lunes, 17 de junio de 2013
“Gobierno no tendrá foto de entrega de armas”: Andrés París, vocero de las Farc
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| Guerrillera de las FARC. |
Andrés
París, vocero de las Farc, sugiere que esa guerrilla no entregará las armas ni
aún en el caso de que se firme un acuerdo de paz. Insiste en que no van a ir ni
un día a la cárcel.
Por: Hugo Mario Cárdenas López,
enviado especial a Cuba
Domingo, Junio 16, 2013 / Desde que se iniciaron los diálogos entre el
Gobierno y las Farc en La Habana, Jesús Emilio Carvajalino o ‘Andrés París’,
miembro de la delegación del grupo guerrillero, se ha convertido en el hombre
de las comunicaciones.
Es a través de él que los medios locales e
internacionales han podido acceder a varios de los integrantes de la delegación
de las Farc y quien se encarga de coordinar los comunicados que sobre los
diferentes temas emiten los integrantes del grupo armado ilegal.
El pasado jueves, mientras descansaba en la piscina
del Hotel Palco, junto al Palacio de Convenciones donde se adelantan los
diálogos, el miembro del Estado mayor de las Farc, accedió a hablar con El País
sobre los temas espinosos de la agenda, los planes políticos tras la eventual
firma de un acuerdo que ponga fin a la confrontación armada y los posibles
escenarios en los que se verán de llegar a dar su paso a la vida política.
¿Qué hay de diferente en este proceso para creer que es
hora de la paz?
Anhelamos construir el gran tratado de paz, pero a
la vez señalamos nuestra decisión profunda de no protagonizar un acto de
rendición ni de sometimiento. El Gobierno después de seis meses de diálogos
tiene que ser sensato porque no están hablando con una guerrilla derrotada y
los planes que tienen para derrotar militarmente a la guerrilla en estos seis
meses no les han dado resultados. El Gobierno debe entender que con esta
generación de comandantes es posible la paz. Hay una voluntad muy grande de las
Farc, del Estado mayor Central y de la delegación que se encuentra en La Habana
para marchar con firmeza hacia un acuerdo de paz.
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| Andrés Paris desde San Vicente de Caguán en el proceso de Paz1999-febrero 2002. |
¿Entonces la realidad es que en el Caguán no tenían
voluntad de paz?
El mejor momento para sellar la paz fue en el
proceso del Caguán, donde un hombre de la autoridad de Manuel Marulanda estaba
al frente, pero por las mezquindades de la época este proceso se frustró. Lo
nuevo es que los sectores sociales que reclaman la firma de un acuerdo hoy son
mayores que los que existían en el proceso del Caguán.
Hoy no tenemos a un Uribe Vélez trabajando como una hiena hambrienta contra la paz, como lo fue él en su momento, que logró con éxito hacer fracasar ese proceso y con eso elegirse y reelegirse presidente. El contexto internacional también es favorable y por eso es una jugada artera la del Gobierno con Venezuela, que está jugando a la paz y estimulando un acuerdo pacífico y la oligarquía colombiana y sus servicios especiales conspirando con la oposición terrorista para desestabilizar el gobierno del presidente Nicolás Maduro.
Hoy no tenemos a un Uribe Vélez trabajando como una hiena hambrienta contra la paz, como lo fue él en su momento, que logró con éxito hacer fracasar ese proceso y con eso elegirse y reelegirse presidente. El contexto internacional también es favorable y por eso es una jugada artera la del Gobierno con Venezuela, que está jugando a la paz y estimulando un acuerdo pacífico y la oligarquía colombiana y sus servicios especiales conspirando con la oposición terrorista para desestabilizar el gobierno del presidente Nicolás Maduro.
¿Las muertes de ‘Marulanda’, ‘Reyes’, ‘Cano’ y ‘Jojoy’
ayudaron para que decidieran sentarse a hablar de paz?
La enseñanza de nuestros fundadores y de nuestros
comandantes fallecidos es fortalecer nuestra convicción en la justicia de la
línea política y militar que ellos trazaron; y todos ellos, más Alfonso Cano,
el hombre que más se destacó en su voluntad de encontrar una solución política,
reafirman nuestras banderas de la paz, pero también nos reafirman en la
voluntad de continuar en la lucha armada, mientras no se firme un gran tratado
de paz.
¿Por qué se les hizo más fácil negociar con el presidente
Santos cuando fue quien más golpes les dio como ministro de Defensa?
Los acuerdos los logran fuerzas beligerantes que
están en el campo de batalla confrontados. También en la mesa, de parte
nuestra, está un grupo de comandantes que ha estado en la primera línea de
combate. Lo que pasa es que esa historia hace parte de la reserva y nosotros no
la publicitamos, pero en la mesa estamos sentados protagonistas de la guerra y
protagonistas de la política.
¿En cuáles puntos de la agenda las Farc van a ceder más?
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| Andrés Paris desde La Habana, 2013 |
Nosotros nos movemos sobre una línea de reformas y
cambios avanzados y democráticos; ya hicimos la gran concesión que podíamos
hacer y es que no estamos exigiendo los cambios revolucionarios en la mesa; y
en todo lo que estamos planteando, incorporamos los intereses de otros sectores
sociales. La reforma agraria, si se quiere, beneficia más a las fuerzas del
capitalismo, que requiere modernizar más el campo, adecuarlo a los desarrollos
generales del país capitalista que propiamente una reforma agraria de carácter
socialista.
En el marco de esa reforma agraria y la restitución de
tierras, ¿van a devolver las tierras que les han despojado a campesinos?
Esa es una calumnia muy grande de ese instrumento
que se llama la Unidad de Restitución de Tierras, que fue tomada por los
paramilitares. Todo el equipo que pusieron al servicio de recoger la
información manipulaba al campesino que venía a reclamar su tierra después de
un despojo y les insinuaban que si ellos reclamaban tierras en poder de los
paramilitares, el proceso se les iba a demorar; en cambio, si hacían aparecer
ese despojo como fruto de una agrupación guerrillera, ese proceso se le iba a
agilizar. Cómo una fuerza ilegal combatida por todos los órganos de
inteligencia puede mantener en la clandestinidad semejante cantidad de tierras.
¿Entonces las Farc no tienen tierras?
Contamos con algunas propiedades pequeñas, pero que
están al servicio de las necesidades alimenticias o de las necesidades de los
frentes guerrilleros.
¿Y cómo las adquirieron?
Esas tierras son tramitadas a través de mecanismos
legales de compra.
¿A través del testaferrato?
Están a nombre de campesinos que voluntariamente colaboran
con la insurgencia y ellos se vuelven propietarios de las fincas. Para nuestras
necesidades, no precisamos más de diez hectáreas.
¿Creen que la Corte Penal Internacional acepte que haya
impunidad a los delitos de lesa humanidad que ustedes han cometido?
Esa es una interpretación de un sector de la
jurisprudencia internacional, pero hay otros sectores que ven en la
Constitución colombiana la posibilidad que accedamos a recursos que están en la
ley y que no han desaparecido, aunque los han ido ahogando y arrinconando.
Horacio Serpa dijo que no lo creyeran tan zoquete de creer que guerrilleros que
llevan 50 años van a terminar sus días aceptando irse a la cárcel. Eso no tiene
lógica, pero sí tenemos la disposición de encontrar y construir en la mesa de
diálogos la soberanía del articulado jurídico que genere la participación
política de la guerrilla en nuevos escenarios. No pensamos ir a la cárcel y hay
que encontrar las figuras que están ahí en la Constitución para que las
apliquemos.
¿Además de no ir a prisión, qué debe surgir del proceso
para que toda una vida en el monte no haya sido inútil?
El guerrillero siempre lucha por la victoria, por
el triunfo y si tenemos la posibilidad de ver dibujado ese triunfo en un gran
tratado de paz, no se ha perdido tiempo y toda vida que se ha perdido en esta
lucha ha sido una contribución a ese anhelo de la paz en Colombia. Inútiles son
las vidas de antiguos guerrilleros que se han puesto al servicio de la
relegitimación y la existencia de un régimen podrido. ¿Acaso cree que es muy
útil la vida de quienes están hoy al servicio del régimen como Rosemberg Pabón,
que hoy hace parte de las líneas uribistas?
Pero muchos sectores consideran que ustedes también
cambiaron sus ideales por el narcotráfico...
Esos sectores están muy desinformados y debe ser
que no les ha llegado ninguna noticia de La Habana; porque lo que aquí se ha
visto es a una guerrilla pensante, que construye un programa agrario, que
modela una nueva forma de institucionalidad, una guerrilla social e intelectual
como la soñaron el Che Guevara y Manuel Marulanda.
¿Cuándo entendieron ustedes que nunca lograrían el poder
por las armas?
Desde que nacieron las Farc, cuando eran 48
campesinos con revólver, trazaron el programa agrario de Marquetalia, el primer
documento fundacional de la organización en el que se establecieron unos
objetivos agrarios, pero también se definió el gran objetivo estratégico
revolucionario que era la toma del poder. Hoy en día es cierto que no tenemos
el mismo número de combatientes que teníamos en el Caguán, pero no somos los 48
que había en Marquetalia hace 49 años. Entonces los guerrilleros de hoy somos
los suficientes para seguir protagonizando hechos de guerra o hechos de paz y
la voluntad nuestra no se ha arreado en lo político ni en lo militar. El
Gobierno de Colombia tiene que ser sensato y seguir reconociendo que está
sentado con una fuerza política. Que deje de insistir en la derrota militar de
la guerrilla que no la van a lograr.
¿Significa eso que aún creen que pueden alcanzar el poder
por las armas?
Creemos que la lucha armada sigue siendo vigente en
contra de esa institucionalidad, en contra de esa realidad económica y social.
Según los manuales de contrainsurgencia, una guerrilla es 80 % política y 20 %
militar. Una guerrilla pequeña ensanchando su espacio político puede
protagonizar transformaciones más gigantescas en un país, que una guerrilla
grande con músculo militar, pero sin influencia de masas. Entonces ahí hacen
cálculos alegres los estrategas mediáticos porque los estrategas militares sí
siguen viendo como amenaza la presencia militar de las Farc.
Hay quienes aseguran que sin la ayuda de Chávez, ya los
habrían derrotado...
Sin la ayuda de Chávez en las Farc se hubiera
pensado solo en una respuesta militar y en la confrontación armada; es Chávez
quien construye la posibilidad de un nuevo entendimiento de paz.
El segundo punto que discuten hoy es sobre participación
en política y unas elecciones cuestan mucho dinero, ¿de dónde van a sacar para
financiar una campaña política?
Sería una estupidez meterse en un proceso electoral
bajo los mecanismos tramposos y fraudulentos que existen. No vamos a entrar a
participar con el actual régimen electoral y el mecanismo de compra de votos y
trampas; eso sería un suicidio. Por eso en las propuestas que estamos haciendo,
se contempla una reforma profunda al régimen electoral.
¿El debut de las Farc en la política lo harán en las
elecciones legislativas del 2014 o en las regionales del 2015?
Nosotros vamos mas allá de la simple participación
y garantías para hacer política por otros métodos; la esencia de este punto
está en la raíz del conflicto armado. El punto agrario mostró las raíces
económicas de la confrontación armada, la estrechez antidemocrática de la
tenencia de la tierra y la ruina del campo colombiano. Este punto político le
va a mostrar al país que la raíz del conflicto es que no hay democracia real.
Si hubiera democracia no habría necesidad de armas y en este punto esperamos
lograr la creación de los marcos legales, políticos, constitucionales que
permitan actuar en política fuerzas distintas a las del establecimiento. Vamos
hacia el rescate de los aspectos progresistas de la Constitución del 91 que en
el capítulo de derechos, deberes y garantías fue bastante avanzado y estamos
planteando un conjunto de reformas para que los colombianos no volvamos a caer
bajo el régimen bipartidista.
¿Pero les interesa más el poder regional o se creen con la
fuerza para entrar a disputar las curules en el Congreso?
Sabemos que tenemos una fuerza política que en el
caso de lograr las garantías, tendrá una importante participación. Somos una
fuerza esencialmente política, cuyo espacio no lo han ido estrechando a través
de la guerra de exterminio, de la liquidación de distintas expresiones
anteriores que buscaban crear una salida política y un alternativa de
transformación de las Farc.
¿Van a crear un partido o tomarán la plataforma de la
Unión Patriótica?
Frente a la Unión Patriótica lo que hemos reclamado
es que se termine el proceso de reconocimiento de este magnicidio que hubo en
Colombia y todo lo que se haga en beneficio de la restauración de los derechos
de esta organización política son bienvenidos, pero a la vez que la Unión
Patriótica lucha por estos derechos, vemos que a otras fuerzas se les niega la
posibilidad de participar en política; a la senadora Piedad Córdoba le han
quitado los derechos de participación política, a la Marcha Patriótica empieza
ya un proceso de capturas de sus dirigentes y los pequeños partidos vienen siendo
marginados y van a ser limitados e impedidos prácticamente de participar en el
proceso electoral que está en marcha.
¿Usted dónde se ve tras la firma de un acuerdo?
Nosotros siempre nos mantendremos en el ala
izquierda de la política colombiana; Estamos buscando una forma distinta a la
armada de estar en el espectro político, pero a diferencia de otras fuerzas que
entregaron armas e ideología, que entregaron política y principios, nosotros no
encaramos un proceso sobre la base de la cooptación del régimen y a las reglas
establecidas y a la ideología del régimen actual bipartidista. Seguiremos
siendo una fuerza con un perfil bolivariano y revolucionario y ojalá que este
ideario pueda transitar por los caminos de la acción política y de la acción
pacífica.nEn lo personal no me veo en ninguna de estas tareas
burocrático-parlamentarias; más bien me vería como un agitador social.
¿Por qué son tan activos y han golpeado tanto el
suroccidente del país?
Allí hubo un trabajo paciente de varias décadas en
donde la inequidad y la injusticia y el maltrato a las comunidad pobres,
indígenas y negras, finalmente permitió que nuestro mensaje fuera receptivo y
entrara en el corazón de la población y eso fortaleció nuestros postulados.
¿Ese será un fortín electoral de las Farc?
Lo vemos por ahora como un punto importante para el
proceso de paz.
¿Qué modelo de proceso de paz de otro país les gustaría
que se diera en Colombia?
El proceso de Irlanda porque se establecieron
principios y, por ejemplo, ellos las armas no las entregaron.
¿Por eso no utilizan términos como ‘desmovilización’ y
‘dejación de las armas?
Nosotros hablamos de que las armas se silencian
cuando la voluntad de dispararlas cese y eso ocurrirá en Colombia cuando se
cumplan todas estas situaciones que estamos llevando a la mesa de negociación.
¿No habrá entonces un acto simbólico de entrega de armas?
Le hemos dicho reiteradamente al Gobierno que esa
foto nunca la tendrán.
sábado, 15 de junio de 2013
Pablo Catatumbo, FARC-EP: “La paz es una tarea titánica, y no podemos abordarla con pensamientos simplistas”
Pablo
Catatumbo, FARC-EP: “La paz es una tarea titánica, y no podemos abordarla con pensamientos
simplistas”
Entrevista Exclusiva al Cdte. Pablo Catatumbo, por Carlos Lozano
El director del semanario VOZ conversó con el comandante Pablo Catatumbo,
miembro del Secretariado de las FARC-EP e integrante de su delegación de paz en
La Habana. Hablaron de varios temas y el dirigente guerrillero hizo sus propias
reflexiones sin eludir las preguntas, tomado de: semanariovoz.com
Por Carlos A. Lozano Guillén
Pablo Catatumbo fue uno de los
últimos integrantes incorporados a la delegación de paz de las FARC-EP,
proveniente de las montañas de los departamentos del Cauca y del Valle del
Cauca, epicentro de agudos combates y donde es de alta intensidad la
confrontación armada. En poco tiempo, Catatumbo se puso al día del
funcionamiento de la Mesa de Diálogos y del contenido del debate en seis meses
de conversaciones, enriquecidas con la participación ciudadana, en particular
de organizaciones agrarias, sociales y populares. Reconoce que es definitiva la
participación popular. Para él es la presencia a distancia del constituyente
primario.
Valora el significado del “acuerdo
parcial” sobre el tema agrario: “Lo logrado es un gran paso en el camino hacia la
democratización de las estructuras rurales de nuestro país”, señala sin
exageración. Los demás puntos también serán difíciles, requieren del tiempo
razonable, aquel que no es eterno ni indefinido, pero sí el estrictamente
indispensable para llegar a un acuerdo concreto y sostenible de paz con
democracia y justicia social.
Pablo Catatumbo dice con ironía que
el diálogo de paz no es un reinado de belleza, es difícil y complejo. Habla con
profundidad de los logros de la Mesa y del futuro en medio del análisis
políticos que demuestra contradicciones y dificultades, pero también enormes
posibilidades de un final feliz y no precisamente como en una telenovela rosa,
sino en el nuevo estadio político, social y económico de otra Colombia posible.
Cuando ya estaba editada la
entrevista se precipitaron los acontecimientos políticos a raíz de las
erráticas actuaciones y posiciones del presidente Juan Manuel Santos, como
darle credibilidad a que las FARC son las responsables de las amenazas a
sindicalistas, la reunión con el golpista Henrique Capriles y el anuncio de la
integración de Colombia al pacto militar agresivo de la OTAN, que desataron la
crisis de las relaciones con la República Bolivariana de Venezuela y un
enérgico comunicado del Secretariado de las FARC en que asegura que “en el
limbo se encuentran los diálogos de La Habana”.
No se conoce aún qué incidencia haya
tenido el comunicado de las FARC en el inicio del décimo ciclo de
conversaciones, pero lo cierto es que se ha perdido bastante confianza. Es un
retroceso después del avance histórico que significó el acuerdo reciente.
Detrás de ello está la mano de Washington, las declaraciones de Santos y la
bienvenida a Capriles coincidieron con la visita a Bogotá del vicepresidente de
Estados Unidos, Joe Biden. No existe duda de que Santos debe dar señales claras
de voluntad para recuperar la confianza, si alguna vez la tuvo.
Lo aprobado
–¿Qué fue lo que se aprobó y
que beneficios concretos tiene para la población campesina y la soberanía
alimentaria?
–Como principios del acuerdo parcial
a que se ha llegado en La Habana, se establecieron el respeto por la naturaleza
y la participación incluyente de las comunidades del campo colombiano en todo
lo que habrá de desarrollarse a partir de la implementación de lo convenido. Un
asunto cardinal en este primer punto de la agenda es haber logrado el
compromiso del gobierno de formalizar la propiedad de miles de campesinos y
campesinas que han sido partícipes de procesos de colonización. Esto es un
hecho muy importante para el campesinado colombiano, que durante toda la
historia patria ha sido sistemáticamente excluido del régimen formal de
propiedad de la tierra.
Es pertinente destacar esta cuestión,
pues es un gran paso en el camino hacia la democratización de las estructuras rurales
de nuestro país. Acompañado de esto, se plantea el cierre definitivo de la
frontera agrícola colombiana, cerrándole el paso a la explotación intensiva,
sin perjuicio de las comunidades rurales. Igualmente acordamos la creación de
un fondo de tierras, que aunque no ha sido aún bien definido está destinado a
la provisión gratuita de tierras a campesinos sin tierra, o con tierra
insuficiente, afrodescendientes e indígenas.
Acompañamos este logro con la
definición de un nuevo catastro del campo colombiano, que no se hace desde hace
54 años, buscando un reordenamiento productivo y socioambientalmente
sostenible.
Todas estas reformas estarán
validadas con la puesta en marcha de programas de desarrollo con enfoque
territorial, planes nacionales que acompañarán los procesos productivos y que
tendrán importantes impactos en lo productivo, el desarrollo social y el
abastecimiento alimentario, a la vez que coadyuvarán al plan de suprimir la
pobreza extrema, entre otras metas que forman parte de la reforma rural integral,
en la búsqueda del buen vivir de todos los que labran el campo, con condiciones
dignas y participación democrática.
Temas pendientes
–En la declaración de la
delegación de paz de las FARC-EP se plantea que quedan pendientes unos aspectos
puntuales que deberán retomarse antes del acuerdo final. ¿Cuáles son?
–Sí, en realidad dentro del acuerdo
parcial quedaron varios temas pendientes, algunos de ellos, por su importancia,
muy sensibles y yo diría que fundamentales para alcanzar un acuerdo final satisfactorio
para ambas partes. En todo caso existe el compromiso de que al final del
proceso se volverá sobre esos temas. Entenderá usted que existen cláusulas de
confidencialidad en la Mesa que se ligan al principio rector del Acuerdo de La
Habana: “Nada está acordado hasta que todo esté acordado”. Por ello no puedo
referirme con más precisión a esos puntos en cuestión.
–Lo entiendo muy bien… ¿Está
más cerca el acuerdo político de paz, a pesar de las salvedades puntuales?
–El acuerdo parcial frente al primer punto
es un paso importantísimo. Queda aún un buen trecho por recorrer, pero se
demuestra que con voluntad política y escuchando los clamores del país
nacional, es posible avanzar y obtener triunfos en las batallas de la paz.
–Está en turno el segundo punto
de la participación política, es un tema importante y de trascendencia para el
futuro de la democracia. Algunos lo reducen a la participación de las FARC en
el espacio político. ¿Cómo sustentan las FARC-EP la posición al respecto? ¿Qué
propuestas llevan?
–Se habla mucho que nosotros
entendemos participación política simplemente como nuestra presunta
participación parlamentaria. Pero esa no es la esencia de nuestras banderas ni
nuestra principal inquietud. En Colombia no ha habido nunca una verdadera democracia.
Lo que nos mueve en este punto preciso es buscar elementos para que se dé una
verdadera instauración de la democracia en Colombia. Usted sabe que hacer
política de oposición al establecimiento en Colombia es una cuestión
supremamente difícil, es casi un acto heroico que muchos han pagado con su
vida. Lo que queremos es abrir un debate nacional para que entre todos logremos
realmente un país pluralista, participativo, incluyente.
Hemos leído las propuestas que
partidos, movimientos sociales e individuos realizaron en el pasado Foro de
Pensamiento de la Universidad Nacional y las Naciones Unidas, y no sabe usted
cuán identificados estamos con los planteamientos de ese torrente de opiniones
tan diverso. De esa participación política es que hablamos, la de las amplias y
diversas mayorías que debaten y construyen en colectivo.
La participación política
–A propósito del segundo punto
de participación, ¿cómo lograr mayor intercambio con los sectores populares en
la Mesa? ¿Cómo hacer que este proceso no sea tan cerrado como hasta ahora?
–Es que eso es una determinación que
ha querido imponer absurdamente el gobierno de Santos, pretendiendo que es
posible avanzar en un acuerdo sin la participación de los distintos sectores
sociales y populares, sin que estos dejen sentir sus voces en la Mesa, lo que
en la práctica se ha venido quebrando, con la movilización del pasado 9 de
abril, las que se tendrán que repetir sucesivamente, igual con los foros, tanto
en el agrario como el de participación política y la realización de diversos
certámenes en que las FARC han venido interlocutando con diversos sectores de
la población.
Las comunidades en su sabiduría y
creatividad popular sabrán inventar mecanismos de participación, a través de
asambleas, foros, cabildos, o cualquier otra forma deliberativa, realizarán sus
propuestas por sector social, en los que llamamos especialmente a los sectores
urbanos, de mujeres, jóvenes, trabajadores, LGBTI, entre otros, a pronunciarse
y a sumarse; para ellos están las páginas de internet, tanto la establecida en
la Mesa conjuntamente con el gobierno, como las que aparecen en “Foro
permanente” o “Pueblo pa la mesa”, ahí se recepcionan sus propuestas y pueden
estar seguros que nosotros las tendremos en cuenta.
Por lo demás, ni la soberanía
política de las FARC-EP ni el protagonismo principal del constituyente primario
son asuntos que puedan ponerse en discusión.
–Se especula mucho con el tema
de las víctimas, algunos creen que allí está el “nudo gordiano” del proceso.
¿Cómo lo entienden ustedes?
–Nosotros somos plenamente
conscientes de que todo conflicto interno como éste deja víctimas y genera
heridas que son difíciles de curar, víctimas del conflicto. Pero nadie debe
olvidar la responsabilidad del Estado y de la clase dirigente en el origen y en
la génesis de ese fenómeno que ha dado en llamarse “la violencia” en Colombia y
con toda esta tragedia que nos ha correspondido vivir a todos los colombianos y
colombianas. Y los farianos y farianas nos incluimos allí también, pues hemos
sido igualmente víctimas de persecución política, de asesinatos,
desapariciones, desplazamientos.
“Soy una víctima”
–¿Usted se considera víctima?
–Mire: a mí me torturaron en las
famosas caballerizas del batallón Pichincha en la época de Turbay, posteriormente
me secuestró el MAS conjuntamente con el tristemente célebre Batallón Charry
Solano y me recluyeron y torturaron en instalaciones del ejército en Bogotá,
perdí a un hermano en esta guerra, una hermana mía fue asesinada por Carlos
Castaño, y mi familia tuvo que asilarse y salir del país. Similar situación
vivieron Alfonso Cano, Timoleón Jiménez, Iván Márquez, Ricardo Téllez, Simón
Trinidad, Andrés París, Jesús Santrich, Solís Almeida, Camila Cienfuegos y
combatientes de casi todos los bloques de las FARC-EP.
–¿Víctimas es un tema tabú para
ustedes?
–Para nosotros ese no es un tema
tabú, ni mucho menos. Las víctimas del conflicto, afortunadamente, son un
sector social cada vez más deliberativo, organizado, y eso nos parece un avance
para la comprensión y el debate público nacional y también para la búsqueda de
salidas políticas. Por ello hemos planteado la posibilidad de la conformación
de algún instrumento de veeduría al tema, con participación de la comunidad
internacional, de organismos humanitarios y, como no, de nosotros, como fuerza
insurgente y parte del conflicto.
Con lo que no estamos de acuerdo es
con el ruido mediático que pretenden generar algunas ONG vinculadas a la
inteligencia militar y a la reacción, que muestran cifras y testimonios sin sustento
alguno, fabricados en los batallones, como caballito de batalla en contra de la
paz y de la búsqueda de un acuerdo.
No a la reelección de Santos
–¿Qué posición tienen las FARC
sobre las aspiraciones reeleccionistas del presidente Santos?
–Lo hemos señalado suficientemente:
la paz es un objetivo supremo de la nación colombiana, y debe estar por encima
de intereses personales, partidistas o económicos. El presidente Santos, de
acuerdo a la legislación vigente actualmente en Colombia, está en su derecho de
lanzarse a la reelección, de eso no hay duda.
–¿Quiere decir esto que apoyan
la reelección?
–No, no la apoyamos, nosotros somos
la verdadera oposición al gobierno de Santos, no nos gusta su programa político
ni su plan de desarrollo basado en la reprimarización de la economía y en su
entrega del país a las corporaciones financieras y a la voracidad de las
transnacionales. Tampoco nos gusta el régimen político que él representa por
oligárquico y excluyente, además las FARC-EP no participan del escenario
electoral ni lanzamos o apoyamos candidaturas.
Me remito al comunicado del
Secretariado previo a las elecciones pasadas de alcaldes y gobernadores: allí
está muy claro el horizonte táctico que hemos trazado para esta coyuntura.
Sería además un despropósito total apoyar la reelección de un gobierno al que
al tiempo se combate en toda la geografía nacional, como efectivamente lo hacen
las guerrilleras y guerrilleros de las FARC-EP.
–En las filas de la izquierda
se plantea un proyecto alternativo unitario para defender el proceso de paz de
La Habana, exigir la apertura de diálogos con el ELN y el EPL y para convertir
a ese movimiento amplio en opción de poder. ¿Qué opinión les merece?
–Pues que saludamos efusivamente
dicha alternativa. La Mesa de La Habana es un logro de todo el pueblo, y su
eventual fracaso sólo beneficia a la extrema derecha ultramontana y a quienes
se oponen a los cambios político-sociales que Colombia necesita. Por ello es el
clamor popular, ese mismo que se expresó el 9 de abril pasado, quien debe
buscar senderos de unidad para ampliar el radio de acción de la lucha por la
paz.
Nos parece de gran importancia que se
abran escenarios de diálogos con la insurgencia toda, pues sabemos que los
compañeros del ELN y del EPL tienen mucho que aportar en este momento, y que
sin la participación deliberante y propositiva de ellos, no es posible avanzar
hacia la paz con justicia social.
–Se habla entre periodistas y
analistas que en los seis puntos hay unos difíciles y otros fáciles. ¿Cuáles
son para las FARC los difíciles y cuáles los fáciles?
–Hombre, en estos temas tan
trascendentales me parece que no hay cosas fáciles. La paz es una tarea
titánica, y no podemos abordarla con pensamientos simplistas. Es mejor hacerle
despacito y con buena letra, que metidos en una carrera loca de la que tengamos
que arrepentirnos prontamente, para que sea nuestro pueblo al que le toque
pagar el pato. Mire usted los procesos anteriores, y mire la realidad
colombiana contemporánea: ¿Trajeron la paz a Colombia?
¿En dónde están los avances de esos
procesos de paz tan mediáticos y supuestamente ágiles? Lo que pasa es que
mediáticamente los grandes medios han vendido la idea de que se puede cubrir
los diálogos como si del reinado de Cartagena se tratara, y así no es la cosa.
Las FARC-EP tenemos una enorme responsabilidad con nuestro pueblo, y no vamos a
actuar a la carrera en un tema que es vital para la vida de millones de
compatriotas y para el futuro de nuestra patria.
jueves, 13 de junio de 2013
COMUNICADO CONJUNTO # 17
La Habana,
Junio 11 de 2013.
Las
delegaciones del Gobierno y las FARC-EP, informan que:
Con el
objetivo de agilizar el trabajo de la Mesa de Conversaciones, han convenido
trabajar por separado esta semana.
Cada
delegación estudiará distintos documentos, especialmente los que provienen del
foro sobre Participación Política, que se llevó a cabo recientemente en Bogotá
organizado por la Oficina de Naciones Unidas en Colombia y el Centro de
Pensamiento para la Paz de la Universidad Nacional.
A lo largo
de esta semana, las delegaciones recibirán en La Habana a los voceros de estas
dos instituciones.
Dicho
mecanismo de trabajo demostró su utilidad durante el ciclo pasado, ya que
permite a cada delegación concentrarse en el estudio de temas específicos que
serán retomados en la discusión de la Mesa la siguiente semana.
Las
delegaciones agradecen a los países garantes, Cuba Y Noruega, por su eficaz
apoyo, al igual que a los países acompañantes, Venezuela y Chile, con cuyos
voceros se reunirán al final de este ciclo para informarlos sobre la marcha de
las conversaciones.
viernes, 7 de junio de 2013
La ignorancia de Andrés Pastrana S. Por Gabriel Ángel, guerrillero de las FARC-EP
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| Pastrana en San Vicente de Caguan |
Sin Venezuela y su imprescindible
apoyo al proceso, éste jamás habría podido producirse y sería incapaz de
prolongarse siquiera por el término de un día.
Por Gabriel Ángel
Puede pensarse
que el problema generado tras la recepción oficial en el Palacio de Nariño del
ex candidato Henrique Capriles es un asunto superado. Pero tal juicio
obedecería en realidad a una apreciación superficial, puesto que vistas las
cosas desde el punto de vista de su real dimensión y profundidad, resulta fácil
concluir que el incidente representa tan solo la punta del iceberg en cuanto a
las diferencias existentes entre los proyectos de nación de uno y otro lado.
Por la parte
colombiana se esgrime una posición abiertamente sumisa a los mandatos del
Imperialismo, que pregona sin pudor las supuestas virtudes del libre comercio,
las privatizaciones y la flexibilización laboral, al tiempo que reduce el papel
del Estado al de un enorme aparato de guerra y represión, a objeto de emplearlo
no solo contra sus propios nacionales inconformes con el modelo, sino incluso
al parecer contra el vecindario opuesto a esas políticas.
Venezuela
representa un modelo alternativo a los dictados de los grandes centros
mundiales del capital transnacional. Tras la recuperación de su soberanía e
independencia, su gobierno pretende rescatar para las grandes mayorías del país
las riquezas naturales, en un proyecto de redención económica, social y moral,
que contempla la necesaria integración regional en todos los campos del
desarrollo y la paz, así como relaciones de respeto e igualdad con el resto del
mundo.
Si realmente en
el mundo contemporáneo primaran los ánimos de cooperación, las dos visiones de
Estado operarían libremente, en una especie de sana competencia, en la que el
fallo de la historia se encargaría de dar la razón a una de ellas o
descartarlas a ambas por otra distinta. Pero no sucede así, el Imperialismo es
obsesivo y considera una afrenta que no se le obedezca. Es obvio que ha
asignado a Colombia un papel provocador y que su oligarquía lo asume con gusto.
Por eso las
cosas pueden llegar a complicarse todavía más, y es posible que el reciente
incidente apenas sea el comienzo de un rosario de hechos encaminados a sabotear
y minar los avances de la integración regional, así como la estabilidad de
proyectos y gobiernos como el venezolano, al lado del cual marchan Nicaragua,
Ecuador, Bolivia, Uruguay y quizás otras naciones. La oligarquía colombiana,
tradicionalmente violenta e hipócrita, se muestra unida en ese propósito.
Aparte de las
vacilaciones, torpezas y jugadas ambiciosas de Santos, resaltaron en estos días
las declaraciones del ex Presidente Andrés Pastrana Arango, un político más
bien mediocre, cuya carrera ha marchado siempre paralela al más sucio
oportunismo. No se le conoce mérito intelectual o académico alguno, salvo el de
haber firmado un libro sobre el proceso de paz del Caguán, que otros
escribieron por encargo para él a cambio de un buen precio.
Ahora se le ha
dado, en contubernio con Álvaro Uribe, por atacar de modo desenfrenado al
pueblo, al gobierno y al proyecto de nación bolivariana que emprendiera Hugo
Chávez. Pastrana, que muy rápida y convenientemente olvida que su padre,
Misael, ascendió a la Presidencia de la República en el año 1970, montado sobre
el fraude más grande y descarado de la historia electoral colombiana, acusa sin
fundamento a Nicolás Maduro de haber robado las elecciones a Capriles.
Y se atreve
incluso, en una vergonzosa actitud, a criticar ácidamente al Presidente Santos
por haber reconocido pública y formalmente el limpio triunfo electoral del ex
canciller venezolano. En su parecer, lo que quiso Santos al recibir a Capriles,
fue rectificar su error de haber reconocido el triunfo de Maduro, y para
reforzar su dicho se atreve a mentir de modo infame, asegurando que UNASUR
acordó que se recontaran los votos, posición que Santos estaría avalando ahora.
Qué bajo se cae
cuando se asumen sin el menor escozor político y moral las posiciones de
extrema derecha. Que lo haga Uribe no resulta extraño, sus antecedentes
políticos, morales y penales explican por sí solos su discurso. Pero que lo
haga Pastrana, quien siempre posó de caballeroso y decente, sólo puede
explicarse por el grado de descomposición que alcanza la clase política
tradicional colombiana, entregada sin rubores a los intereses del capital
extranjero.
Pretender que
existen diferencias irreconciliables entre él y Santos, significa algo tan
semejante como afirmar que ese mismo tipo de contradicciones existen entre este
último y Uribe. Sus críticas irresponsables y malvadas contra el proceso de paz
que se desarrolla en La Habana con amplísimo respaldo nacional e internacional,
son apenas el pus que le brota por la herida de su fracaso en rendir a las
FARC. No pudo lograrlo nicon la mesa del Caguán, ni con su reingeniería
militar.
De remate da
muestras de verdadera estupidez, al asegurar que si Venezuela se retirara de la
mesa de La Habana, donde cumple su papel de facilitador, no pasaría
absolutamente nada. Ese papel simplemente facilitador, que con tanta soberbia
describe Pastrana para desestimar a Venezuela, ha sido y es la columna
vertebral de la confianza que dio origen y mantiene vivo al proceso, pese a las
diversas manifestaciones de volubilidad de Santos.
Sin Venezuela y
su imprescindible apoyo al proceso, éste jamás habría podido producirse y sería
incapaz de prolongarse siquiera por el término de un día. Desconocer ese hecho,
pretender minimizarlo, es un verdadero absurdo que solo puede ser atribuido a
la más grande ignorancia. A esa que le permite asegurar a Pastrana que la
soberanía de Colombia significa que Santos puede reunirse con quien quiera,
cuando quiera y donde quiera.
Como si la
soberanía nacional perteneciera al Presidente. Como si fuera soberanía nacional
el tolerar la existencia de bases militares extranjeras en el territorio
nacional, entregar la mayor parte del país al saqueo de sus riquezas por cuenta
de grandes compañías multinacionales, autorizar la adquisición de enormes
extensiones de tierra a las transnacionales, haber suscrito como Pastrana el
Plan Colombia impuesto por los Estados Unidos. Qué descaro.
Montañas de Colombia,
3 de junio de 2013.
Publicado por
AFP NOTICIAS para Agencia Fariana de Prensa - Frente Antonio Nariño el
6/07/2013 06:33:00 a.m.
Movimiento Bolivariano, 13 años construyendo caminos para la paz con justicia social
Era el año
2000, miles de compatriotas fueron testigos de una nueva esperanza, de un nuevo
esfuerzo mancomunado. El 29 de abril, en San Vicente del Caguan en el marco del
proceso de paz , se da a conocer el Movimiento Bolivariano por la Nueva
Colombia; hay júbilo: campesinos, obreros, jóvenes, artistas, estudiantes,
indígenas, afros ven de primera mano como una vez más el pueblo colombiano se
organiza y se prepara desde la clandestinidad para no repetir la misma historia
de exterminio que siempre ha impuesto la clase política dominante contra sus
detractores. La fiesta se replica en muchas zonas del país, en unas con mucho
impacto en eventos públicos y en otras por las condiciones de represión, el
movimiento comienza a germinar desde el estricto secreto, con la gran
complicidad del pueblo, en pequeños encuentros, reuniones, tertulias y actos
políticos donde flamea nuevamente el sueño soterrado del Libertador.
Así sucedió en
el Oriente Antioquieño recogiendo la memoria de sus paros cívicos, en el
Nordeste y en el Nudo del Paramillo conmemorando grandes batallas en defensa de
nuestros recursos mineros, en los páramos y valles de orquídeas del Occidente,
tierras particularmente azotadas por la Violencia desde la muerte de Gaitán.
Fue también en los barrios de Medellín, refugió de miles de desterrados, en la
Zona Nororiental, en Castilla, Robledo, la Comuna 13 y también al sur en
Itagüí. Ahí están vivos como ayer, nuestros comienzos en las lomas de esta
ciudad y en los campos de este hermoso departamento, ahí cabalga, como hace más
de 200 años, la lucha popular.
El MB aparece
como una organización clandestina, pero amplia, impulsada y apoyada por
Bolivarianos de corazón y de convicción, que luchan y se expresan de muchos y
variados modos en pro de las causas del pueblo haciéndole el quite a la
persecución, a la estigmatización, al exterminio político. Comienza a tejerse
desde el secreto, desde el tinto en el pasillo, desde los corrillos en la fábrica,
desde los parches en los barrios, en las caminatas de los campesinos e
indígenas por las trochas, en medio de las fiestas y la bullaranga de los
afros, ahí tomo nuevos bríos la identidad bolivariana, materializada en una
nueva organización que hoy combate de norte a sur, de oriente a occidente, los
cimientos de este régimen político oligárquico de unas pocas castas familiares
y un profundo sentido antipopular.
Aquí están
orgullosos quienes sobrevivieron y continuaron resistiendo, quienes estuvieron
más allá del miedo, quienes como el mejor marinero, se cultivaron en medio de
las peores tormentas y no en medio de la serenidad del mar. Fueron años de
sacrificios y grandes costos humanos los que supero con creces el Movimiento
Bolivariano bajo los 8 años de la Dictadura Narco-Paramilitar de Uribe Vélez.
Enaltecemos el mérito de los que nunca dejaron de construir en medio de las
adversidades, de quienes con la capucha y la piedra defendieron la educación
pública, de quienes pelearon en las vías por sus reivindicaciones como los
campesinos, de quienes con el pueblo se arrojaron a las calles contra la
injusticia social. Héroes anónimos en la historia de las comunidades, muchos
hoy desaparecidos, presos, exiliados. Su sacrificio no fue en vano, hoy siguen
erguidas sus banderas en nuestras manos.
En estos años
la Insurgencia derrotó en el terreno los planes de injerencia del Imperio en lo
militar: Plan Colombia, Plan Patriota y el Plan Consolidación, todos ellos la
continuidad de la Doctrina de Seguridad Nacional, estrategia integral
contra-insurgente. El Pueblo vio como sus luchas volvían a tomar nuevas
fuerzas, en épocas dispersas y sectoriales, ahora ya con el acumulado de
experiencias, con propuestas de verdaderos cambios estructurales. Hoy las
sendas de paz están sobre la mesa, grandes sectores populares claman con
urgencia su participación política. La Unidad es una bandera y un objetivo
impostergable. El torrente de movilización es la muestra que las grandes
mayorías se encuentran organizadas y quieren la Paz tan esquiva durante los
últimos 60 años. El actual gobierno es de continuidad, no es otro diferente, el
modelo neoliberal y las políticas proimperialistas no se esconden tras una
máscara, el pueblo es el que padece, ahí está la realidad de este Sistema Capitalista,
no en los discursos maquillados y politiqueros, y en las falsas cifras del
Gobierno de Santos.
Ha sido costoso
y a la vez enriquecedor, cabalgar al lado de Bolívar, numerosos señalamientos y
persecuciones emanan constantemente de la Casa de Nariño. Bolívar es en muchos
casos el referente para ubicar al "terrorista" desde el Estado, pero
ser Bolivariano es ser Insurgente, Rebelde, Humanista, no lo que replican los
Medios de Comunicación. La lucha ideológica de retomar el Ideario Bolivariano
no sólo esta enmarcada en el discurso y accionar de la insurgencia y del MB, es
un deber y un derecho histórico de la clase popular, es una tarea de los
colombianos de a pie recuperar en el Libertador un referente que trascienda el
mero símbolo y ver en su ideario todo un camino a materializar verdaderas
transformaciones sociales. Ya lo han demostrado diferentes experiencias en Latinoamérica,
la vigencia y necesidad del Pensamiento Bolivariano. El Antiimperialismo y la
Unidad Latinoamericana cabalgan hoy como obra realizable, como sueño posible,
la necesidad de una verdadera independencia política y una soberanía construida
por el pueblo. Es la lucha por el sueño inconcluso del Libertador, traicionado
por más de dos siglos por una clase dirigente arrodillada al Imperio y rodeada
por políticos lagartos, corruptos y apátridas.
13 AÑOS de
lucha han transitado luego que se desplegara una nueva esperanza de paz con
justicia social en el seno del pueblo colombiano, 13 AÑOS donde hemos visto
caer compañeros y a otros continuar su vida en el deber último de las armas ya
cerrada cualquier otra posibilidad. Conmemoramos y llevamos en alto el ejemplo
de todos aquellos que entregaron su vida con el convencimiento de que algún día
sus sueños e ideales por una Nueva Colombia serían alcanzados para el bien de
todo un pueblo mancillado. A la memoria de Ernesto, David, Jimmy e Iván Ríos,
flores inmortales de la Primavera. Acá seguirá estando presente el compromiso,
la disciplina, el amor y la alegría.
Bolívar ha
vuelto, su espada de combate ha sido puesta en nuestras manos y su espíritu de
fuego ilumina ya la oscura noche de la opresión oligárquica e imperial animando
nuestra indómita y mestiza hechura cósmica desbordada de esperanza.
"Todos los
pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus
tiranos"
Simón Bolívar.
San Mateo, marzo de 1814
MOVIMIENTO
BOLIVARIANO POR LA NUEVA COLOMBIA - ANTIOQUIA
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