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sábado, 22 de junio de 2013

Las FARC presentan los últimos puntos (7, 8, 9 y 10) para la Participación Política en una transición a la democracia plena



La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz, junio 21 de 2013



Participación política para la democratización real,
la paz con justicia social y la reconciliación nacional


Video:
http://youtu.be/VHF3BMem24c


Diez propuestas mínimas
Continuación:

7. Garantías de participación política y social de comunidades campesinas, indígenas y afro descendientes, así como de otros sectores sociales excluidos
Se dispondrán acciones para garantizar la participación política y social de las comunidades campesinas, indígenas y afro descendientes. De manera especial se reconocerá su participación a través del derecho a la consulta previa. Se fortalecerán las circunscripciones especiales de comunidades y pueblos indígenas y afro descendientes, ampliando sus actuales niveles de representación. Se procederá al reconocimiento político de los campesinos y se adoptará la “Declaración de los Derechos de los Campesinos” de la Organización de Naciones Unidas. Se creará la circunscripción especial campesina y se reconocerán los territorios campesinos. Se reconocerá y promoverá la participación política y social de otros sectores sociales excluidos, en especial de las mujeres, los jóvenes y la comunidad LGBTI.
Como medida de reconocimiento de derechos ciudadanos y de estímulo a la participación política y social de todos los colombianos se promoverá el registro civil y la cedulación de todos aquellos que no la posean.
Se respetarán y estimularán las formas de participación política y social de comunidades campesinas, indígenas y afro descendientes, creadas autónomamente por ellas; en especial, todas aquellas orientadas a fortalecer la democracia directa, autogestionaria o comunitaria. Particular atención y apoyo tendrán los cabildos, congresos, asambleas, mingas y juntas sociales y populares. Las diversas formas de la participación social y popular, sin perjuicio de su autonomía, hará parte de la organización institucional del Estado en la forma de un cuarto poder, el PODER POPULAR. Se promoverá la veeduría y el control social y popular en todas las actuaciones del Estado, en especial en el proceso de la política pública, de la planeación, y de la presupuestación.

8. Estímulo a la participación social y popular en procesos de integración de Nuestra América
Se propiciará la participación social y popular en los procesos de integración de Nuestra América de los que hace parte el país, especialmente en la CELAC y la UNASUR. Para tal efecto, se propondrán e impulsarán mecanismos que garanticen de manera efectiva tal participación. Se promoverán mecanismos de seguimiento y control social a los procesos de integración. Se apoyarán las iniciativas sociales y populares orientadas a fortalecer la integración política, económica, social y cultural entre los pueblos.

9.- Cultura política para la participación, la paz y la reconciliación nacional y derecho a la protesta y la movilización social y popular
Los procesos de democratización política y social, apuntalados en la mayor participación social y popular, deberán acompañarse de medidas tendientes a la transformación estructural de la cultura política. Se propenderá por la recuperación del valor de la política; se propiciará la formación política en los asuntos políticos, económicos, sociales, ambientales y culturales; se generarán las condiciones pedagógicas para la apropiación social de la participación política y de sus mecanismos, con miras a fortalecer el reconocimiento y la defensa de los derechos consagrados constitucionalmente. Se promoverá el respeto por la diferencia y el reconocimiento del opositor político; así como la existencia del conflicto social y su regulación a través de los mecanismos que brinda la política. De manera particular se emprenderán programas de formación para la apropiación social del Acuerdo de Paz y para la reconciliación entre los colombianos. Se proscribirán las doctrinas contrainsurgentes y de “seguridad nacional”.
Se garantizará el derecho a la protesta y la movilización social y popular. Para tal efecto se derogará toda normatividad restrictiva, especialmente la contenida en la Ley de Seguridad Ciudadana. Se garantizará la no estigmatización de los movimientos sociales y populares y se proscribirá su criminalización.

10.- Convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente
En el entendido que la máxima expresión de la participación política de la sociedad, se encuentra en el poder constituyente del pueblo soberano, se convocará una Asamblea Nacional Constituyente, concebida en el marco de un gran acuerdo político nacional, que incluya principalmente a los partidos políticos, los movimientos políticos y sociales, las comunidades campesinas, indígenas y afro descendientes, las víctimas del conflicto, las mujeres y los jóvenes, la comunidad LGTBI, los militares retirados, así como a las organizaciones guerrilleras alzadas en armas contra el Estado, y comprometa a todos los poderes públicos, con el propósito de sellar los eventuales acuerdos para una terminación del conflicto y sentar las bases para una paz con justicia social, estable y duradera. El acuerdo deberá darle viabilidad jurídica y política a la convocatoria, definir la conformación, incluida de manera especial la participación de las fuerzas insurgentes, así como el temario, el cual debe perfeccionar diseños actuales inconclusos, incorporar nuevos y contener en todo caso cláusulas pétreas en materia de derechos fundamentales.
La Constitución que surja del proceso constituyente será el verdadero Tratado de paz, justo y vinculante, que funde nuestra reconciliación, rija el destino de la nación colombiana y la encauce hacia la mayor democratización política, económica, social y cultural.

DELEGACIÓN DE PAZ DE LAS FARC-EP

jueves, 20 de junio de 2013

La delegación de Paz de las FARC presentó esta mañana los puntos 3-6 en la propuesta para la Participación política





La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz, junio 20 de 2013 

Participación política para la democratización real, la paz con justicia social y la reconciliación nacional

Diez propuestas mínimas 


Continuación: Puntos 3, 4, 5 y 6 de Diez propuestas mínimas para la Participación política para la democratización real

3. Garantías plenas a las organizaciones guerrilleras en rebelión y a sus combatientes para el ejercicio de la política en el evento de un Acuerdo final 

De pactarse un Acuerdo final para la terminación del conflicto, se otorgarán garantías plenas a las organizaciones guerrilleras en rebelión contra el Estado, así como a sus combatientes, para que se produzca el tránsito a un ejercicio de la política, encuadrado en el orden constitucional y legal. Ello implica proveer todos los arreglos institucionales en los aspectos a los que hubiere lugar; garantizar el derecho a la participación política, incluido el derecho a elegir y ser elegido, a organizar partidos o movimientos políticos, a acceder a los medios de comunicación, a obtener la correspondiente financiación estatal, entre otros; conlleva igualmente el diseño y la implementación de manera concertada de los mecanismos y dispositivos necesarios para la seguridad colectiva e individual de las organizaciones y sus combatientes.

4. Democratización de la información y la comunicación y de los medios masivos de comunicación

Con miras a estimular y fortalecer la participación política, se implementarán medidas para la democratización de la información y la comunicación, que favorezcan a sectores sociales y populares, así como a fuerzas políticas hasta ahora excluidas en este campo. Se expedirán regulaciones para garantizar una producción de información y comunicación transparente, equilibrada y veraz; igualmente normas especiales para impedir la monopolización de los medios masivos de comunicación, democratizar su propiedad y fortalecer la propiedad pública. Se garantizará la cofinanciación estatal de medios, en prensa escrita, radio, televisión, internet y otros, pertenecientes a fuerzas políticas opositoras o a organizaciones sociales y populares, especialmente, a través de pauta publicitaria. Los medios alternativos y comunitarios tendrán apoyos e incentivos especiales. En los medios estatales se garantizará la participación en las instancias a que hubiere lugar, así como en la programación, de comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, y de otros sectores sociales excluidos, especialmente las mujeres, los jóvenes y la comunidad LGBTI. Se generarán mecanismos de veeduría y control social sobre los medios de comunicación. Dentro de las políticas de masificación del uso del software libre se implementará un programa nacional de acceso gratuito a la internet para comunidades campesinas, indígenas y afro descendientes y un programa nacional de dotación de computadores portátiles con acceso subsidiado a internet para los estudiantes de las zonas populares urbanas. Se diseñará de manera concertada un programa especial de información y comunicación para la paz con justicia social y la reconciliación nacional.

5. Estímulo a la participación de las regiones, los entes territoriales y los territorios

La participación política conlleva a garantizar y estimular la participación de regiones, entes territoriales y territorios en los diseños y las definiciones políticas, económicas, sociales, culturales y ambientales del Estado, compensar el excesivo centralismo, y fortalecer la democracia y el poder local, proscribiendo las estructuras y las prácticas clientelistas, corruptas y criminales. Para tal efecto, se conformará el Consejo de la Participación Territorial en el que tengan asiento representaciones de las regiones -definidas de acuerdo con el ordenamiento constitucional-, de los departamentos y municipios, y de los territorios campesinos, indígenas,afrodescendientes y demás entidades territoriales que se convengan; Se redefinirá la representación en el poder legislativo mediante la conformación de una Cámara Territorial, que sustituya la actual Cámara de Representantes, en la que se garantice la participación de al menos tres representantes por departamento, así como de las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes; y se profundizará el proceso de descentralización mediante la redefinición de las competencias, acompañada de la correspondiente asignación de recursos por parte del gobierno central. Se abrirá paso a la creación de las regiones, las provincias y distritos especiales como entidades territoriales. Por sus características particulares de miseria y abandono, el departamento del Chocó será elevado a la categoría de entidad territorial especial.

6. Participación social y popular en el proceso de la política pública y de la planeación y, en especial, de la política económica.

El proceso de diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas, así como los procesos de planeación contarán con la más amplia participación social y popular en sus diferentes niveles, nacional, departamental y municipal, o regional, según el caso. Para tal efecto se crearán los mecanismos institucionales correspondientes; se garantizará la delegación mediante elección directa. Dentro de principios de unidad nacional, la participación será autónoma y con carácter decisorio.

En particular, se garantizará la participación social y popular en los organismos del Consejo Nacional de Política Económica y Social, CONPES, del Consejo Superior de Política Fiscal, CONFIS, y de la Junta Directiva del Banco de la República. Los planes de desarrollo, los presupuestos públicos, así como los planes de ordenamiento territorial serán participativos en todas sus etapas. Se garantizará igualmente la participación de las regiones y territorios. El régimen constitucional de sostenibilidad fiscal y de autonomía de la banca central será rediseñado y puesto al servicio de las funciones sociales del Estado y del buen vivir de la población. 



Delegación de Paz de las FARC-EP en La Habana

lunes, 3 de junio de 2013

Continúa la censura: Bloquearon la página en Facebook de la Delegación de paz FARC-EP


¡Delegación de PAZ somos Todos!





Compañeros, la página en Facebook de la Delegación de paz de las FARC-EP ha sido bloqueada. Este nuevo ataque de los enemigos de la paz y del pueblo colombiano corresponde a la preocupación de la derecha frente al creciente interés e interlocución que sucintan estos diálogos de paz en los diferentes sectores de la sociedad colombiana. Ayúdanos a restablecer nuestros contenidos:

*Envía un comentario a Facebook para exigir el restablecimiento de la página:


"Delegación de Paz FARC EP"


https://www.facebook.com/pages/Delegaci%C3%B3n-de-paz-FARC-EP/ 

jueves, 30 de mayo de 2013

Informa la Delegación de Paz de las FARC en La Habana que su blog de ha sido recuperado

Pueblo Colombiano: ¡Pa´la mesa!_Diálogos de paz FARC-EP

EL BLOG HA SIDO RECUPERADO

El saboteo a este blog coincide con el cierre del noveno ciclo de los diálogos de paz y con el aniversario numero 49 de nuestra fundación. La manipulación mediática a la que estamos acostumbrados nuevamente se hace presente.

Lamentamos estos hechos tan deplorables e insistiremos en divulgar la verdad a pesar de la censura y la persecución del Estado colombiano.

Desde el mismo día 22 de mayo de 2013 cuando bloquearon el portal, hasta hoy 30 de mayo de 2013 alojamos los documentos en el portal web https://resistencia-colombia.org/. Actualizaremos este blog a partir de la fecha.

lunes, 27 de mayo de 2013

Comunicado de las FARC al cerrar el Noveno Ciclo de las negociaciones de Paz en la Habana



Comunicado de las FARC-EP al cerrar Noveno Ciclo


Compatriotas,

L
uego de discutir durante meses en torno a nuestra problemática rural y de buscar soluciones que efectivamente reivindiquen y rediman al campesino, a las comunidades indígenas y afro-descendientes, y que favorezcan el buen vivir de los colombianos, hemos avanzado en la construcción de un acuerdo, con salvedades puntuales, que necesariamente tendrán que ser retomadas, antes de la concreción de un acuerdo final.

Las reivindicaciones históricas más sentidas de las comunidades rurales y empobrecidas, fueron bandera al viento en nuestras manos, y argumento para el debate en la Mesa de Conversaciones. Nos erigimos en voz de las gentes del común, de los campesinos sin tierra frente a las alambradas de las grandes propiedades, de las comunidades rurales resueltas a defender su territorio amenazado por la depredación minero-energética de las trasnacionales… Las Cien Propuestas mínimas orientadas al DESARROLLO RURAL Y AGRARIO PARA LA DEMOCRATIZACIÓN Y LA PAZ CON JUSTICIA SOCIAL DE COLOMBIA, son una muestra fehaciente de la profundidad de nuestro compromiso. Allí están plasmadas las ideas de justicia que los de abajo han querido que se les escuche y se les reconozca.

L
uego de 22 años de vigencia de una Carta Magna que consagró derechos en el papel, mientras desató su política neoliberal generadora de miseria, desigualdad y violencia, es hora de exigir que la letra muerta de beneficio social de la Constitución y la Ley, resuciten, recobren vida, y sea cumplida por las elites empotradas en el Estado.

En La Habana estamos abriendo una senda para que el pueblo actúe, se movilice, en defensa de sus derechos y siga haciendo escuchar su voz como protagonista principal de la construcción de la paz. Pero preocupa que mientras las mayorías claman reconciliación y expresan sus anhelos de justicia, el país tenga que seguir soportando la inclemencia de medidas y políticas económicas que entregan nuestro territorio a la voracidad de las transnacionales, se siga profundizando la desigualdad, y continúen cayendo compatriotas, de lado y lado, en una guerra de medio siglo que urge una salida política.

Este acto de cierre de un ciclo temático es al mismo tiempo la apertura al trascendental debate en torno a la democracia colombiana. Muchas preocupaciones orbitan nuestra conciencia de voceros de los anhelos populares con relación al trascendental asunto de la Participación Política, que abordaremos en la Mesa de Diálogo de La Habana a partir del 11 de junio.

Urgentes cambios estructurales están tocando las puertas del Estado, reclamando participación ciudadana en las decisiones y en la adopción de políticas que comprometen su futuro de dignidad. Tenemos que volver la mirada hacia nuestros orígenes, para encontrarnos con la enseñanza del Libertador que nos dice que  “La soberanía del pueblo es la única autoridad legítima de las naciones”, que “El destino del ejército es guarnecer la frontera. ¡Dios nos preserve de que vuelva sus armas contra los ciudadanos! Basta la milicia nacional para conservar el orden interno”, “las minas de cualquier clase, corresponden a la República”, y, “La hacienda nacional no es de quien os gobierna. Todos los depositarios de vuestros intereses deben demostraros el uso que han hecho de ellos”.

E
n las actuales circunstancias nos preocupa, por ejemplo, la captura del Estado por parte de grupos de poder que aprueban leyes y regulaciones que solo favorecen su egoísmo mientras desprecian el interés común y llevan la desigualdad y la defensa violenta de sus capitales, más allá de los límites de lo infrahumano.

Una suerte de “macrocriminalidad”, en la que reinan la corrupción y la impunidad, se ha apoderado del Estado colombiano. Sigue éste enredado en la telaraña de la ilegalidad narco-paramilitar. Y pululan todavía los comisionistas que hacen el puente entre el Estado, empresas legales y la ilegalidad, para lavar activos, celebrar contratos, robar los recursos de la salud, y saquear las arcas de la nación.

Todos estos, son elementos que hoy obstruyen la posibilidad de construir una alternativa de solución diferente a la guerra, pero confiamos en la sabiduría de las organizaciones sociales, políticas y populares de Colombia, que sabrán desbrozar el camino hacia la paz.

El esfuerzo colectivo por la paz de Colombia tendrá que ser compensado con un tratado justo y vinculante rubricado por una Asamblea Nacional Constituyente que funde nuestra reconciliación a perpetuidad.

El Estado colombiano espera una transformación estructural profunda, que complemente medidas trascendentales similares a las que ahora hemos acordado, como la de la formalización progresiva de todos los predios que ocupan o poseen los campesinos de Colombia.

La Habana, Cuba, Sede de los diálogos de paz, Mayo 26 de 2013
DELEGACIÓN DE PAZ DE LAS FARC-EP


sábado, 25 de mayo de 2013

“FARC-Ejército del Pueblo manifiestan el sentimiento esperanzador que tienen en cuanto a concretar el propósito que ha sido esperado por la mayoría de la población colombiana...”



Delegación de Paz

Por: Isabela Sanroque

La Delegación de Paz de las FARC-EP, inició la jornada de hoy 25 de mayo de 2013 presentando ante los medios de comunicación la denuncia que ayer se hiciera pública en la página web resistencia-colombia.org, y que se envió a diferentes medios de comunicación alternativos informando la acción de terrorismo cibernético de que fue víctima el blog de la Delegación de Paz, en el que se informaba puntual y oportunamente el desarrollo de las conversaciones de Paz y los comunicados conjuntos FARC-gobierno producidos en la Mesa de Diálogo. El hecho fue calificado por el vocero insurgente Andrés París como un acto de guerra; una conspiración contra el espíritu de reconciliación y el anhelo de Paz de todos los Colombianos. Flagrante atentado contra la libertad de expresión, al tiempo que reiteró el llamado a la prensa alternativa colombiana y mundial, a los medios de comunicación honestos y objetivos, a reponer este daño que han producido a la Paz colombiana, difundiendo con más veracidad, fuerza e intensidad los documentos arrojados en el espíritu de La Paz y la reconciliación.

Como ayer la Cadena Radial Bolivariana Voz de la Resistencia informaba que voceros de la Delegación de Paz de las FARC-EP han reiterado que se está ad portas de un acuerdo parcial sobre el primer punto de la Agenda Política de Desarrollo Agrario Integral con Enfoque Territorial, hoy en un comunicado a través de la delegada Laura Villa, las FARC-Ejército del Pueblo manifestaron el sentimiento esperanzador que tienen en cuanto a concretar este propósito que ha sido esperado por la mayoría de la población colombiana.

Iniciando con una crítica al ministro del interior Fernando Carrillo, quien comparó las iniciativas de las FARC con una lista de regalos de navidad, las FARC-EP dijeron lo siguiente:

“Sus desafortunadas comparaciones “navideñas”, que trivializan las propuestas que las FARC-EP han hecho a la Mesa de la Habana interpretando los intereses de las mayorías, en nada se sintonizan con el ambiente de optimismo que reina entre los colombianos que le apuestan y tratan de aportarle ideas positivas al objetivo de encontrar una salida incruenta al conflicto político, social y armado que padece Colombia.” Y agregan que “Nuestras formulaciones recogiendo las reivindicaciones populares, no son una “lista de regalos” sino el registro de los derechos que le han sido conculcados al pueblo y es deber del Estado garantizarlos sin más demora. Al gobierno es a quien corresponde abrir los espacios políticos y devolver lo despojado a las víctimas de su terrorismo secular, para que el soberano pueda expresarse en un escenario de democracia verdadera...”.

Se supo que en el día de ayer, las dos delegaciones trabajaron intensamente tanto en horas de la mañana como en horas de la tarde hasta las 08:10 pm. Para el día de hoy también se prevé un trabajo intenso, seguramente con el propósito de dejar conclusiones claras para este cierre de ciclo.





Las FARC rechazan ultimátum contra el proceso de Paz

Diario El Tiempo. El ministro tiene prisa de terminar 49 años de guerra. En la Navidad tienen que
decidirse las FARC, dice el ministro que tiene grandes tareas electorales en el año electoral.


Las FARC rechazan ultimátum contra el proceso de Paz

 

ANNCOL / BOGOTA / 2013-05-25 / El ministro del Interior, Fernando Carrillo, tiene prisa. En la prensa colombiana se expresa con nerviosimo y exige que la insurgencia tiene que concretizar sus propuestas y llegar a un acuerdo rápidamente con el gobierno de Santos. Y pone hasta fecha; Navidad 2013.


En un comunicado de la Delegacion de Paz de las FARC en La Habana, la insurgencia sostiene que “Nuestras formulaciones recogiendo las reivindicaciones populares, no son una ´lista de regalos´ sino el registro de los derechos que le han sido conculcados al pueblo y es deber del Estado garantizarlos sin más demora”.

A continuación publicamos el comunicado de la Delegación insurgente en La Habana:




La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz, mayo 25 de 2013

El arbolito de Navidad del Ministro de Gobierno


EL NUEVO ULTIMÁTUM del Ministro Fernando Carrillo, pareciera revelar una falta de compromiso frente al proceso de diálogos, que ante todo expresa desconfianza respecto a las mismas capacidades que la Delegación gubernamental tiene para hacer posible el propósito de la reconciliación.

Sus desafortunadas comparaciones “navideñas”, que trivializan las propuestas que las FARC-EP han hecho a la Mesa de la Habana interpretando los intereses de las mayorías, en nada se sintonizan con el ambiente de optimismo que reina entre los colombianos que le apuestan y tratan de aportarle ideas positivas al objetivo de encontrar una salida incruenta al conflicto político, social y armado que padece Colombia.

Nuestras formulaciones recogiendo las reivindicaciones populares, no son una “lista de regalos” sino el registro de los derechos que le han sido conculcados al pueblo y es deber del Estado garantizarlos sin más demora. Al gobierno es a quien corresponde abrir los espacios políticos y devolver lo despojado a las víctimas de su terrorismo secular, para que el soberano pueda expresarse en un escenario de democracia verdadera.

Con esperanza, Ad portas de un acuerdo parcial sobre el primer punto de la Agenda del Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, con enfoque territorial, la Delegación de Paz de las FARC-EP reitera su invitación a la organización y la lucha de los sectores populares en función de una Reforma Agraria estructural que se sume a la realización de los cambios profundos que requiere el país para lograr el establecimiento de la verdadera democracia y de la justicia social.


NUESTRO PROPÓSITO DE POTENCIAR al máximo la producción campesina y de las comunidades rurales, en función de la soberanía alimentaria y el mejoramiento pleno de las condiciones de vida de la empobrecida población del campo y de los desplazados como consecuencia del conflicto impuesto por las élites en el poder, puede ser ahora una realidad, si entre todos logramos que la restitución de la tierra se dé en favorecimiento de los verdaderos despojados, la formalización para quienes la poseen de manera precaria o insuficiente, -tal como ocurre con los hombres y mujeres que con sacrificios adelantan los procesos de construcción de Zonas de Reserva Campesina- y, en fin, la redistribución se produzca en el sentido de superar el latifundio, limitar la propiedad y entregar la tierra de manera equitativa, justa y en fortalecimiento de la economía interna y la soberanía.

El cierre de la frontera agrícola deberá implementarse pensando en la sostenibilidad socio-ambiental, la preservación de nuestros recursos naturales, nuestra biodiversidad y nuestras fuentes hídricas, considerando que cualquier sustracción que se haga para poner límites a la depredación de nuestras áreas y conservar así los cerca de 89 millones de hectáreas de bosques que sobreviven , deberá ser para mejorar las condiciones de vida de nuestro pueblo, y no para llenar las arcas de las transnacionales de la explotación minero-energética o de la extracción agroindustrial y de los agro-combustibles.

Urgente y necesario será que, aun teniendo Colombia una relación potencialmente favorable en la ecuación “tierra-población”, acabemos ya con la gran concentración de la propiedad territorial que se ha traducido en la profundización de una desigualdad extrema, expresa en un coeficiente de Gini superior al 0.89, el más escandaloso e injusto del continente.


COLOMBIA DEBE ASISTIR sin más demora a la cesación del sometimiento respecto a las comunidades por parte de las élites, sobre las que se aplican métodos de explotación, de extracción de rentas o de violencia para el despojo, que potencian la acumulación y se establecen como causa fundamental de la historia de los conflictos agrarios desde los orígenes de la república; una historia en que la apropiación de los baldíos, para el Estado ha significado su principal fuente de activos fiscales, para los comerciantes y latifundistas fuente de sus principales rentas, pero para las comunidades agrarias ya sean campesinas, indígenas, afros-descendientes o raizales y palenqueros empobrecidos, era y sigue siendo su fuente esencial de supervivencia.

No hay mejor medio para alcanzar la paz que luchar por ella.

DELEGACION DE PAZ DE LAS FARC-EP





viernes, 24 de mayo de 2013

Eliminada el Web de la Delegación de Paz de las FARC en La Habana


Este el el aviso que el lector ve cuando abre la página de la Delegación de Paz en La Habana.

Eliminada el Web de la Delegación de Paz de las FARC en La Habana


ANNCOL / BOGOTA / 2013-05-24 / A las 6 p.m. ayer jueves fue eliminada el portal de la Delegación de Paz de las FARC en La Habana, reporta la Agencia Fariana de Prensa, AFP.

Los sectores de la guerra ven con horror que el monopolio de las palabras ya no se encuentra exclusivamente en las familias o clanes mediáticos como la familia Santos, el grupo Santodomingo, Carlos Ardila Lülle o el Grupo Prisa de España, cuatro grupos que controlan 95 por ciento de los medios colombianos. Hoy los medios alternativos o digitales juegan un papel fundamental para transmitir los sucesos.

El Terrorismo Mediático no solo se refleja en el contenido de los editoriales, reportajes o en las crónicas de un pequeño grupo seleccionado desde la oligarquía, con algunas honorables excepciones, sino también en la desesperación de silenciar cualquier voz opositora.

El escándalo de “las Chuzadas”, las interceptaciones de todas las comunicaciones de periodistas, entre ellos el subdirector de ésta agencia, magistrados y dirigentes populares fueron ordenadas por los generales de la contrainteligencia del DAS y la administración de Uribe para desacreditar o silenciarlos, verbalmente y en varios casos, también físicamente.

La detención de Joaquín Pérez, director de ANNCOL es un caso ilustrativo del miedo y el horror que siente el Poder Fáctico ante una humilde agencia de noticias que es sostenida por la información, reportes o comunicados de los oprimidos de Colombia, aquellos campesinos, obreros o sectores que son excluidos en las páginas de El Tiempo o en las transmisiones de RCN o Caracol. Solo sirven en los programas de Reality Shows si tiene una cara bonita o en las telenovelas (08-24.00 horas) que solo sirven para embrutecer a la gran masa que tristemente no tiene unos medios serios a su disposición.

El Estado teme la prensa alternativa y antagónica.

Por eso no nos extraña que esos sectores de guerra ataquen el portal de la delegación de Paz de la insurgencia en la Habana. El portal sirve para que el colombiano o el periodista puedan buscar el último comunicado sobre la conversación de paz o alguna propuesta que hace avanzar el proceso a un acuerdo que el pueblo anhela.

Que esa información existe en el ciberespacio no conviene al presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie. Por que informar sobre la tenencia de la tierra puede despertar “ideas subversivas” en el campesinado. El Portal no les conviene a las transnacionales mineras que tienen una sed increíble de abrir la tierra o la montaña colombiana para llevarse el oro, plata o el hierro de Colombia.

ANNCOL ha sido atacada y también silenciada varias veces durante varios días, pero se ha vuelto tan seguro como si Mañana Será Otro Día. La misma suerte les ha tocado a otros medios alternativos y hermanos que trabajan arduamente para que la verdad y la realidad no sea manipulada por los sectores que ayer lograron silenciar la pagina de la delegación de Paz de las FARC en La Habana.

A continuación reproducimos el comunicado de la Delegación de Paz de las FARC-EP en La Habana:



DENUNCIA PÚBLICA 
La Delegación de Paz de las FARC-EP denuncia los siguientes hechos:

1. Que el día 23 de mayo de 2013 hacia las 18:00 horas fue eliminado el blog de nuestra delegación que se encontraba alojado en el servidor de Google.

2. Que la información ubicada en él fue sustraída.

Estos hechos resultan violatorios del derecho a la libertad de expresión y atentan contra la creación de un ambiente democrático y participativo para la Mesa de Diálogos entre las FARC-EP y el gobierno de Colombia.

La responsabilidad de estos actos solo puede recaer en los enemigos de la Paz y la reconciliación de los colombianos y las colombianas.

Alertamos sobre este suceso, que es conexo con los diversos intentos de sabotaje a blogs y páginas Web de organizaciones sociales, populares y de oposición política; al tiempo que hacemos un llamado a la prensa alternativa a redoblar sus esfuerzos e interés en transmitir la información veraz y oportuna sobre la Mesa de Diálogos.

La Delegación de Paz de las FARC-EP seguirá haciendo su labor de resistencia al entramado asimétrico de los medios de comunicación. Prontamente estará disponible un nuevo portal para mantener informado al mundo entero sobre nuestras posiciones y propuestas.

El terrorismo cibernético no acallará la verdad del pueblo. 

Delegación de Paz de las FARC-EP







miércoles, 22 de mayo de 2013

Delegación de Paz de las FARC-EP: “Malas interpretaciones del supuesto apoyo de las FARC-EP a la reelección de Santos”




La Habana, República de Cuba, sede de los diálogos por la paz con justicia social para Colombia. Mayo 22 de 2013

UN GOBIERNO PARA LA PAZ 

Estamos dispuestos a entendernos con cualquier presidente que tenga el propósito de sacar adelante el proceso de paz.


Esta semana algunos medios de comunicación, no de mala fe, quizás por malas interpretaciones o falta de comunicación, han dicho que desde las FARC-EP se admitió que estaríamos apoyando la candidatura presidencial de Juan Manuel Santos. Pero no; lo que hemos dicho es que el presidente está en su derecho de presentar su candidatura, y que lo más importante es que exista continuidad del proceso de paz.

En reiteradas ocasiones expresamos que por el compromiso que tenemos de sacar adelante un proceso de diálogos serio, que conduzca a la paz, nuestro papel es llevar a la mesa un proyecto de país inspirados en los anhelos de las pobrerías de Colombia. Así ha sido durante la discusión del primer punto de la Agenda del Acuerdo General de la Habana. Siempre actuando a la luz del preámbulo que invita a reflexionar sobre los profundos problemas y causas socio-históricas que generaron la confrontación.

De esta forma, nuestras cien primeras propuestas para el Desarrollo Rural y Agrario para la Democratización y la Paz con Justicia Social para Colombia, recogen nuestros lineamientos históricos en defensa del campesinado colombiano, de las poblaciones rurales marginadas, y las reivindicaciones de las organizaciones sociales y políticas que han sido presentadas en los diversos foros y encuentros programados desde la Mesa de la Habana o a iniciativa ciudadana.

Ahora nos aprestamos a complementar este proyecto con las propuestas referidas al segundo punto de la agenda que tiene que ver con la participación política ciudadana, con la democracia en general y otros aspectos nodales para sostener un mundo en condiciones de justicia y libertad. 

En todo caso, desde antes y más ahora, frente a los desenvolvimientos que van teniendo las actividades del parlamento y el proceso electoral, hemos guardado distancia más que suficiente diciendo que un entendimiento de paz no puede supeditarse a presiones de tiempos legislativos ni mucho menos a campañas electorales. Para nosotros, el proceso de paz debe constituir un propósito nacional superior, incluyente, cuyo actor principal sea el pueblo colombiano, con sus sueños y sus esperanzas. A eso no se le puede negar tiempo.

Reiteramos la necesidad de mantener los diálogos, contra viento y marea, aspirando obviamente a que en vez de que en Colombia se desarrolle un proceso electoral en el que los candidatos se sacan “los trapos al sol” brindando espectáculos que se despreocupan de la miseria y el atraso que padecen las mayorías, surjan las iniciativas y los programas de cambio que requiere nuestro país para comenzar a andar la senda de la justicia y la verdadera democracia.

Bien es sabido que nosotros cuestionamos el sistema político colombiano, y dentro de él, la corrompida y excluyente mecánica electoral. Precisamente de esos asuntos y de la necesidad de instaurar la verdadera democracia en Colombia, es que trata el segundo punto de la Agenda que estamos ad portas de abordar. No obstante, cualquiera de los candidatos sería bienvenido si estableciera un compromiso definitivo en proseguir la búsqueda de la reconciliación, a partir de un tratado de paz que le brinde bienestar a todos. 

DELEGACION DE PAZ DE LAS FARC-EP

lunes, 20 de mayo de 2013

Las FARC critican a los medios que manipulan y desinforma




La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz, mayo 20 de 2013

Los Diálogos en la Habana:

Entre la especulación y la desinformación.

Video:
http://youtu.be/q_QdzgO1Gl8


Algunos de los grandes medios de comunicación colombianos hoy, desafortunadamente, actúan como verdaderos Sping doctor; es decir, como entes dedicados ya a orquestar el desprestigio de un opositor, o ya el beneficio de las élites en el poder, mediante tácticas manipuladoras, filtraciones, maquillados "sondeos" y estadísticas acomodadas. El proceso de paz de la Habana no se ha salvado de este tipo de maniobras.

Al respecto, debemos hacer precisiones sobre argumentos que resuenan desde ciertas rotativas, apuntando a indicar que las FARC han ido construyendo un Acuerdo de tranformación rural integral, inferior a las conquistas hasta ahora ganadas por el pueblo en luchas que le han costado sudor y sangre. Valga decir de entrada, que la Reforma Agraria por la que durante décadas han luchado los campesinos, siempre ha sido aplazada con sofismas y terror; ello incluye lo que algunos se atreven a llamar "la revolución agraria" del gobierno Santos, la cual de manera precisa hemos caracterizado como un proceso de despojo legal que pretende abrir un camino expedito a la inversión extranjera, esquema que hay que superarar, si en verdad se quiere hacer la paz.

Así las cosas, nunca estará de sobra decir que cualquier entendimiento sobre restitución, formalización y distribución de tierras, deberá tener en cuenta las 100 propuestas mínimas para el Desarrollo Rural y Agrario para la Democratización y la Paz de Colombia que han radicado las FARC-EP en la mesa de conversaciones. Ello implica no perder de vista que en nuestro país no son 250 mil los campesinos desposeidos o que tienen microfundios insuficientes para la subsistencia; en realidad en un cuarto de siglo, para no irnos muy lejos en la historia de despojo sangriento orquestada por los latifundistas repaldados por el Estado, son alrededor de 8 millones de hectareas las que han sido arrebatadas a los pobladores del campo, generando más miseria, masacres, desapariciones, encarcelamientos y un desplazamiento forzado de más de cinco millones de compatriotas.

Toda esta gente y la que se ha mantenido contra viento y marea en el campo, debe ser reivindicada, resarcida en sus derechos económicos, políticos y sociales fundamentales, pues se trata de tomar en cuenta a todo el escenario rural, tanto el impactado de manera más directa por la confrontación y la violencia institucional, como el que se encuentra sometido al abandono y a la miseria secular.

Pese a las afirmaciones de algunos medios capitalinos, las cuales son presentadas como "exclusivas" derivadas de fuentes gubernamentales hablando de supuestos acuerdos concluidos, de momento podríamos adelantar que no hay nada que lleve por nombre Banco de Tierras o que indique que las FARC-EP hubiesemos concertado que la permanencia del latifundio o de la praderización del país es buena para el campo, o que las implementaciones catastrales y sobre impuesto predial que adelanta el gobierno, sean lo que en el Acuerdo se conciben como tales. Mucho menos debe darse por cierto que existan convenios en los que el asunto de Zonas de Reserva Campesina se vaya a finiquitar transando redacciones que estén por debajo de las espectativas y los logros que los campesinos han materializado con sus propios esfuezos y sacrificos; no. Por supuesto, entonces, más allá de cualquier generalidad que reivindique los derechos de campesinos, comunidades indígnas y afrosdescendiente, las FARCF-EP comparten el anhelo de los compatriotas que han emprendido la lucha por las más de 9 millones de hectareas que se comprenden en el medio centenar de procesos que están en la vía de construcción de las Zonas de Reserva Campesina, y sobre los cuales se aspira a lograr autonomía, descentralización y respeto.

Pero más allá de esta justa reivindicación, que no es una pretensión de las FARC-EP, sino de los campesinos, nuestra idea de Reformas Agraria, como bien lo hemos explicado antes, no admite la idea de que cada día el territorio destinado a la producción alimentaria se vaya reduciendo solamente para beneficiar al latifundio ganadero o a las economías extractivas; no. Nosotros soñamos con que el país recupere su capacidad de autoabastecimiento y que además de las Zonas de Reserva Campesina, se establezcan Zonas Campesinas de Producción de Alimentos y se fortalezcan los resguardos y los territorios de las comunidades afrodescendientes.

Todo esto requerirá voluntad política y financiación contante y sonante, pues no es sobre promesas vanas que se construye la paz. Nosotros somos optimistas y confiamos en que este noveno ciclo termine con anuncios que al país le den certeza de avance y fe en la posibilidad de la reconciliación. 

DELEGACION DE PAZ DE LAS FARC-EP

La Delegación de Paz de las FARC-EP saluda al Foro Ecunémico por la paz





La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz, mayo 18 de 2013

Video, entregado el saludo por el comandante Marco León Calarcá 
http://youtu.be/tIqGmeegiDk


Participantes
Foro Ecuménico por la Paz
Compañeras y compañeros

“La sangre de Abel el justo clama desde la tierra” y es ese precisamente el mismo clamor de justicia social, única forma posible de la anhelada paz, escuchado en nuestra martirizada Colombia.

Desde La Habana, la Delegación de Paz de las FARC-EP, saluda con sentimiento patrio el Foro Ecuménico por la Paz, que están realizando y valora altamente el compromiso expresado en su convocatoria. Es aporte significativo al incontenible torrente que se forja en el país por construir soluciones concretas al conflicto social y armado que sufrimos.

“La justicia producirá paz, tranquilidad y confianza para siempre” citan ustedes a Isaías en su convocatoria y nos identificamos plenamente, pues ahora no es secreto que un mundo justo, equitativo y con bienestar para las mayorías es enseñanza del Nazareno.

Compartimos el propósito de unidad del movimiento ecuménico colombiano, es ese camino necesario para potenciar las acciones emprendidas para vencer los obstáculos y las voluntades adversas en el camino hacia la paz estable y duradera. Por tanto tejamos nuestras esperanzas y propuestas para cobijar a todos y todas con la consecución y goce de plenos derechos.

La Mesa de Conversaciones en La Habana es patrimonio de los colombianos del común, de hombres y mujeres de todas las edades, colores, creencias y condiciones sociales, laborales y culturales. Defenderla es derecho y obligación.

Nuestra voz por ampliar la participación ciudadana en ella ha obtenido algunos frutos, pero al igual que ustedes los consideramos insuficientes, es necesario ampliar dicha participación, insistiremos, cuenten con nosotros para esa causa, por lo pronto nos comprometemos a defender las propuestas encaminadas a la solución diferente a la guerra, que contengan los derechos de la mayorías, emanadas de ese importante evento.

Esperamos nos compartan sus conclusiones, propuestas e iniciativas.

De corazón les deseamos éxitos.
DELEGACIÓN DE PAZ FARC-EP

“Nuestra “Lista de Mercado” no sugiere una revolución por decreto”, dicen las FARC en un nuevo comunicado




La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz, mayo 19 de 2013

Video:
http://youtu.be/okzx7g-Gp6k



Nuestra Lista de Mercado

Dice el Presidente que las propuestas que presentan las FARC ante los medios se parecen cada vez más a una Lista de Mercado.

Nos gusta la comparación, porque nos recuerda la lista triste de los pobres cuando van a comprar en la tienda del vecino productos de la canasta básica como arroz, chocolate, o aceite. Y nuestra gente no pide, por ejemplo, una libra de arroz, sino 50 gramos; no una libra de chocolate -como debiera ser-, sino tres barritas; no un frasco de aceite, sino 2 onzas… ¡Por Dios! No tienen dinero para pagar el producto completo. Los que mercan en los supermercados de estrato seis, no entienden esto. No entienden a Juan Pueblo entre consternado y angustiado constatando que ya no hay pan “de a cien”. Sólo la perfidia del gobierno y de sus torcidos burócratas de la estadística, esconde la infrahumana realidad para sembrar la falsa percepción de que el país progresa. Los del gobierno dicen: “aumentamos las exportaciones”, pero no explican que quienes exportan nuestras riquezas naturales, y se quedan con las ganancias -que debieran ser utilizadas en la solución de nuestros graves problemas sociales-, son las trasnacionales.

Hace poco el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, anunció la reducción del número de pobres en 10 millones. Esta supuesta reducción repentina de 30 a 20 millones es una farsa descarada. La acentuación de las políticas neoliberales, lo único que produce es miseria y más desigualdad. ¿De qué sombrero sacaría el mago ese mentiroso y tembloroso conejo? Utilizando el índice neoliberal y tecnocrático del PIB para medir su economía en donde no se contabiliza para nada el índice de desarrollo humano ni la existencia de una crisis humanitaria generada por el terrorismo de Estado.

Las manipuladoras e inestables variables de mediación que utilizan, hacen que a una familia que vive en un tugurio, por el hecho de no pagar arriendo -que puede costar 80.000 pesos-, le sumen ese “no gasto” como si fuera un ingreso. Si una persona trabaja dos horas a la semana, o se rebusca en las calles, ya es un empleado. Así es que sacan, sin más ni más, a la gente de la pobreza. Sin embargo, por más que depuren la base de datos del SISBEN, sus registros no bajan de la cifra de 30 millones de pobres en un país de 46 millones de habitantes.

No importa que le moleste al gobierno, pero reiteramos ante el país, la lista de mercado que queremos llevar a nuestros hogares campesinos:

Remover la injusta concentración de la tierra en pocas manos, que es la causa del conflicto y la miseria del campo. Formalizar o titular 9.5 millones de hectáreas en manos de campesinos organizados en Zonas de Reserva Campesina. Desarrollar un tipo de minería ligada a la inversión social, sin impactos negativos en la producción de alimentos y el medio ambiente. Frenar la extranjerización de la tierra. Proteger la economía campesina frente al TLC. Laboralización del trabajo rural que establezca un salario mínimo para los jornaleros. Que a los trabajadores del campo se les garanticen derechos reconocidos como el de primas, salud, educación, vacaciones y seguridad social en general. El campo colombiano debe modernizarse privilegiando la economía campesina y abandonando de todas maneras sus irritantes expresiones feudales.

Ahora estamos a la espera de las conclusiones del Foro sobre participación política para armar una nueva lista de insumos que sacien el hambre secular de democracia, desmilitarice el Estado y la sociedad, y le permita al Constituyente Primario, al pueblo soberano, construir con sus propias manos el tratado de paz que requiere Colombia.

Nuestra “Lista de Mercado” no sugiere una revolución por decreto, sencillamente reivindica los intereses más sentidos de las pobrerías y reclama el cumplimiento, al menos, de normas constitucionales y legales vigentes.

DELEGACIÓN DE PAZ DE LAS FARC-EP

domingo, 19 de mayo de 2013

“Uribe nos despejó en el Valle”: Alfredo Molano en su segunda conversación con las FARC en La Habana

Guerrilleras de las FARC cruzan un río en la selva colombiana.




Segunda conversación con FARC: 'Uribe nos despejó en el Valle'


De nuevo en el Hotel Sevilla, me encontré –cita previa– con los negociadores de las Farc en La Habana: Pablo Catatumbo, Iván Márquez, Jesús Santrich y Marco León Calarcá.

Alfredo Molano

Por: Alfredo Molano Bravo.


‘Iván Márquez’, ‘Marcos Calarcá’ y Jesús Sántrich’, miembros de la delegación de paz de las Farc, el lunes 29 de abril de 2013, en el Palacio de Convenciones de La Habana. / EFE

En un rincón de la gran sala comenzó la conversación. La delegación del Gobierno había llegado en la tarde y Sergio Jaramillo había dictado una polémica conferencia en la Universidad Externado la noche anterior. Creo que buena parte de los temas que los comandantes desarrollaron tiene que ver con esa conferencia, que, confieso, no había leído, encantado con la arquitectura y la afabilidad de la gente de Santiago de Cuba, en donde fui, casi como un peregrino, a conocer el cuartel Moncada, donde comenzó la historia movimiento del 26 de julio y la revolución cubana.

Alfredo Molano Bravo: Hablemos de la pequeña historia del acercamiento secreto con el gobierno de Santos.

Pablo Catatumbo (PC): Los primeros pasos de la negociación que hoy se desarrolla en La Habana están arropados por un pacto de confidencialidad que no podemos divulgar. Sin embargo, hay unos antecedentes que deben ser conocidos o recordados.

AMB: ¿Como cuáles?

PC: Hay hechos que el país no conoció en su momento y que hoy se deben contar para ir abriéndole campo a la verdad histórica.

Al comienzo de los años 90, en el gobierno de Gaviria, estuvimos muy cerca de un arreglo de verdad, un “acuerdo en lo fundamental”, como dijo Álvaro Gómez. Convocada por medios irregulares una asamblea constituyente, las Farc se mostraron interesadas en participar, entre otras cosas porque Jacobo Arenas había lanzado la iniciativa desde los acuerdos de La Uribe con Belisario. Más aún, para darle espacio a la Unión Patriótica, propusimos la elección popular de alcaldes y gobernadores.

Nosotros estábamos preparados para la constituyente, y el gobierno de Gavira, sin oponerse públicamente a nuestra participación, barajaba sus cartas. Con una de ellas en el bolsillo llegaron altos funcionarios del Gobierno a conversar con Marulanda un mes antes de la elección de constituyentes; buscaban definir el número de constituyentes de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar (CGSB), compuesta por ELN, EPL, FARC y M-19 en la asamblea constituyente. Conversaron con Marulanda y con Alfonso en muy buenos términos hasta que se trató el número de constituyentes de la Coordinadora. Días antes se habían reunido sus jefes Francisco Caraballo, el cura Manuel Pérez, Carlos Pizarro con Marulanda para definir nuestra participación. Las cifras eran muy distintas y la diferencia muy grande. Gaviria ofrecía cinco cupos y la Coordinadora pedía 20. Una vez puestos los números sobre la mesa, los delegados dijeron: “Los toman o los dejan”.

La 2ª Cumbre en marzo-abril 1988 de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar en Casa Verde, de las FARC-EP.


Marulanda no contestó ni sí ni no, dijo solamente: “Necesitamos un tiempo para consultar con todos los miembros de la CGSB”. No hay tiempo, respondieron en forma perentoria los funcionarios, el helicóptero no puede volar después de las 5 de la tarde. Ustedes deben tomar la decisión ya. Marulanda no podía tomarla y les dijo: “Quédense esta noche aquí y mañana encontramos una solución”. Respondieron: No, no tenemos tiempo. Marulanda les ripostó: si no tienen una noche para conversar, ¿qué tiempo le van a dedicar a la paz? Así que el helicóptero salió aquella tarde sin una respuesta. Un mes después, el día de la elección de constituyentes, el Ejército bombardeó los campamentos del río Duda. Fue la llamada Toma de Casa Verde, que ni fue en Casa Verde ni fue toma; el coronel Alfonso Velázquez reconoció después en un escrito que el alto mando militar admitió que el operativo había sido un gran error militar. La realidad es simple y llana: No nos liquidaron, allá seguimos. Lo digo ahora: Los ultimátum no sirven con las Farc.

Guerilleros de las FARC-EP en Casa Verde
Fue el momento en que más cerca hemos estado de un acuerdo de paz. Es obvio que si nosotros participamos en una constituyente y compartimos su redacción, de hecho, nos acogemos a ella sin reservas y queda sin fundamento el alzamiento armado. La insurgencia no puede seguir alzada en armas contra una Constitución que ha suscrito.

El error de Gaviria y del M-19 fue pretender que se podía hacer una paz parcial, una paz oportunista sin que estuviéramos todos. La arrogancia de dirigentes alejados del pueblo y desconocedores de la realidad histórica, como César Gaviria, impidió un acuerdo que era muy posible y que habría sido muy sólido.


Jesús Santrich (JS): Se bombardeó una posibilidad de paz. En lugar de cerrar el terrible capítulo de la guerra, Gaviria y su comisionado, Rafael Pardo, prefirieron negociar con Carlos Pizarro –un hombre a quien respetamos porque dio su vida por los ideales–, pero al que, cabe recordarlo, le facilitamos los medios económicos de los que carecía el M-19 para que pudieran poner en libertad a Álvaro Gómez cuando lo retuvieron. La historia de esa verdad no está escrita. Como dice Pablo: Con nosotros no valen ultimátum. Esas bravuconadas definitivamente no sirven, y se lo decimos sin arrogancias. En cambio se perdió la oportunidad de ahorrarle al país miles de muertos, de dolor y de sufrimiento.


AMB: ¿Por qué las FARC no negociaron con Samper? 

Iván Márquez (IM): El gobierno de Samper no tenía legitimidad suficiente para adelantar una negociación de paz. Los militares lo tenían bloqueado. Bedoya blandía el sable cada vez que el presidente hablaba de paz. Cuando se comenzó a hablar de un despeje de la Uribe, una zona despejada de hecho porque el Gobierno no sabía ni dónde quedaba ese municipio, Bedoya se insubordinó y le pidió a Samper dar la orden por escrito con el objeto de legitimar un golpe militar. Samper no tenía con qué hacer frente al poder de los militares. Carlos Holmes, ahora precandidato de Uribe, era un simple lagarto. Le propuso al Secretariado, en su desesperación y su impotencia, unir los ríos del suroriente para desarrollar el país. Una goyenechada pura y simple. Samper propuso negociar en medio del conflicto, lo que para nosotros ha sido siempre un error que mucho cuesta. Algún día se conocerá la correspondencia lambona que sostuvo en esa época Carlos Holmes Trujillo con Jacobo y Alfonso.

AMB: ¿Pero acaso la tregua bilateral no les da una ventaja militar a ustedes?

JS: No nos da ventajas, nosotros dimos una tregua unilateral y el Gobierno no la interpretó como un gesto de buena voluntad sino como un síntoma de debilidad. Quisimos mostrar que suspendiendo las acciones militares ofensivas no se fortalecía el Ejército. No lo entendieron. Quizás el país y la comunidad internacional sí lo comprendieron.

AMB: ¿Y cómo fue el rollo con Pastrana? 

Marco León Calarcá (MCL): Pastrana confiesa en su mamotreto de 800 páginas que el Caguán fue una estrategia para poder armar al Ejército, que jamás tuvo una real voluntad de paz. Lo reconoció Víctor G. Ricardo: las FF.AA. no tenían ni pertrechos, ni botas, ni gasolina para los aviones. Si las Farc hubieran advertido este hecho, no se habrían sentado a conversar con el Gobierno. Además, Pastrana se había comprometido, como recordó hace poco Felipe López en el reportaje, excelente por lo demás, que le hace Juan Carlos Iragorri, a combatir al paramilitarismo, lo que nunca hizo. Ese fue el fracaso del Caguán.

Hoy debería leer el libro el presidente Santos, quien debido a sus múltiples ocupaciones, seguramente no ha tenido oportunidad de mirarlo. Marulanda, que era un experto en emboscadas, sabía lo que el gobierno de Pastrana buscaba y por eso dejó la silla vacía. Pero era un guerrero noble y le hizo saber a Pastrana que no asistiría a la apertura formal de las negociaciones en San Vicente. Pastrana se presentó para hacer quedar mal a Marulanda. Si bien la silla quedó vacía, no cayó en el vacío su discurso, un discurso que se debe volver a leer con cuidado. No se trataba de que se le pagaran unas gallinas y unas mulas. Cuando Eastman, el pequeño, le preguntó: “Comandante, ¿usted no quisiera volver a Marquetalia y tener una finca cafetera grande con ganado y mulas?” Marulanda le dijo, sin ofenderse: “Sí, quiero, mijo, una finca grande llamada Colombia, no con mulas sino con tractomulas para mover todo lo que se produce”.

Manuel Marulanda y Jacobo Arenas, fundadores de las FARC-EP en Casa Verde,
recibiendo las delegaciones de los integrantes de la Coordinadora
Guerrillera Simón Bolívar en marzo-abril 1988.


AMB: Y con Uribe ¿hubo acercamientos?

PC: Y muy serios, a pesar de su gritadera bélica. Uribe no es un guerrero, es un bravucón. Antes de terminar el segundo gobierno, cuando su candidatura estaba haciendo aguas, un empresario al que las dos partes teníamos confianza –un verdadero facilitador– hizo un puente con Luis Carlos Restrepo y por ahí con Uribe. La embajada americana y la Iglesia estuvieron informadas del paso, según nos enteramos por wikileaks. Pasaron unos días hasta cuando recibimos una carta muy amable y bien escrita firmada por Frank Pearl, en ese momento consejero de Uribe, que planteaba un diálogo secreto en Brasil con Alfonso Cano o conmigo.

Nosotros analizamos con seriedad la iniciativa y concluimos que estando por finalizar el gobierno, no tenía sentido abrir un proceso sin saber quién podría ser el nuevo mandatario. Así que se contestó con un “No, gracias; por ahora no”.

De todas maneras quedó en el ambiente el ánimo de la iniciativa para encontrarnos en la zona donde yo operaba –Barragán, Santa Lucía, La Mesa–. El Ejército despejó en efecto el área, a pesar de lo que el ministro de defensa declaraba en público. Nos mandaron decir que esa era una prueba de la voluntad de conversar, pero el Gobierno estaba ya de salida y nosotros leímos lo que era cierto: Uribe necesitaba nuestro apoyo.

AMB: ¿O sea que durante el gobierno de Uribe si hubo un despeje?

PC: Sí señor, así fue. Se puede verificar por las fechas.

IM: Más aún, hubo otro antecedente por allá a mitad del gobierno de Uribe. El presidente nos hizo saber que estaría dispuesto a despejar los municipios de Florida y Pradera si Marulanda estaba dispuesto a conversar, pero que el único problema era que ese despeje incluía los ingenios azucareros de Ardila Lulle. Álvaro Leiva les hizo caer en la cuenta del error. Se trataba de un encuentro con el Bloque Occidental de las Farc y ya estábamos listos a viajar al sitio con Caliche, Pacho Chino, Leonel Páez, Reinel, mejor dicho, el alto mando.

AMB: ¿Y por qué razón no se llevó a cabo el encuentro?

JS: Porque cuando las cosas estaban listas, estalló una bomba en la plaza de la Universidad Militar. Puro ruido. No hubo heridos ni muertos, pero el Gobierno concluyó que nosotros la habíamos puesto y se canceló el encuentro. Como no fuimos nosotros, sabíamos qué buscaba el que la puso. Los medios le dieron un gran despliegue al hecho y algunos –los de siempre– dijeron que el acto mostraba la hipocresía de las Farc, su doble juego. Después enredaron todo con una mujer que sacaron de la manga y que dizque nos hacía inteligencia. Una falsa Mata Hari criolla.

AMB: Ahora hablemos de las relaciones con Santos

IM: Después del desencuentro con Uribe vino el “ruido de llaves” que hizo Santos en el discurso de posesión. Lo interpretamos como un buen mensaje y no nos equivocamos, porque un día nos llegó un texto autorizado por él, pero sin su firma, diciendo que el Gobierno podría estar interesado en explorar una solución política al conflicto armado. Ya el Gobierno hablaba de conflicto armado y no de amenaza terrorista, lo que era un paso significativo.

Alfonso Cano respondió, en medio de un intenso acoso militar, con una conferencia grabada que dio a lo que él llamaba la “guerrillerada” y que difundimos ampliamente. Alfonso decía más o menos: “Sí, exploremos”. Después envió otro mensaje más claro: “Conversemos”.

Hay que decir –añade Iván Márquez– que el papel del presidente Chávez en las aproximaciones fue definitivo. Después de ocho años de guerra sin cuartel, de guerra a muerte, nosotros desconfiábamos de todo. Chávez aclimató con paciencia y sabiduría la necesaria confianza en una salida negociada. Todos los primeros pasos se dieron en Colombia con su ayuda.

AMB: ¿Hubo alguna condición previa?

PC: Por parte nuestra, la única condición fue que la clase dirigente, representada en los dos partidos tradicionales, estuviera dispuesta a reconocer su responsabilidad histórica en la violencia desde sus orígenes hasta el presente; ese solo hecho abriría una perspectiva, una avenida de paz, porque se restablecería la verdad histórica. Santos, hay que subrayarlo, estuvo de acuerdo. Las únicas condiciones que pusimos nosotros fueron las de tener esa disposición de ánimo para conversar y que las Farc nunca aceptarían un acuerdo que no incluyera la reforma agraria y la justicia social.

AMB: ¿Y de las armas, qué?

JS: Nosotros tenemos una disposición sincera y serena para participar en los cambios que el país requiere si hay democracia. Nunca hemos dicho que sólo con las armas se llega al poder. Marulanda dijo: “Si los cambios se hacen por la vía democrática, las armas serán innecesarias”. Nosotros no estamos apegados a ellas. Pero no aceptamos la pax romana que quieren imponernos. A la hora de la verdad, si hay buena voluntad de las partes, las armas son un asunto secundario. El IRA no ha entregado una sola pistola y hoy hay gobierno y democracia en Irlanda del norte. El pacto, convertido en texto constitucional, las haría inútiles. Inclusive podríamos dar cumplimiento a un precepto constitucional lógico: En Colombia hay un solo Ejército. Pero hay muchos casos que están vivos, como la muerte de Guadalupe Salcedo. Desmitifiquemos la entrega de armas. Las armas no se disparan solas, se tornan inútiles. Si los compromisos se cumplen, son innecesarias; si hay una voluntad de paz verdadera, todo se arregla. ¿Acaso no es bueno para ellos reducir el PIB “de armas” de casi el 6 % al, digamos, 4 %? ¿Cuántos kilómetros de carretera se podrían hacer con ese 2%? ¿Cuántos subsidios de vivienda se podría dar? ¿Cuánta salud no se podría dar? No se le puede sacar el cuerpo al problema de la salud. Es, hoy por hoy, el asunto que más le preocupa al pueblo. El Gobierno le pone pañitos de agua tibia a un enfermo moribundo como es la Ley 100.

AMB: Ustedes han adelantado, según parece, un buen trecho en el tema agrario con las zonas de reserva campesina. ¿En qué van?

IM: Hablemos claramente. Nosotros no estamos pidiendo que sean soberanas sino que sean autónomas, como lo son los municipios que tienen un consejo, una administración elegida, que hacen sus planes de desarrollo y cuidan su medio ambiente; que pueden planificar el uso de regalías y manejar las transferencias, que pueden llegar a votar una decisión que consideren pone en peligro su estabilidad ambiental. Ese cuento de las “republiquetas independientes” es una falacia inventada por los militares para desconocer un programa originado en el campesinado y reglamentado por una ley de la república. Quisiéramos decir que sobre el primer punto de la agenda llevamos redactadas en limpio como acuerdo diez cuartillas. Avanzamos. Venimos a meter el acelerador a fondo. Ya entramos hoy miércoles 15 de mayo en el tema de la laborización del trabajo rural para que los campesinos tengan derecho a vacaciones, prima, cesantía, salud, pensión.
MLC: Es paradójico, lo que el campesinado y las Farc están pidiendo en materia agraria es que se cumplan dos leyes fundamentales, la Ley 200 del 36, que da derecho de propiedad a los poseedores de mejoras –que es lo que se pide cuando se habla de los nueve millones de hectáreas–, y la Ley 160 de 1994, que crea las zonas de reserva campesina. O sea, que se atiendan las solicitudes hechas por los campesinos de reconocer sus mejoras y convertirlas en zonas de reserva campesina. Es simple: que se cumplan las leyes que ellos mismos han redactado en la Constitución.

JS: Si el Gobierno no cumple sus propias leyes, ¿cómo podremos confiar en que cumpla los acuerdos que se firmarían?



AMB: Ustedes piden cambios sociales, pero ¿dónde está la línea entre lo posible y lo que no se puede pedir sin caer en lo irrealizable? 

MLC: Nosotros estamos dispuestos a un acuerdo de paz con justicia social. No estamos pidiendo la “revolución por contrato”, sino una reestructuración política sólida que nos permita participar en la construcción de una verdadera democracia; podríamos pactar una larga tregua, una tregua de varios años para compartir la responsabilidad de sacar el país de la pobreza y de la injusticia.

AMB: El Gobierno ha dicho que ni la política económica ni la doctrina militar son negociables, y ustedes firmaron el acuerdo que excluye esos temas.

IM: El gobierno de Santos nos cierra esta puerta al impedirnos negociar la política económica. ¿Cómo vamos a hablar de justicia social con los TLC que están arruinando a los cafeteros, a los arroceros, a los agricultores de papa y de maíz, a los productores de lácteos, que, como hemos visto, están hoy protestando y organizándose? ¿Cómo vamos a pasar por alto la política económica que permite el robo del oro y del carbón que están haciendo las grandes mineras? ¿Cómo vamos a hablar de justicia social viendo cómo arrasan con la altillanura, acaban con su gente y con sus recursos hídricos? Es necesario recordar que el Acuerdo firmado con Santos dice muy claramente que “el desarrollo económico con justicia social y en armonía con el medio ambiente es garantía de paz y progreso”. ¿Cómo entonces hablar de construcción de la paz sin hablar del desarrollo económico con justicia social? El Gobierno alega que el preámbulo del acuerdo firmado no hace parte del acuerdo. ¡Es como decir que el preámbulo de una constitución, su marco general, su espíritu, no son vinculantes! ¡Absurdo! ¡Un preámbulo no es una nota decorativa!

JS: La discusión del modelo de desarrollo se está dando en la calle, el cuestionamiento a los TLC es tema de discusión en toda reunión. Los editoriales de prensa lo traen a cuento. ¿Acaso la crisis de Grecia, de Italia, de España no están impugnando el llamado Consenso de Washington? Pero aquí está prohibido discutir un modelo que ha demostrado ser el motor de la injusticia social y de la exclusión económica.

PC: Más aún, si vamos a hablar de paz y vamos a hablar de armas, ¿cómo podemos pasar de agache ante una doctrina militar que ha tolerado al paramilitarismo? Ahora nos quieren vender el cuento de que los militares –algunos, muchos, no importa– nada han tenido que ver con la formación de un ejército que llegó a tener –y tiene– varios miles de hombres armados. ¿Cómo podemos aceptar que semejante fuerza que cometió los crímenes más atroces que el país haya conocido se formó, creció y se fortaleció a espaldas de los generales, sin que en más de 20 años se hubiera producido un solo combate con la Policía y el Ejército?



¿Qué clase de generales tenemos entonces? La doctrina militar vigente debe ser discutida por el país porque sus efectos están a la vista de todo el mundo. Baste con leer los periódicos, baste con contar los muertos y las desapariciones registrados por las ong. ¿Cómo sabe el Ejército cuantos hombres y mujeres en armas tenemos, sus edades, su lugar de nacimiento, y no dice cuántos hombres, mujeres y niños han muerto en el país durante los 60 años de confrontación armada? La sola cifra es un argumento para que se discuta una doctrina militar que ha favorecido tal cantidad de muertos y desaparecidos, de falsos positivos, de masacres, de torturas. Saquemos los trapos al sol, todos los trapos, y que esto sea, en vez de un tendedero de muertos, un tendedero de confesiones francas y valientes. No le temamos a la verdad de la guerra, una guerra en que están comprometidas dos partes y no una sola.

AM: ¿Cómo destrabar el embrollo en que estamos metidos? 

PC: El país está maduro para escuchar con serenidad una declaración de responsabilidad histórica en el desastre que hemos vivido durante 60 años. Esa sola señal sincera por parte del Gobierno permitirá avanzar en transformar el acuerdo firmado en un tratado de paz. Que se reconozcan las víctimas del conflicto, las víctimas de las dos partes. Que se pongan sobre la mesa todos los componentes del rompecabezas, que se traigan a la mesa todas las víctimas y todos los victimarios, siempre y cuando se reconozca que nosotros nos armamos en legítima defensa y que en legítima defensa hemos sostenido una larga guerra sin ser derrotados.
Quiero decir una cosa en voz alta: Este Secretariado está dispuesto a buscarle de una vez por todas la comba al palo. Propendemos por una participación activa de todo el pueblo, y la fórmula histórica es una asamblea constituyente.
AMB: ¿Están ustedes tan seguros de tener en ella mayoría, o mejor, de no ser una minoría que pueda ser aplastada? 

PC: Creemos que el pueblo nos oye. Pero si el pueblo decide por mayoría hacernos a un lado, aceptamos su veredicto. Son las reglas del juego. Nosotros le apostamos a una asamblea constituyente con carácter legislativo para que no vuelva a pasar lo que pasó con la del 91, en la que, por ejemplo, el principio de ordenamiento territorial no ha podido salir del limbo. Ahora, con la propuesta de Zonas de Reserva Campesina, puede tomar vida.

Por último, lo digo para que se oiga: A Santos le falta gobernabilidad. No se puede negar. Necesita una mayoría fuerte para poder firmar la paz y nosotros estamos dispuestos a ayudar a construirla siempre y cuando tenga ese único objetivo: la paz, la reconciliación política definitiva entre colombianos.

Por: Alfredo Molano Bravo