitares. Que bañan de luto y dolor, al humilde y valiente pueblo colombiano!

jueves, 27 de junio de 2013

Partes de guerra del Frente 36 de las FARC-EP los meses Abril–Mayo



ABRIL:
El día 10, comandos del 36 Frente asaltaron patrulla de soldados del batallón Bomboná en la vereda La Plancha, jurisdicción de Anorí. 
Resultados: 4 soldados muertos y 6 heridos. Propias Tropas Sin Novedad. Este ataque se realizó con granadas de mano y bombas tipo racimo.

MAYO: 
El día 1, se activó campo minado en el sitio La Cordillera, jurisdicción del municipio de san Andrés de Cuerquia.
Resultados: dos soldados muertos. Los soldados disparando desesperadamente y sin blanco determinado hirieron dos niños de la misma vereda.

El día 15, comando del 36 Frente dinamitó un bus de la empresa Coonorte en el sitio Cacahual del municipio de San Andrés de Cuerquia; al mismo tiempo instaló minados para las tropas que llegaban de refuerzo. Se desconocen resultados

El día 16, comandos del 36 Frente, tumbaron 3 torres de energía de la represa HidroItuango, en los sitios La loma de Ochalí y el corregimiento El Valle.

El día 23, un comando del 36 Frente, atacó soldados del batallón Pedro Justo Berrío de la IV Brigada del Ejército en la vereda Buena Vista, del municipio de Briceño.
Resultados: 3 soldados muertos y 6 heridos entre ellos el enfermero de la patrulla.

El día 27, comando del 36 Frente hostigó con bombas tipo racimo la base militar de Providencia. Se desconocen resultados. Propias Tropas Sin Novedad.

El día 29, comandos del 36 Frente atacaron soldados del batallón Rifles, de la XI Brigada del Ejército en la vereda el Cocuyo, jurisdicción de Valdivia.
Resultados: 4 soldados muertos y más de 10 soldados heridos. Material recuperado: 1 lanza granada MGL con 22 granadas de 40 mm, un fusil Galil 5.56, 2 cananas 7.62 con 200 cartuchos, 3 chalecos, 5 equipos, 2 riatas, un radio de comunicación PRC, un radio Motorola con seguro de voz, 4 celulares BlackBerry, dos cantimploras. Propios, 1 guerrillero muerto y 1 herido.

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Publicado por AFP NOTICIAS para Agencia Fariana de Prensa - Frente Antonio Nariño el 6/27/2013 


lunes, 17 de junio de 2013

“Gobierno no tendrá foto de entrega de armas”: Andrés París, vocero de las Farc

Guerrillera de las FARC.


Andrés París, vocero de las Farc, sugiere que esa guerrilla no entregará las armas ni aún en el caso de que se firme un acuerdo de paz. Insiste en que no van a ir ni un día a la cárcel.

Por: Hugo Mario Cárdenas López, enviado especial a Cuba 

Domingo, Junio 16, 2013 / Desde que se iniciaron los diálogos entre el Gobierno y las Farc en La Habana, Jesús Emilio Carvajalino o ‘Andrés París’, miembro de la delegación del grupo guerrillero, se ha convertido en el hombre de las comunicaciones.

Es a través de él que los medios locales e internacionales han podido acceder a varios de los integrantes de la delegación de las Farc y quien se encarga de coordinar los comunicados que sobre los diferentes temas emiten los integrantes del grupo armado ilegal.

El pasado jueves, mientras descansaba en la piscina del Hotel Palco, junto al Palacio de Convenciones donde se adelantan los diálogos, el miembro del Estado mayor de las Farc, accedió a hablar con El País sobre los temas espinosos de la agenda, los planes políticos tras la eventual firma de un acuerdo que ponga fin a la confrontación armada y los posibles escenarios en los que se verán de llegar a dar su paso a la vida política.

¿Qué hay de diferente en este proceso para creer que es hora de la paz?

 

Anhelamos construir el gran tratado de paz, pero a la vez señalamos nuestra decisión profunda de no protagonizar un acto de rendición ni de sometimiento. El Gobierno después de seis meses de diálogos tiene que ser sensato porque no están hablando con una guerrilla derrotada y los planes que tienen para derrotar militarmente a la guerrilla en estos seis meses no les han dado resultados. El Gobierno debe entender que con esta generación de comandantes es posible la paz. Hay una voluntad muy grande de las Farc, del Estado mayor Central y de la delegación que se encuentra en La Habana para marchar con firmeza hacia un acuerdo de paz.

Andrés Paris desde San Vicente de
Caguán en el proceso de Paz
1999-febrero 2002.

¿Entonces la realidad es que en el Caguán no tenían voluntad de paz?

 

El mejor momento para sellar la paz fue en el proceso del Caguán, donde un hombre de la autoridad de Manuel Marulanda estaba al frente, pero por las mezquindades de la época este proceso se frustró. Lo nuevo es que los sectores sociales que reclaman la firma de un acuerdo hoy son mayores que los que existían en el proceso del Caguán.
Hoy no tenemos a un Uribe Vélez trabajando como una hiena hambrienta contra la paz, como lo fue él en su momento, que logró con éxito hacer fracasar ese proceso y con eso elegirse y reelegirse presidente. El contexto internacional también es favorable y por eso es una jugada artera la del Gobierno con Venezuela, que está jugando a la paz y estimulando un acuerdo pacífico y la oligarquía colombiana y sus servicios especiales conspirando con la oposición terrorista para desestabilizar el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

¿Las muertes de ‘Marulanda’, ‘Reyes’, ‘Cano’ y ‘Jojoy’ ayudaron para que decidieran sentarse a hablar de paz?

 

La enseñanza de nuestros fundadores y de nuestros comandantes fallecidos es fortalecer nuestra convicción en la justicia de la línea política y militar que ellos trazaron; y todos ellos, más Alfonso Cano, el hombre que más se destacó en su voluntad de encontrar una solución política, reafirman nuestras banderas de la paz, pero también nos reafirman en la voluntad de continuar en la lucha armada, mientras no se firme un gran tratado de paz.

¿Por qué se les hizo más fácil negociar con el presidente Santos cuando fue quien más golpes les dio como ministro de Defensa?

 

Los acuerdos los logran fuerzas beligerantes que están en el campo de batalla confrontados. También en la mesa, de parte nuestra, está un grupo de comandantes que ha estado en la primera línea de combate. Lo que pasa es que esa historia hace parte de la reserva y nosotros no la publicitamos, pero en la mesa estamos sentados protagonistas de la guerra y protagonistas de la política.

¿En cuáles puntos de la agenda las Farc van a ceder más?

 

Andrés Paris desde La Habana, 2013
Nosotros nos movemos sobre una línea de reformas y cambios avanzados y democráticos; ya hicimos la gran concesión que podíamos hacer y es que no estamos exigiendo los cambios revolucionarios en la mesa; y en todo lo que estamos planteando, incorporamos los intereses de otros sectores sociales. La reforma agraria, si se quiere, beneficia más a las fuerzas del capitalismo, que requiere modernizar más el campo, adecuarlo a los desarrollos generales del país capitalista que propiamente una reforma agraria de carácter socialista.

En el marco de esa reforma agraria y la restitución de tierras, ¿van a devolver las tierras que les han despojado a campesinos?

 

Esa es una calumnia muy grande de ese instrumento que se llama la Unidad de Restitución de Tierras, que fue tomada por los paramilitares. Todo el equipo que pusieron al servicio de recoger la información manipulaba al campesino que venía a reclamar su tierra después de un despojo y les insinuaban que si ellos reclamaban tierras en poder de los paramilitares, el proceso se les iba a demorar; en cambio, si hacían aparecer ese despojo como fruto de una agrupación guerrillera, ese proceso se le iba a agilizar. Cómo una fuerza ilegal combatida por todos los órganos de inteligencia puede mantener en la clandestinidad semejante cantidad de tierras.

¿Entonces las Farc no tienen tierras?

 

Contamos con algunas propiedades pequeñas, pero que están al servicio de las necesidades alimenticias o de las necesidades de los frentes guerrilleros.

¿Y cómo las adquirieron?

 

Esas tierras son tramitadas a través de mecanismos legales de compra.

¿A través del testaferrato?

 

Están a nombre de campesinos que voluntariamente colaboran con la insurgencia y ellos se vuelven propietarios de las fincas. Para nuestras necesidades, no precisamos más de diez hectáreas.

¿Creen que la Corte Penal Internacional acepte que haya impunidad a los delitos de lesa humanidad que ustedes han cometido?

 

Esa es una interpretación de un sector de la jurisprudencia internacional, pero hay otros sectores que ven en la Constitución colombiana la posibilidad que accedamos a recursos que están en la ley y que no han desaparecido, aunque los han ido ahogando y arrinconando. Horacio Serpa dijo que no lo creyeran tan zoquete de creer que guerrilleros que llevan 50 años van a terminar sus días aceptando irse a la cárcel. Eso no tiene lógica, pero sí tenemos la disposición de encontrar y construir en la mesa de diálogos la soberanía del articulado jurídico que genere la participación política de la guerrilla en nuevos escenarios. No pensamos ir a la cárcel y hay que encontrar las figuras que están ahí en la Constitución para que las apliquemos.

¿Además de no ir a prisión, qué debe surgir del proceso para que toda una vida en el monte no haya sido inútil?

 

El guerrillero siempre lucha por la victoria, por el triunfo y si tenemos la posibilidad de ver dibujado ese triunfo en un gran tratado de paz, no se ha perdido tiempo y toda vida que se ha perdido en esta lucha ha sido una contribución a ese anhelo de la paz en Colombia. Inútiles son las vidas de antiguos guerrilleros que se han puesto al servicio de la relegitimación y la existencia de un régimen podrido. ¿Acaso cree que es muy útil la vida de quienes están hoy al servicio del régimen como Rosemberg Pabón, que hoy hace parte de las líneas uribistas?

Pero muchos sectores consideran que ustedes también cambiaron sus ideales por el narcotráfico...

 

Esos sectores están muy desinformados y debe ser que no les ha llegado ninguna noticia de La Habana; porque lo que aquí se ha visto es a una guerrilla pensante, que construye un programa agrario, que modela una nueva forma de institucionalidad, una guerrilla social e intelectual como la soñaron el Che Guevara y Manuel Marulanda.

¿Cuándo entendieron ustedes que nunca lograrían el poder por las armas?

 

Desde que nacieron las Farc, cuando eran 48 campesinos con revólver, trazaron el programa agrario de Marquetalia, el primer documento fundacional de la organización en el que se establecieron unos objetivos agrarios, pero también se definió el gran objetivo estratégico revolucionario que era la toma del poder. Hoy en día es cierto que no tenemos el mismo número de combatientes que teníamos en el Caguán, pero no somos los 48 que había en Marquetalia hace 49 años. Entonces los guerrilleros de hoy somos los suficientes para seguir protagonizando hechos de guerra o hechos de paz y la voluntad nuestra no se ha arreado en lo político ni en lo militar. El Gobierno de Colombia tiene que ser sensato y seguir reconociendo que está sentado con una fuerza política. Que deje de insistir en la derrota militar de la guerrilla que no la van a lograr.

¿Significa eso que aún creen que pueden alcanzar el poder por las armas?

 

Creemos que la lucha armada sigue siendo vigente en contra de esa institucionalidad, en contra de esa realidad económica y social. Según los manuales de contrainsurgencia, una guerrilla es 80 % política y 20 % militar. Una guerrilla pequeña ensanchando su espacio político puede protagonizar transformaciones más gigantescas en un país, que una guerrilla grande con músculo militar, pero sin influencia de masas. Entonces ahí hacen cálculos alegres los estrategas mediáticos porque los estrategas militares sí siguen viendo como amenaza la presencia militar de las Farc.

Hay quienes aseguran que sin la ayuda de Chávez, ya los habrían derrotado...

 

Sin la ayuda de Chávez en las Farc se hubiera pensado solo en una respuesta militar y en la confrontación armada; es Chávez quien construye la posibilidad de un nuevo entendimiento de paz.

El segundo punto que discuten hoy es sobre participación en política y unas elecciones cuestan mucho dinero, ¿de dónde van a sacar para financiar una campaña política?

 

Sería una estupidez meterse en un proceso electoral bajo los mecanismos tramposos y fraudulentos que existen. No vamos a entrar a participar con el actual régimen electoral y el mecanismo de compra de votos y trampas; eso sería un suicidio. Por eso en las propuestas que estamos haciendo, se contempla una reforma profunda al régimen electoral.

¿El debut de las Farc en la política lo harán en las elecciones legislativas del 2014 o en las regionales del 2015?

 

Nosotros vamos mas allá de la simple participación y garantías para hacer política por otros métodos; la esencia de este punto está en la raíz del conflicto armado. El punto agrario mostró las raíces económicas de la confrontación armada, la estrechez antidemocrática de la tenencia de la tierra y la ruina del campo colombiano. Este punto político le va a mostrar al país que la raíz del conflicto es que no hay democracia real. Si hubiera democracia no habría necesidad de armas y en este punto esperamos lograr la creación de los marcos legales, políticos, constitucionales que permitan actuar en política fuerzas distintas a las del establecimiento. Vamos hacia el rescate de los aspectos progresistas de la Constitución del 91 que en el capítulo de derechos, deberes y garantías fue bastante avanzado y estamos planteando un conjunto de reformas para que los colombianos no volvamos a caer bajo el régimen bipartidista.

¿Pero les interesa más el poder regional o se creen con la fuerza para entrar a disputar las curules en el Congreso?

 

Sabemos que tenemos una fuerza política que en el caso de lograr las garantías, tendrá una importante participación. Somos una fuerza esencialmente política, cuyo espacio no lo han ido estrechando a través de la guerra de exterminio, de la liquidación de distintas expresiones anteriores que buscaban crear una salida política y un alternativa de transformación de las Farc.

¿Van a crear un partido o tomarán la plataforma de la Unión Patriótica?

 

Frente a la Unión Patriótica lo que hemos reclamado es que se termine el proceso de reconocimiento de este magnicidio que hubo en Colombia y todo lo que se haga en beneficio de la restauración de los derechos de esta organización política son bienvenidos, pero a la vez que la Unión Patriótica lucha por estos derechos, vemos que a otras fuerzas se les niega la posibilidad de participar en política; a la senadora Piedad Córdoba le han quitado los derechos de participación política, a la Marcha Patriótica empieza ya un proceso de capturas de sus dirigentes y los pequeños partidos vienen siendo marginados y van a ser limitados e impedidos prácticamente de participar en el proceso electoral que está en marcha.

¿Usted dónde se ve tras la firma de un acuerdo?

 

Nosotros siempre nos mantendremos en el ala izquierda de la política colombiana; Estamos buscando una forma distinta a la armada de estar en el espectro político, pero a diferencia de otras fuerzas que entregaron armas e ideología, que entregaron política y principios, nosotros no encaramos un proceso sobre la base de la cooptación del régimen y a las reglas establecidas y a la ideología del régimen actual bipartidista. Seguiremos siendo una fuerza con un perfil bolivariano y revolucionario y ojalá que este ideario pueda transitar por los caminos de la acción política y de la acción pacífica.nEn lo personal no me veo en ninguna de estas tareas burocrático-parlamentarias; más bien me vería como un agitador social.

¿Por qué son tan activos y han golpeado tanto el suroccidente del país?

 

Allí hubo un trabajo paciente de varias décadas en donde la inequidad y la injusticia y el maltrato a las comunidad pobres, indígenas y negras, finalmente permitió que nuestro mensaje fuera receptivo y entrara en el corazón de la población y eso fortaleció nuestros postulados.

¿Ese será un fortín electoral de las Farc?

 

Lo vemos por ahora como un punto importante para el proceso de paz.

¿Qué modelo de proceso de paz de otro país les gustaría que se diera en Colombia?

 

El proceso de Irlanda porque se establecieron principios y, por ejemplo, ellos las armas no las entregaron.

¿Por eso no utilizan términos como ‘desmovilización’ y ‘dejación de las armas?

 

Nosotros hablamos de que las armas se silencian cuando la voluntad de dispararlas cese y eso ocurrirá en Colombia cuando se cumplan todas estas situaciones que estamos llevando a la mesa de negociación.

¿No habrá entonces un acto simbólico de entrega de armas?

 

Le hemos dicho reiteradamente al Gobierno que esa foto nunca la tendrán.



sábado, 15 de junio de 2013

Pablo Catatumbo, FARC-EP: “La paz es una tarea titánica, y no podemos abordarla con pensamientos simplistas”



Pablo Catatumbo, FARC-EP: “La paz es una tarea titánica, y no podemos abordarla con pensamientos simplistas”

Entrevista Exclusiva al Cdte. Pablo Catatumbo, por Carlos Lozano

 

El director del semanario VOZ conversó con el comandante Pablo Catatumbo, miembro del Secretariado de las FARC-EP e integrante de su delegación de paz en La Habana. Hablaron de varios temas y el dirigente guerrillero hizo sus propias reflexiones sin eludir las preguntas, tomado de: semanariovoz.com 


Por Carlos A. Lozano Guillén

Pablo Catatumbo fue uno de los últimos integrantes incorporados a la delegación de paz de las FARC-EP, proveniente de las montañas de los departamentos del Cauca y del Valle del Cauca, epicentro de agudos combates y donde es de alta intensidad la confrontación armada. En poco tiempo, Catatumbo se puso al día del funcionamiento de la Mesa de Diálogos y del contenido del debate en seis meses de conversaciones, enriquecidas con la participación ciudadana, en particular de organizaciones agrarias, sociales y populares. Reconoce que es definitiva la participación popular. Para él es la presencia a distancia del constituyente primario.

Valora el significado del “acuerdo parcial” sobre el tema agrario: “Lo logrado es un gran paso en el camino hacia la democratización de las estructuras rurales de nuestro país”, señala sin exageración. Los demás puntos también serán difíciles, requieren del tiempo razonable, aquel que no es eterno ni indefinido, pero sí el estrictamente indispensable para llegar a un acuerdo concreto y sostenible de paz con democracia y justicia social.

Pablo Catatumbo dice con ironía que el diálogo de paz no es un reinado de belleza, es difícil y complejo. Habla con profundidad de los logros de la Mesa y del futuro en medio del análisis políticos que demuestra contradicciones y dificultades, pero también enormes posibilidades de un final feliz y no precisamente como en una telenovela rosa, sino en el nuevo estadio político, social y económico de otra Colombia posible.

Cuando ya estaba editada la entrevista se precipitaron los acontecimientos políticos a raíz de las erráticas actuaciones y posiciones del presidente Juan Manuel Santos, como darle credibilidad a que las FARC son las responsables de las amenazas a sindicalistas, la reunión con el golpista Henrique Capriles y el anuncio de la integración de Colombia al pacto militar agresivo de la OTAN, que desataron la crisis de las relaciones con la República Bolivariana de Venezuela y un enérgico comunicado del Secretariado de las FARC en que asegura que “en el limbo se encuentran los diálogos de La Habana”.

No se conoce aún qué incidencia haya tenido el comunicado de las FARC en el inicio del décimo ciclo de conversaciones, pero lo cierto es que se ha perdido bastante confianza. Es un retroceso después del avance histórico que significó el acuerdo reciente. Detrás de ello está la mano de Washington, las declaraciones de Santos y la bienvenida a Capriles coincidieron con la visita a Bogotá del vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden. No existe duda de que Santos debe dar señales claras de voluntad para recuperar la confianza, si alguna vez la tuvo.

Lo aprobado

 

–¿Qué fue lo que se aprobó y que beneficios concretos tiene para la población campesina y la soberanía alimentaria?

–Como principios del acuerdo parcial a que se ha llegado en La Habana, se establecieron el respeto por la naturaleza y la participación incluyente de las comunidades del campo colombiano en todo lo que habrá de desarrollarse a partir de la implementación de lo convenido. Un asunto cardinal en este primer punto de la agenda es haber logrado el compromiso del gobierno de formalizar la propiedad de miles de campesinos y campesinas que han sido partícipes de procesos de colonización. Esto es un hecho muy importante para el campesinado colombiano, que durante toda la historia patria ha sido sistemáticamente excluido del régimen formal de propiedad de la tierra.

Es pertinente destacar esta cuestión, pues es un gran paso en el camino hacia la democratización de las estructuras rurales de nuestro país. Acompañado de esto, se plantea el cierre definitivo de la frontera agrícola colombiana, cerrándole el paso a la explotación intensiva, sin perjuicio de las comunidades rurales. Igualmente acordamos la creación de un fondo de tierras, que aunque no ha sido aún bien definido está destinado a la provisión gratuita de tierras a campesinos sin tierra, o con tierra insuficiente, afrodescendientes e indígenas.

Acompañamos este logro con la definición de un nuevo catastro del campo colombiano, que no se hace desde hace 54 años, buscando un reordenamiento productivo y socioambientalmente sostenible.

Todas estas reformas estarán validadas con la puesta en marcha de programas de desarrollo con enfoque territorial, planes nacionales que acompañarán los procesos productivos y que tendrán importantes impactos en lo productivo, el desarrollo social y el abastecimiento alimentario, a la vez que coadyuvarán al plan de suprimir la pobreza extrema, entre otras metas que forman parte de la reforma rural integral, en la búsqueda del buen vivir de todos los que labran el campo, con condiciones dignas y participación democrática.

Temas pendientes

 

–En la declaración de la delegación de paz de las FARC-EP se plantea que quedan pendientes unos aspectos puntuales que deberán retomarse antes del acuerdo final. ¿Cuáles son?

–Sí, en realidad dentro del acuerdo parcial quedaron varios temas pendientes, algunos de ellos, por su importancia, muy sensibles y yo diría que fundamentales para alcanzar un acuerdo final satisfactorio para ambas partes. En todo caso existe el compromiso de que al final del proceso se volverá sobre esos temas. Entenderá usted que existen cláusulas de confidencialidad en la Mesa que se ligan al principio rector del Acuerdo de La Habana: “Nada está acordado hasta que todo esté acordado”. Por ello no puedo referirme con más precisión a esos puntos en cuestión.

–Lo entiendo muy bien… ¿Está más cerca el acuerdo político de paz, a pesar de las salvedades puntuales?

–El acuerdo parcial frente al primer punto es un paso importantísimo. Queda aún un buen trecho por recorrer, pero se demuestra que con voluntad política y escuchando los clamores del país nacional, es posible avanzar y obtener triunfos en las batallas de la paz.

–Está en turno el segundo punto de la participación política, es un tema importante y de trascendencia para el futuro de la democracia. Algunos lo reducen a la participación de las FARC en el espacio político. ¿Cómo sustentan las FARC-EP la posición al respecto? ¿Qué propuestas llevan?

–Se habla mucho que nosotros entendemos participación política simplemente como nuestra presunta participación parlamentaria. Pero esa no es la esencia de nuestras banderas ni nuestra principal inquietud. En Colombia no ha habido nunca una verdadera democracia. Lo que nos mueve en este punto preciso es buscar elementos para que se dé una verdadera instauración de la democracia en Colombia. Usted sabe que hacer política de oposición al establecimiento en Colombia es una cuestión supremamente difícil, es casi un acto heroico que muchos han pagado con su vida. Lo que queremos es abrir un debate nacional para que entre todos logremos realmente un país pluralista, participativo, incluyente.

Hemos leído las propuestas que partidos, movimientos sociales e individuos realizaron en el pasado Foro de Pensamiento de la Universidad Nacional y las Naciones Unidas, y no sabe usted cuán identificados estamos con los planteamientos de ese torrente de opiniones tan diverso. De esa participación política es que hablamos, la de las amplias y diversas mayorías que debaten y construyen en colectivo.

La participación política

 

–A propósito del segundo punto de participación, ¿cómo lograr mayor intercambio con los sectores populares en la Mesa? ¿Cómo hacer que este proceso no sea tan cerrado como hasta ahora?

–Es que eso es una determinación que ha querido imponer absurdamente el gobierno de Santos, pretendiendo que es posible avanzar en un acuerdo sin la participación de los distintos sectores sociales y populares, sin que estos dejen sentir sus voces en la Mesa, lo que en la práctica se ha venido quebrando, con la movilización del pasado 9 de abril, las que se tendrán que repetir sucesivamente, igual con los foros, tanto en el agrario como el de participación política y la realización de diversos certámenes en que las FARC han venido interlocutando con diversos sectores de la población.

Las comunidades en su sabiduría y creatividad popular sabrán inventar mecanismos de participación, a través de asambleas, foros, cabildos, o cualquier otra forma deliberativa, realizarán sus propuestas por sector social, en los que llamamos especialmente a los sectores urbanos, de mujeres, jóvenes, trabajadores, LGBTI, entre otros, a pronunciarse y a sumarse; para ellos están las páginas de internet, tanto la establecida en la Mesa conjuntamente con el gobierno, como las que aparecen en “Foro permanente” o “Pueblo pa la mesa”, ahí se recepcionan sus propuestas y pueden estar seguros que nosotros las tendremos en cuenta.

Por lo demás, ni la soberanía política de las FARC-EP ni el protagonismo principal del constituyente primario son asuntos que puedan ponerse en discusión.

–Se especula mucho con el tema de las víctimas, algunos creen que allí está el “nudo gordiano” del proceso. ¿Cómo lo entienden ustedes?

–Nosotros somos plenamente conscientes de que todo conflicto interno como éste deja víctimas y genera heridas que son difíciles de curar, víctimas del conflicto. Pero nadie debe olvidar la responsabilidad del Estado y de la clase dirigente en el origen y en la génesis de ese fenómeno que ha dado en llamarse “la violencia” en Colombia y con toda esta tragedia que nos ha correspondido vivir a todos los colombianos y colombianas. Y los farianos y farianas nos incluimos allí también, pues hemos sido igualmente víctimas de persecución política, de asesinatos, desapariciones, desplazamientos.

“Soy una víctima”

 

–¿Usted se considera víctima?

–Mire: a mí me torturaron en las famosas caballerizas del batallón Pichincha en la época de Turbay, posteriormente me secuestró el MAS conjuntamente con el tristemente célebre Batallón Charry Solano y me recluyeron y torturaron en instalaciones del ejército en Bogotá, perdí a un hermano en esta guerra, una hermana mía fue asesinada por Carlos Castaño, y mi familia tuvo que asilarse y salir del país. Similar situación vivieron Alfonso Cano, Timoleón Jiménez, Iván Márquez, Ricardo Téllez, Simón Trinidad, Andrés París, Jesús Santrich, Solís Almeida, Camila Cienfuegos y combatientes de casi todos los bloques de las FARC-EP.

–¿Víctimas es un tema tabú para ustedes?

–Para nosotros ese no es un tema tabú, ni mucho menos. Las víctimas del conflicto, afortunadamente, son un sector social cada vez más deliberativo, organizado, y eso nos parece un avance para la comprensión y el debate público nacional y también para la búsqueda de salidas políticas. Por ello hemos planteado la posibilidad de la conformación de algún instrumento de veeduría al tema, con participación de la comunidad internacional, de organismos humanitarios y, como no, de nosotros, como fuerza insurgente y parte del conflicto.

Con lo que no estamos de acuerdo es con el ruido mediático que pretenden generar algunas ONG vinculadas a la inteligencia militar y a la reacción, que muestran cifras y testimonios sin sustento alguno, fabricados en los batallones, como caballito de batalla en contra de la paz y de la búsqueda de un acuerdo.

No a la reelección de Santos

 

–¿Qué posición tienen las FARC sobre las aspiraciones reeleccionistas del presidente Santos?

–Lo hemos señalado suficientemente: la paz es un objetivo supremo de la nación colombiana, y debe estar por encima de intereses personales, partidistas o económicos. El presidente Santos, de acuerdo a la legislación vigente actualmente en Colombia, está en su derecho de lanzarse a la reelección, de eso no hay duda.

–¿Quiere decir esto que apoyan la reelección?

–No, no la apoyamos, nosotros somos la verdadera oposición al gobierno de Santos, no nos gusta su programa político ni su plan de desarrollo basado en la reprimarización de la economía y en su entrega del país a las corporaciones financieras y a la voracidad de las transnacionales. Tampoco nos gusta el régimen político que él representa por oligárquico y excluyente, además las FARC-EP no participan del escenario electoral ni lanzamos o apoyamos candidaturas.

Me remito al comunicado del Secretariado previo a las elecciones pasadas de alcaldes y gobernadores: allí está muy claro el horizonte táctico que hemos trazado para esta coyuntura. Sería además un despropósito total apoyar la reelección de un gobierno al que al tiempo se combate en toda la geografía nacional, como efectivamente lo hacen las guerrilleras y guerrilleros de las FARC-EP.

–En las filas de la izquierda se plantea un proyecto alternativo unitario para defender el proceso de paz de La Habana, exigir la apertura de diálogos con el ELN y el EPL y para convertir a ese movimiento amplio en opción de poder. ¿Qué opinión les merece?

–Pues que saludamos efusivamente dicha alternativa. La Mesa de La Habana es un logro de todo el pueblo, y su eventual fracaso sólo beneficia a la extrema derecha ultramontana y a quienes se oponen a los cambios político-sociales que Colombia necesita. Por ello es el clamor popular, ese mismo que se expresó el 9 de abril pasado, quien debe buscar senderos de unidad para ampliar el radio de acción de la lucha por la paz.

Nos parece de gran importancia que se abran escenarios de diálogos con la insurgencia toda, pues sabemos que los compañeros del ELN y del EPL tienen mucho que aportar en este momento, y que sin la participación deliberante y propositiva de ellos, no es posible avanzar hacia la paz con justicia social.

–Se habla entre periodistas y analistas que en los seis puntos hay unos difíciles y otros fáciles. ¿Cuáles son para las FARC los difíciles y cuáles los fáciles?

–Hombre, en estos temas tan trascendentales me parece que no hay cosas fáciles. La paz es una tarea titánica, y no podemos abordarla con pensamientos simplistas. Es mejor hacerle despacito y con buena letra, que metidos en una carrera loca de la que tengamos que arrepentirnos prontamente, para que sea nuestro pueblo al que le toque pagar el pato. Mire usted los procesos anteriores, y mire la realidad colombiana contemporánea: ¿Trajeron la paz a Colombia?


¿En dónde están los avances de esos procesos de paz tan mediáticos y supuestamente ágiles? Lo que pasa es que mediáticamente los grandes medios han vendido la idea de que se puede cubrir los diálogos como si del reinado de Cartagena se tratara, y así no es la cosa. Las FARC-EP tenemos una enorme responsabilidad con nuestro pueblo, y no vamos a actuar a la carrera en un tema que es vital para la vida de millones de compatriotas y para el futuro de nuestra patria.