Mostrando entradas con la etiqueta santos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta santos. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de junio de 2013

Las FARC piden al embajador Roy Chaderton mediar para recuperar la “atmósfera de paz” después la visita de Capriles en Bogota

Colombianos en Plaza Bolivar, reclamando la Paz.


Las FARC piden al embajador Roy Chaderton mediar para recuperar la “atmósfera de paz” después la visita de Capriles en Bogota


ANNCOL / BOGOTA / 2013-06-01 / La máxima instancia de las FARC, el Secretariado del Estado Mayor Central, expresa en un comunicado su preocupación por el futuro del proceso de Paz.

El motivo es el recibimiento del señor Henrique Capriles Radonski en la Casa de Nariño en Bogota por parte del presidente Santos.

Hay una ola de fuertes críticas en toda América Latina contra Santos por la visita oficial que Capriles hizo, totalmente público.

Más que un venezolano y latinoamericano se ha preguntado si Santos juega doble y con cartas escondidas en sus mangas y si el pleito con su ex “jefe” Uribe solo es una fachada.

Por que si alguien era un enemigo “ciego” a Chávez y al mismo tiempo un aliado incondicional del Pentágono, pues era Santos. Hasta que fue elegido presidente e inmediatamente tomó contacto con su homólogo venezolano.

La visita de Capriles en la Casa presidencial en Bogota fue casi el reconocimiento a Capriles como “hombre de estado” en momentos que la Revolución Bolivariana pasa por momentos delicados.

Santos había pedido en la cumbre de Unasur que el CNE (Consejo Nacional Electoral) venezolano hiciera un reconteo de los votos, haciéndose vocero a Capriles. CNE lo respondió que sí.

Capriles no lo esperaba y rechazó la decisión del CNE. La razón es sencilla; cruzó el Plan de Conspiración que Capriles, Bogota y Washington habían armado, por que sabían que el reconteo daría el mismo resultado como del 14 de abril.

Es más, Capriles había convocado a sus partidarios el 14 y 15 de abril para tomar las calles y hacer “todo” para revertir el resultado electoral.

Murieron once (11) personas, entre ellos un colombiano y todos, incluyendo el colombiano, eran chavistas, no eran de la oposición.

En ese sentido, Capriles es “autor intelectual” a la muerte de esos 11 revolucionarios que solo salieron a defender el patrimonio público como clínicas, sedes del partido del gobierno o a los médicos cubanos que han salvado y curado centenares de miles de venezolanos en su labor internacionalista.

El Plan de tumbar a Maduro es internacionalizar el resultado electoral en Venezuela y así convertir al gobierno y el presidente de Venezuela como ilegítimos. Y ahí sabemos perfectamente como funciona el Manual del Departamento de Estado. Los principales voceros de la contrarrevolución venezolana están en gira internacional para manipular a la opinión pública y plantear la posibilidad de  no reconocer los resultados electorales el 14 de abril.

Hay grandes poderes que quieren matar dos moscas en un solo tiro. El Chavismo tiene que ser derrotado y con ellos también el proceso de paz entre el Estado Colombiano y la insurgencia de las FARC.

¿Y quién se favorece que la guerra sigue en Colombia y quienes son los aliados de ésta guerra?


Comunicado de las FARC-EP

Sobre la crisis del proceso de paz

Preocupados, muy preocupados por la generación de hechos que sin duda afectan la extraordinaria atmósfera de paz que habíamos logrado construir en los diálogos de La Habana, queremos hacer las siguientes reflexiones:

Nadie pone en duda el importante rol que ha jugado y juega la República Bolivariana de Venezuela con su franco compromiso en la búsqueda de la paz para Colombia, como país acompañante y facilitador del proceso.

Es urgente preservar y consolidar el avance histórico que significa para la construcción del acuerdo de paz, lo convenido hasta ahora en torno al tema de tierras, punto nodal del conflicto. Igualmente es necesario proseguir la discusión sobre los aspectos subsiguientes de la agenda, para seguir acortando distancias en la ruta que transitamos hacia la reconciliación de la familia colombiana.

En consecuencia, hemos autorizado a nuestra Delegación de Paz en la Habana, a buscar contacto directo, previo consentimiento del gobierno de Venezuela, con el señor embajador Roy Chaderton, designado por Caracas acompañante de los diálogos de paz, para que nos ilustre sobre la situación generada y al mismo tiempo convenir acciones que nos permitan reconstruir la confianza que requiere la continuidad del proceso.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, junio 1 de 2013


miércoles, 22 de mayo de 2013

Delegación de Paz de las FARC-EP: “Malas interpretaciones del supuesto apoyo de las FARC-EP a la reelección de Santos”




La Habana, República de Cuba, sede de los diálogos por la paz con justicia social para Colombia. Mayo 22 de 2013

UN GOBIERNO PARA LA PAZ 

Estamos dispuestos a entendernos con cualquier presidente que tenga el propósito de sacar adelante el proceso de paz.


Esta semana algunos medios de comunicación, no de mala fe, quizás por malas interpretaciones o falta de comunicación, han dicho que desde las FARC-EP se admitió que estaríamos apoyando la candidatura presidencial de Juan Manuel Santos. Pero no; lo que hemos dicho es que el presidente está en su derecho de presentar su candidatura, y que lo más importante es que exista continuidad del proceso de paz.

En reiteradas ocasiones expresamos que por el compromiso que tenemos de sacar adelante un proceso de diálogos serio, que conduzca a la paz, nuestro papel es llevar a la mesa un proyecto de país inspirados en los anhelos de las pobrerías de Colombia. Así ha sido durante la discusión del primer punto de la Agenda del Acuerdo General de la Habana. Siempre actuando a la luz del preámbulo que invita a reflexionar sobre los profundos problemas y causas socio-históricas que generaron la confrontación.

De esta forma, nuestras cien primeras propuestas para el Desarrollo Rural y Agrario para la Democratización y la Paz con Justicia Social para Colombia, recogen nuestros lineamientos históricos en defensa del campesinado colombiano, de las poblaciones rurales marginadas, y las reivindicaciones de las organizaciones sociales y políticas que han sido presentadas en los diversos foros y encuentros programados desde la Mesa de la Habana o a iniciativa ciudadana.

Ahora nos aprestamos a complementar este proyecto con las propuestas referidas al segundo punto de la agenda que tiene que ver con la participación política ciudadana, con la democracia en general y otros aspectos nodales para sostener un mundo en condiciones de justicia y libertad. 

En todo caso, desde antes y más ahora, frente a los desenvolvimientos que van teniendo las actividades del parlamento y el proceso electoral, hemos guardado distancia más que suficiente diciendo que un entendimiento de paz no puede supeditarse a presiones de tiempos legislativos ni mucho menos a campañas electorales. Para nosotros, el proceso de paz debe constituir un propósito nacional superior, incluyente, cuyo actor principal sea el pueblo colombiano, con sus sueños y sus esperanzas. A eso no se le puede negar tiempo.

Reiteramos la necesidad de mantener los diálogos, contra viento y marea, aspirando obviamente a que en vez de que en Colombia se desarrolle un proceso electoral en el que los candidatos se sacan “los trapos al sol” brindando espectáculos que se despreocupan de la miseria y el atraso que padecen las mayorías, surjan las iniciativas y los programas de cambio que requiere nuestro país para comenzar a andar la senda de la justicia y la verdadera democracia.

Bien es sabido que nosotros cuestionamos el sistema político colombiano, y dentro de él, la corrompida y excluyente mecánica electoral. Precisamente de esos asuntos y de la necesidad de instaurar la verdadera democracia en Colombia, es que trata el segundo punto de la Agenda que estamos ad portas de abordar. No obstante, cualquiera de los candidatos sería bienvenido si estableciera un compromiso definitivo en proseguir la búsqueda de la reconciliación, a partir de un tratado de paz que le brinde bienestar a todos. 

DELEGACION DE PAZ DE LAS FARC-EP

viernes, 28 de diciembre de 2012

Escribe Timoleón Jiménez: Los santos inocentes, así de sencillo




Por Timoleón Jiménez, integrante del Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, 28 de diciembre de 2012 / El 20 de diciembre de 2012 fue publicada a página entera en el diario EL TIEMPO la carta que FEDEGAN dirigió al señor Bruno Moro en particular, y a los ganaderos colombianos y opinión pública en general, a objeto de explicar su ausencia del foro sobre Desarrollo Rural Integral que se cumplía en la capital del país. La misiva tiene la virtud de expresar de manera franca el enfoque del gremio que la suscribe, lo cual resulta un importante aporte al desbroce de las causas del conflicto colombiano y al estudio de las fórmulas más justas para salir definitivamente de él.
De acuerdo con la versión de FEDEGAN, la fecha de hoy, 28 de diciembre, parece más que apropiada para representar el clamor de los santos inocentes del campo colombiano, según el cual lo vivido por su gremio representa un fenómeno de despojo masivo y verdadero genocidio. Es abiertamente conocido que las tierras dedicadas a la ganadería extensiva en Colombia sobrepasan por lo menos en diez veces las destinadas a la agricultura, protuberante realidad ignorada en la carta y que más bien trae a la memoria la fábula de Rafael Pombo sobre la pobre viejecita.
FEDEGAN cuenta aún con suficiente poder como para que su versión de la historia sea incesantemente difundida por la gran prensa, influencia de la que han carecido desde tiempos inmemoriales las grandes masas de campesinos, indígenas y mineros secularmente violentados. Este escrito, por ejemplo, no lo 4publicaría jamás EL TIEMPO. Pero no sólo los grandes ganaderos promovieron y financiaron el paramilitarismo para persistir con su vieja tarea expropiadora. También lo hicieron grandes compañías agrícolas y mineras. En vergonzante contubernio con la fuerza pública y buena parte de la clase política.
De lo que se trata ahora es de confundir las cosas. A los grandes ganaderos con los medianos y pequeños, a los poderosos empresarios del agro con el campesinado pobre, a los guerrilleros revolucionarios con los paramilitares sin entrañas, al desarrollo rural con el bienestar exclusivo de algunos, a los diálogos de paz con la rendición incondicional de la insurgencia. Una estrategia suficientemente conocida para evadir las responsabilidades directas en el conflicto. Mientras FEDEGAN y los otros implicados no las reconozcan y asuman, estaremos muy lejos de alcanzar la paz.
Con el argumento de que las FARC han destruido el campo durante más de medio siglo, FEDEGAN rechaza de plano que asuntos como el Desarrollo Rural y la Tierra sean negociados con nosotros. En realidad a las FARC, como lo sostuvimos desde la primera reunión con el gobierno, no nos interesa negociar nada en la Mesa de Conversaciones. Nunca hemos entendido la paz como el producto de un acuerdo de intereses entre el Gobierno y los guerrilleros, sino como el resultado del diálogo abierto con todos los sectores de la realidad nacional. Con esa perspectiva concebimos el foro de que tratamos.
FEDEGAN ocupa apenas un peldaño más alto que la posición oficial en torno al proceso de paz en curso. Su carta deja al descubierto que el gremio está pensando seriamente en reconvertir su actividad tradicional, amenazada por la lógica neoliberal de los tratados de libre comercio, a fin de ponerse a tono con las posibilidades de la creciente demanda mundial de alimentos y biocombustibles. Sus nuevas banderas son la gran agricultura empresarial de exportación y la ganadería moderna y sostenible, coincidiendo con el inocuo estribillo oficial de generar de este modo empleo y bienestar general.
Su carta pretexta que Desarrollo Rural no puede significar reparto de tierras destinadas a la proliferación de nuevos minifundios. Se trata es de crear condiciones para que los campesinos que tercamente aún sobreviven, puedan asociarse libremente con la gran empresa y obtener conexión con los mercados. Como quien dice, el burro amarrado expuesto al tigre. Su coincidencia con las locomotoras santistas es plena, con énfasis en que la restitución de tierras debe afectar exclusivamente a las que están en manos de narcotraficantes u organizaciones ilegales, mientras las demás deben permanecer intocadas.
Lo que les disgusta sobremanera es que se discuta ese asunto con las FARC. Su negativa de asistir al foro nada tenía que ver con que los acusaran allí de paramilitares y asesinos, cuestión que daban por descontada y que los tenía sin cuidado. Se relacionaba más bien con su desacuerdo en celebrar un evento así, capaz de despertar un sinnúmero de reclamaciones y aspiraciones sobre el destino del campo, completamente distintas a lo ya definido por el gobierno. ¿Para qué azuzar ante tanta gente el avispero de la inconformidad y la peligrosa cuestión de la redistribución de la tierra?
FEDEGAN no comparte que se les haya reconocido a las FARC un carácter deliberativo. Y mucho menos a todas esas organizaciones y personas que describe como de izquierda radical. ¿Para qué ir a repetir ante ese público tan refractario las propuestas que una y otra vez ha hecho al gobierno y que él no solamente conoce sino que ya implementa? Igual a como obraron las autoridades españolas frente al reclamo de los comuneros de José Antonio Galán, o el Frente Nacional ante los ruegos de los colonos de las zonas agrarias, de lo que se trata ahora es de imputar toda clase de crímenes a sus contradictores.
Y a eso se dedica FEDEGAN. A difamar con toda intensidad de las FARC-EP, para tapar con un dedo la irresistible radiación emitida por sus propias atrocidades. Claro que las FARC hemos apelado al uso de las armas, para defender nuestra vida y la de los miles y miles de colombianos agredidos y perseguidos por la violencia del Estado y sus grupos de asesinos encubiertos. Claro que hemos golpeado a los patrocinadores del paramilitarismo, a los sucesivos ejecutores del terror contra el pueblo colombiano. Y en ello hemos perdido miles de vidas. Y sufrido indeciblemente.
Como los centenares de miles de compatriotas que perdieron la vida sólo en el último cuarto de siglo a manos de la ofensiva terrorista del Estado. Como los millones de desterrados y despojados por la misma locura que hoy se viste de ley para culminar su obra. Si los señores de FEDEGAN adoptaron libremente la decisión de no asistir al foro sobre Desarrollo Rural Integral, las FARC-EP, que sí queríamos acudir, no pudimos hacerlo porque el gobierno nacional, en su particular manera de concebir la discusión democrática y la paz, se opuso terminantemente a ello. La única voz que al final cuenta es la suya.
La política de desarrollo rural del Presidente Santos, otro santo inocente, al igual que todas sus demás políticas, atiende solamente los intereses de un grupo selecto, ha sido concebida a espaldas de la mayoría de sus destinatarios y afectados. Creemos, al igual que muchísimos colombianos, que la voz de estos debe ser escuchada y atendida. La democracia y la paz significan eso, un foro permanente de discusión sobre el destino del país y la sociedad. Que se atienda y respete la opinión de la gente. Cuando eso suceda, habrá desaparecido por fin el conflicto armado en Colombia. Es así de sencillo, señores.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Comandante Mauricio Jaramillo (FARC), en exclusiva para RNV: “Estamos dispuestos a alcanzar la paz democrática y duradera”


 

Foto: Cortesía Raimundo Urrechaga


Comandante Mauricio Jaramillo (FARC), en exclusiva para RNV: “Estamos dispuestos a alcanzar la paz democrática y duradera”


El corresponsal de Radio Nacional de Venezuela (RNV) en La Habana, Cuba, Raimundo Urrechaga, entrevistó en exclusiva al Comandante Mauricio Jaramillo, representante de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), para conocer a fondo los puntos de vista de las FARC con vistas a las conversaciones de paz a iniciarse el próximo 8 de octubre en Oslo, Noruega.

¿Cuál es la diferencia entre este diálogo de paz (Gobierno de Santos y FARC) y los otros del pasado?
– Si hay diferencias porque se ha recrudecido el desarrollo de la política neoliberal en Colombia y por lo tanto hay más desigual social y desequilibrio en esta sociedad tan golpeada y amedrentada. El Gobierno colombiano dice que ha hecho un esfuerzo grande, por eso estamos sentados tratando de solucionar todos esos problemas.
Estamos precedidos de un gobierno inquisidor que ha prohibido a las personas manifestarse y ha perdido todas sus posibilidades democráticas. Colombia está sumergida en un problema grave.

– Nosotros, FARC, tenemos la voluntad política de solucionar este problema, por eso estamos en este diálogo. Estamos dispuestos a alcanzar la paz democrática y duradera.

Comandante, hay seis temas que se acordaron dentro de este diálogo. Sin embargo, usted indicó en una rueda de prensa que tan pronto se instale la mesa de diálogo plantearán y palearán por un cese al fuego bilateral, lo cual fue respondido de manera negativa por el presidente Juan Manuel Santos. Asimismo, el Mandatario planteó un límite de tiempo para este proceso que será en junio de 2013. ¿Cómo creen ustedes que pudieran persuadir al Gobierno, que lo mejor para Colombia sería iniciar unos diálogos con el cese al fuego y si creen que es suficiente tiempo el que se ha establecido por el Gobierno colombiano para llegar a un acuerdo final?

– Lo lógico en un acuerdo de este tipo es que esté precedido por un cese al fuego para crear todas las condiciones y poder avanzar hacia lo que nos hemos propuesto. Si hay voluntad política, el Gobierno tiene que acceder y nosotros haremos lo mismo, pero si el Gobierno no tiene una pretensión de ese mismo tipo, es muy difícil que las partes se puedan acercar a una posibilidad real porque esa distancia crea inestabilidad en lo que vamos a desarrollar. Vamos a esperar que el Gobierno tome esas decisiones.

Hay varios temas en la agenda que impactan a la sociedad colombiana. Un primer punto que se plantea en este acuerdo, es la política de desarrollo agrario integral. ¿Cómo concibe la FARC este punto para lograr un desarrollo social, económico y equitativo del país?

– Ese es uno de los temas fundamentales que tenemos que enfrentar. Básicamente el tema social para Colombia es uno de los temas fundamentales donde Colombia está en un proceso de deslegitimación total donde la genta está desprovista de todos los servicios primarios. El desarrollo ecónomo también es un desarrollo desigual, es una economía dependiente de los Estados Unidos.

En el tema de las tierras, el Gobierno trae un paquete que tiene que ser un poco de leyes de desarrollo rural y de tierras, pero nosotros creemos que no es tan simple hablar de estas cosas sino hay que hablar de una forma agraria integral donde en Colombia hay que verlo desde el punto de vista de las regiones, y por lo tanto habrá que hablar de unas cinco reformas agrarias distintas. Creo que el Gobierno y nosotros –FARC– tenemos que hacer un esfuerzo grande para allanar todos estos problemas.

Otro de los temas es el narcotráfico que ha sido bandera política para los grupos de poder en Colombia, entre ellos el expresidente Álvaro Uribe, quien acusa a las FARC de ser los principales responsables de ese flagelo en el país ¿Cómo las FARC plantea una solución al problema de las drogas ilícitas en Colombia?

– Desde un inicio nosotros hemos planteado la posible solución y se lo propusimos al país, al Gobierno y al mundo, el cual abarca una salida a los cultivos de este tipo de drogas. Nosotros decíamos que el problema no es un problema de carácter militar sino un problema de carácter social, y como tal proponíamos encararlo con políticas que tienen que ver con la eliminación de las drogas y plantearle al pueblo colombiano, a los cultivadores que son los campesinos más pobres cómo sustituir estos cultivos. Eso lo hicimos frente a más de 40 países, ahora lo están planteando.

– El gobierno colombiano está siendo juzgado por la justicia. Hay unos 80 parlamentarios que están comprometidos con estos cargos.

Uno de los puntos de la agenda de paz es la participación política. Allí se establecen varias posiciones entre los cuales está el de derecho y garantía para el ejercicio de la oposición política en general y en particular para los nuevos movimientos que surjan luego de la firma del acuerdo final, mecanismos democráticos de participación ciudadana, incluidos los de participación directa y medidas efectivas para promover mayor participación en la política nacional, regional y local. Teniendo en cuenta la experiencia del pasado de distintas movilizaciones de otros grupos guerrilleros ¿Cómo se puede hacer viable en el contexto actual de Colombia, una participación social y política de la izquierda? ¿No temen ustedes que si logran un acuerdo puede repetirse situaciones donde fueron eliminados los más importantes líderes de la izquierda colombiana?

– Indudablemente, nosotros atravesamos por esta incógnita de esperar que el Gobierno cumpla con todo lo que está planteando al país. Es un poco difícil, en el sentido de cómo está rodeado el Gobierno, ya que hay una cantidad de problemas de carácter político. Comenzando por esta vertiente más ultraderechista que es la de Uribe Vélez. Nosotros estamos esperando cómo transcurre todo esto y cómo se van viendo las posibilidades para que Colombia entre en un desarrollo político que les permita a todas las personas participar abiertamente y democráticamente.

– Es muy importante que el pueblo colombiano y el pueblo latinoamericano esté pendiente, por ello estamos solicitando el acompañamiento para estas posibilidades se vuelvan una realidad.

En las declaraciones y en los principios de las FARC se reitera un aspecto vital que es el apoyo popular del pueblo colombiano no solo para lograr un acuerdo de paz sino para desmontar las causas que dieron origen a este conflicto de hace décadas ¿Cómo lograr ese apoyo masivo para alcanzar ahora los cambios estructurales que requiere Colombia casi medio siglo después?

– Ese apoyo popular a través de estos últimos años, la sociedad colombiana ha comenzado a exigirle al gobierno y a las FARC entrar en una etapa de conversaciones para alcanzar una salida distinta a todos estos problemas que tenemos en Colombia. Las movilizaciones últimas que se han realizado en el país, dan cuenta de que hay la necesita de sentarnos en la mesa, con la participación de todos estos movimientos sociales.

Según este documento para iniciar el diálogo se establece que la construcción de la paz es un asunto de la sociedad en su conjunto que requiere la participación de todos sin distinción. Se ha suscitado en Colombia en los últimos días un gran debate de distintas organizaciones de la sociedad civil sobre su participación en la mesa de diálogo entre las FARC y el Gobierno ¿Cree las FARC que organizaciones de la sociedad civil, que representan al pueblo colombiano, deben participar de manera directa en este diálogo que se va a iniciar próximamente?

– Ellos van a ser actores de primera en la mesa. Van a estar alrededor nuestro y van a rubricar muchos de los acuerdos en la mesa. Estarán como actores de primer tipo. Esperamos que toda la sociedad civil, no solamente colombiana sino los países vecinos y latinoamericanos estén pendientes para que no haya confusiones. No vamos a caer como siempre hemos caído, que nosotros hemos sido siempre los que hemos acabado o o damos por terminado los proceso de paz.

En todos estos años hemos peleado por salir adelante y por alcanzar una paz estable y duradera. Eso ha sido siempre unos de los elementos fundamentales para nosotros, por ejemplo cuando estuvimos en Caracas y en San Vicente del Caguán, donde todos esos procesos fueron fallidos porque el gobierno lo dio por terminado.

Tras el anuncio de estos diálogos, distintos sectores de la sociedad colombiana se han pronunciado en contra, entre ellos aquellas personas que apuestan al conflicto armado como una forma de vida de hacer negocio y de participación política en Colombia ¿Cómo interpretar esas declaraciones de esos sectores de la sociedad particular donde sean visto pronunciamientos del expresidente Álvaro Uribe y superar esos obstáculos de grupos tan poderosos para que impere la paz en el país?

– Indudablemente estamos esperando el concurso de todo el país. Hay muchos obstáculos de frente y tenemos que tratar de que esos obstáculos no sean el elemento que frustre ese diálogo. Creemos que los Estados Unidos son directamente responsables de estas trabas que se nos están presentando, porque ellos están instigando el Plan Colombia, el Plan Patriota, están colocando las bases militares en nuestra Patria. Nosotros no estamos en guerra con ningún país vecino, la militarización es extrema. Todos estos elementos son trabas para no alcanzar lo que nos hemos propuesto. En estos tiempos que está en desarrollo los TLC y esta economía neoliberal que es muy difícil, porque el desarrollo de todo eso está en las privatizaciones.

– Por ejemplo, comenzó la minería pero en Colombia solo van a quedar muchos huecos porque la riqueza del subsuelo va a desaparecer.

Hemos visto que en América Latina y el Caribe muchos gobiernos han cogido con beneplácito este diálogo para tratar que en Colombia reine la paz, siendo el único país de América Latina que tiene aun un conflicto armado ¿Cree las FARC que la situación política, social y económica que vive el continente hoy, y en particular con gobiernos que buscan la felicidad y el bienestar de su pueblo propicia estos diálogos para buscar la paz?

– Hemos recibido el apoyo incondicional de parte del gobierno de Cuba y Venezuela, que son países fundamentales para el desarrollo de la activada que estamos desarrollando. Ya hemos recibido apoyo de Argentina, Ecuador, Nicaragua, incluyendo el presidente Obama, esperamos que así sea.

– Con respecto al desarrollo económico que han obtenido todos estos países de América del Sur contrasta mucho con las dificultades que tiene los otros países de Europa y Estados Unidos.

Cómo ver que este diálogo que se va a iniciar próximamente no es una victoria del gobierno colombiano y una debilidad de las FARC?

– Cuando comenzamos a hablar fue porque en un momento determinado el Gobierno nos propuso hablar. En desarrollo de esta propuesta buscamos una posibilidad distinta de encontrar la paz, analizamos la propuesta y expresamos que estamos en plena disponibilidad y no porque estemos derrotados. El Gobierno propuso y estamos de acuerdo con la invitación.

En uno de los pronunciamientos del máximo líder de las FARC, Timoleon Jiménez, expresó que llegan a la mesa de diálogo sin rencores y arrogancias para plantearle al Gobierno nacional que considere importante a los de abajo y que no juzgue con ingenuidades sus anhelos ¿Qué ofrece las FARC al pueblo colombiano a aquellos que han sido borrados por los grandes consorcios mediáticos y los grupos de poder durante décadas?

– Estamos peleando fundamentalmente porque en Colombia haya una inclusión de todos esos actores que han sido excluidos, apabullados, amedrentados por el Gobierno nacional y que no les ha permitido la participación en todos los eventos que tiene referencia en un país como Colombia. Nuestra pelea es que todos los pobres de Colombia sean incluidos como parte de la sociedad.

---------------------
Publicado por AFP NOTICIAS para Agencia Fariana de Prensa – Frente Antonio Nariño el 9/20/2012