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martes, 16 de julio de 2013

”Estamos en La Habana para buscar un acuerdo que conduzca a la terminación del conflicto colombiano”: Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc

Llgegando a La Habana, Alexandra, Shirley, Iván y Santrich para la Paz en Colombia





”Estamos en La Habana para buscar un acuerdo que conduzca a la terminación del conflicto colombiano”

Entrevista a Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc en La Habana

Por: RCN La Radio

Escuche la entrevista con Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc

Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc en los diálogos con el Gobierno en Cuba, se declaró confiado en el fin del conflicto en el país, no descartó la posibilidad de un cese al fuego unilateral y propuso una convergencia política de sectores de Izquierda. Dijo igualmente que las Farc están de acuerdo con una posible participación del ELN en La Habana y afirmó que no se arrepiente de ser guerrillero.

”Estamos en La Habana para buscar un acuerdo que conduzca a la terminación del conflicto colombiano”, señaló el líder insurgente en diálogo con RCN La Radio.

Sobre la posibilidad de un cese al fuego unilateral, afirmó que ”no lo descarto en cuanto a gestos, pero eso todavía no se ha acordado”.

Sostuvo que ”no hay que dudar que el esfuerzo que estamos haciendo es de verdad y vamos por la paz. La verdad no hemos discutido gestos de esa naturaleza, yo no descarto que se pueda dar algo parecido, nada se descarta en cuanto a gestos, y los gestos tienen diferentes naturalezas”.

Consideró que ”las guerras no son eternas. Tenemos la certeza de que Colombia está cerca del fin del conflicto que se ha extendido por más de medio siglo”.

”Hacemos un llamado a los organismos sociales y a los partidos para que se
unan y logremos la paz, pese a los enemigos de ella”, afirmó.

Diálogos con el ELN


Sobre la posibilidad de iniciar diálogos con el ELN, Iván Márquez dijo que todo depende de ese grupo rebelde.

”Si el ELN piensa que puede sumar esfuerzos en la mesa de la Habana, por nosotros no habría ningún problema, pero todo depende de lo que piense el ELN y lo que piense el Gobierno”, anotó.

Para embellecer el proceso de paz.


Dejación de las armas


El jefe negociador de las Farc sostuvo que no se puede anticipar a lo que será la discusión sobre la dejación de las armas, pero indicó que ese grupo guerrillero analiza otras experiencias.

”Yo no puedo anticipar argumentos de una discusión que no se está dando en la mesa. Por ahora, estamos mirando algunas experiencias. Por ejemplo, qué pasó en Irlanda; nos hemos reunido con irlandeses, con el IRA y ellos allá encontraron una fórmula que hay que analizarla muy bien” (….) ¿Qué pasó en Sudáfrica? y ahí tenemos lo que planteó Nelson Mandela”, anotó.

Dijo que ”en un gobierno donde estemos nosotros, aparezcamos como los receptores de esas armas. Lo más importante (es) ubicarlas lejos de su uso, su no utilización”, subrayó.

Márquez señaló que”éste es un proceso de paz, no de sometimiento, (en el) que la única guerra sea la de las ideas”.

Sostuvo que ”a la paz hay que darle el tiempo necesario (…) Una paz mal hecha es peor que la guerra”.

Víctimas


Sobre el tema de las víctimas, el quinto establecido en el Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, Iván Márquez señaló que será discutido en su momento. Expresó que ”vamos a esperar ese tema con toda seguridad; tiene que arrojar satisfacciones”.

Indicó que ”nosotros sentimos de corazón el sufrimiento de las víctimas, pero la víctimas son víctimas del conflicto”

Márquez dijo que las Farc ya han hecho propuestas al Gobierno sobre el caso de las víctimas. Sostuvo que una de ellas es ”establecer una comisión de la responsabilidad histórica, donde participe la gente, las víctimas (…)”.

Agregó que ”a nosotros nos impacta esta situación y vamos a abordar ese tema cuando llegue el momento. Es muy complicado el asunto; hemos hecho una propuesta y estamos dispuestos a convenir un tratado de regularización de la guerra”

Señaló que ”en cuanto a responsabilidades, deben realizarse todos los esfuerzos para esclarecer los hechos”.



Constituyente


Durante las conversaciones entre el Gobierno y las Farc, el grupo insurgente ha insistido en una Asamblea Nacional Constituyente como mecanismo de refrendación de los eventuales acuerdos de paz.

Sobre este tema, Marquéz señaló que ”la Constituyente, debe ser el resultado de un acuerdo político, derivado de la necesidad de surtir cambios institucionales que sienten la base de la paz; no está prohibido hablar de Constituyente por la paz, es un recurso constitucional”.

Márquez explicó que ese mecanismo ayudará a que sean aprobadas aquellas salvedades que vayan quedando al cerrar cada tema contemplado en la agenda de paz.

”Entonces estamos dejando salvedades, temáticas como ocurrió en la discusión agraria, que van quedando en el congelador, y si no llegásemos a algún acuerdo, consideramos que la Constituyente es el instrumento, la instancia ideal para resolver estos problemas”, reiteró.

Agregó ”que la Constituyente es la que va a rodear de legitimad el acuerdo, que va a asegurar jurídicamente al futuro. No podrá ningún Presidente sucesivo desconocer esos acuerdos de la Habana, la Constituyente es la llave de la paz”

Dijo que esperan dirimir en la mesa de conversaciones, las opiniones dividas del Gobierno y las Farc sobre cuál será el mecanismo de refrendación.

Participación en política – Palos en la rueda


Tras las declaraciones del fiscal general de la Nación, Eduardo Montealegre, quien dijo que ve lejana la posibilidad de que las Farc participen en política por los delitos de lesa humanidad que hayan podido cometer, Márquez indicó: ”Esas posiciones del señor Fiscal atraviesan palos al proceso de paz, sencillamente”.

Afirmó que ”lo importante para la transición hacia un régimen democrático es la participación política para todos”.

Sin embargo, sobre ese tema, cuya discusión continuará en el nuevo ciclo de conversaciones en Cuba, dijo que aspiran a llegar a primeros acuerdos.

”En este tema, de participación política en el que estamos ahora involucrados acá en la Habana, hemos concluido un ciclo de intercambios sobre esta temática, preparándonos para abordar el próximo 22 de julio este asunto, el 22 de julio empezaremos ya a construir acuerdos en materia de participación política”, indicó.

Señaló que ”diría que lo esencial es el establecimiento de la transición hacia un régimen democrático, este punto no se puede reducir a encontrar formulas de participación política de una insurgencia desmovilizada, es para todos”.

Colombianos que van para participar en el sepelio de José
Antequera, asesinado el 4 de marzo de 1988, son requisados
por la policía. Antequera era el vicepresidente de la UP
y secretario general de la JUCO, Juventud Comunista.
Sobre cómo se visualiza participando en política dijo: ”Realmente no pienso mucho en ese asunto, pero sí puedo decirle que política es lo que hemos hecho toda la vida”.

Unión Patriótica


Sobre la decisión del Consejo de Estado de restituirle la personería jurídica a la Unión Patriótica (UP), Márquez dijo que las Farc están de acuerdo con esa determinación. Agregó que ”aunque tarde es una decisión muy importante”.

Sin embargo, señaló que se hace necesario dar garantías para la no repetición, sub tema incluido en la agenda de paz.

Convergencia con la Izquierda


Iván Márquez dijo estar de acuerdo con una alianza de la Izquierda colombiana, coincidiendo con una propuesta planteada por el congresista Iván Cepeda.

”Estamos esperando cómo se desarrolla el proceso de La Habana. Por ahora consideramos que el esfuerzo tenemos que centrarlo en buscar que las fuerzas sociales y políticas de Izquierda encuentren un escenario común que logre una convergencia”, añadió.

Sobre la eventual participación en política de las Farc, afirmó que ”por ahora (es) eso que estamos sugiriendo, convergencia. Nos gustaría una convergencia de las fuerzas políticas de Izquierda, de partidos progresistas, de todos los sectores que quieran la paz”.

Campaña electoral


De otro lado, el líder insurgente reiteró que las Farc son escépticas por la 'mezcla' de la campaña electoral y el proceso de paz.

Recordó que por eso propusieron el aplazamiento del calendario electoral en el país. Márquez expresó que se debe convenir entre los actores políticos esa posible postergación de las próximas elecciones.

 

Vida guerrillera


Iván Márquez dijo de otro lado que se siente orgulloso de haber hecho uso de un derecho universal de levantarse en armas para exigir el bienestar de los más vulnerables y el desarrollo del país y agregó que en ese tipo de confrontaciones, que tienen ”asimetrías” muy marcadas, ”desafortunadamente” siempre habrá víctimas.

Reiteró el deseo de ese grupo insurgente de lograr un cese al fuego bilateral, ”para llegar al propósito de darle satisfacción plena a la sociedad y ponerle fin al conflicto”, aunque no descartó que si se logra la paz, la suspensión de las hostilidades posiblemente sea de un solo lado.

Manifestó que ”el país puede estar seguro de que la delegación de las Farc hará todos los esfuerzos para lograr la paz en este Gobierno y aunque somos conscientes de que hay que acelerar la negociación, no debemos preocuparnos por los tiempos”.

Tiempos para la paz


Sobre el ritmo de las conversaciones de paz, Márquez indicó que ”por nuestra parte hemos mantenido un buen ritmo. Queremos que los acuerdos avancen; con el Gobierno hemos convenido una metodología para avanzar”.

El Gobierno Nacional ha puesto como plazo hasta noviembre de este año para alcanzar un acuerdo de paz con las Farc.

En relación con la posibilidad de discutir la totalidad de los temas antes de noviembre próximo, el jefe negociador de las Farc indicó: ”Es posible, es posible; no me atrevo a asegurarlo. A la paz hay que darle todo el tiempo que sea necesario para construirla, una paz a las carreras, una paz mal hecha, es peor que la guerra”.

Crisis en el Catatumbo


Con relación a la crisis en el Catatumbo y las versiones sobre infiltración de las Farc en las protestas campesinas, Márquez dijo que esas versiones las ha escuchado del Gobierno.

Añadió que ”no es bueno estigmatizar. Fíjese lo que ha pasado (…) Pedimos desde La Habana que se escuche a esos campesinos”.

El jefe del equipo negociador de las Farc sostuvo que para desconocer la crisis en el Catatumbo, el Ministerio de Defensa sacó el ”cuento” de la infiltración de las Farc y por eso pueden dispararle a la gente.

La Zona de Reserva Campesina en el Valle de Cinitarra. ¿Que temen Santos&Pinzón?


Zonas de Reserva Campesina


Sobre el caso de las Zonas de Reserva Campesina, Iván Márquez dijo que hay que formalizar esas propiedades.

”Hemos dicho que hay que formalizar esta propiedad de estos campesinos. Hemos escuchado a sus líderes, y sabemos que ellos no están buscando la construcción de repúblicas independientes”, anotó.

Indicó que ”todo lo quieren hacer son acuerdos con el Estado. A mí me parece que eso es normal, que eso está permitido, que eso no está por fuera de la ley”.

”Decimos que se deben reconocer, formalizar esa propiedad, y además porque es un compromiso derivado del Acuerdo Parcial sobre tierras, firmado en La Habana”, enfatizó.

En el informe entregado sobre el primer punto de la agenda de los diálogos, el agrario, el Ejecutivo y las Farc destacan que ”sobre las Zonas de Reserva Campesina se estableció que el Gobierno hará efectivo el apoyo a los planes de desarrollo de las zonas ya constituidas y las que se constituirán siguiendo lo dispuesto en las normas vigentes y promoviendo la participación activa de las comunidades involucradas” 

miércoles, 19 de junio de 2013

“En los tiempos que corren no se puede ser católico sino se es revolucionario”: Las FARC escriben a la Nunciatura Apostólica en Bogota.



En los tiempos que corren no se puede ser católico sino se es revolucionario


Monseñor
ETTORE BALESTRERO
Nunciatura Apostólica
Bogotá.

Reciba nuestro respetuoso saludo y por su intermedio a los compatriotas colombianos adscritos a la Iglesia de Roma. Nos regocijamos a la vez que lo felicitamos por el importante cargo que asume en un momento tan decisivo para el catolicismo mundial.


El representante de Cristo en la tierra ha dicho que: “en los tiempos que corren no se puede ser católico sino se es revolucionario”. Estas palabras surgidas de lo más profundo del corazón y la convicción de quien recién asciende al Trono de Pedro, tienen un significado singular y demuestran los deseos por una renovación sin parangón en el seno de la Iglesia.

La indígnate explotación, el hambre, la desnutrición, la injusticia, la violencia, las guerras de agresión, el desempleo, la corrupción generalizada, la falta de atención social, la discriminación; en fin, el sufrimiento a que son sometidos los pobres del planeta, hacen urgente que las gentes de buena voluntad, creyentes o no, aunemos esfuerzos en la defensa de la paz, la justicia social y la denuncia de sistemas político-económicos basados en el individualismo egoísta que atenta contra la existencia del mismo género humano.

Las palabras pronunciadas por su excelencia en el acto de presentación de credenciales como Nuncio Apostólico: “tengo el deseo de colaborar con la iglesia por el bien del país, por el bien de todos sus ciudadanos, por la protección de la paz, la defensa de la paz, la defensa de la familia, la vida humana y por el bien y la armonía entre los ciudadanos”, llegan a nuestros receptivos oídos y nos gustaría poder intercambiar opiniones para que conjuntamente busquemos caminos que nos permitan plasmar en la práctica tan loables propósitos.

Fraternalmente, Delegación de Paz de las FARC-EP.






La delegación de paz FARC-EP en La Habana presenta Diez Propuestas Mínimas para la Participación política



La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz, junio 19 de 2013



Participación política para la democratización real, la paz con justicia social y la reconciliación nacional 


Diez propuestas mínimas 


Con el propósito de avanzar hacia el necesario e inaplazable proceso de democratización real del Estado y del régimen político colombiano, de contribuir a la superación de sus estructuras autoritarias, paramilitares, criminales, mafiosas, clientelistas y corruptas, de depurar y mejorar las condiciones de la participación política, así como de propiciar la más amplia participación social y popular, y de territorios y regiones, hasta ahora excluidos, presentamos las siguientes diez propuestas mínimas:

1.    Reestructuración democrática del Estado y reforma política.
2.    Garantías plenas para el ejercicio de la oposición y del derecho a ser gobierno.
3.    Garantías plenas a las organizaciones guerrilleras en rebelión y a sus combatientes para el ejercicio de la política en el evento de un Acuerdo final.
4.    Democratización de la información y la comunicación y de los medios masivos de comunicación
5.    Estímulo a la participación de las regiones, los entes territoriales y los territorios.
6.    Participación social y popular en el proceso de la política pública y de la planeación y, en especial, de la política económica.
7.    Garantías de participación política y social de comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, así como de otros sectores sociales excluidos.
8.    Estímulo a la participación social y popular en los procesos de integración de Nuestra América
9.    Cultura política para la participación, la paz y la reconciliación nacional y derecho a la protesta y la movilización social y popular.
10.                      Convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente.

Para conocimiento del país y para su discusión en la mesa de diálogo, desarrollamos hoy los puntos 1 y 2 de estas 10 propuestas:

1. Reestructuración democrática del Estado y reforma política.


Se requiere una reestructuración del Estado, que garantice una organización democrática y participativa real del ejercicio del poder, fortalezca la institucionalidad pública y posibilite una efectiva orientación de sus políticas para propiciar las condiciones de la paz con justicia social, garantizar los derechos y el buen vivir de la población, y superar las profundas desigualdades, la pobreza y la miseria. Todo ello, acompañado de la correspondiente disposición de recursos de presupuesto.

La reestructuración democrática del Estado comprende la redefinición de los poderes públicos y de sus facultades, así como del equilibrio entre ellos, eliminando el carácter presidencialista del Estado; con el reconocimiento y estímulo a la participación social y popular en sus diversas modalidades, incluida su organización institucional en la forma de la rama del Poder Popular; el fortalecimiento del proceso de descentralización hacia la mayor democracia local; el rediseño constitucional del orden jurídico-económico; la reconversión de las Fuerzas Militares hacia una fuerza para la construcción de la paz, la reconciliación y la protección de la soberanía nacional. De manera especial, la reforma de la rama judicial que libere a la justicia de su escandalosa politización, le devuelva su independencia como rama del poder y la convierta en presupuesto indispensable para la paz.

La reestructuración del Estado se acompañará de una reforma política y electoral que regule la contienda política en equidad e igualdad de condiciones, erradique las estructuras y prácticas clientelistas, corruptas, criminales y mafiosas en el ejercicio de la política, siente las bases para recuperar la credibilidad y transparencia del sistema político y del sistema electoral.

Se reformará el poder electoral y se garantizará la participación de las fuerzas políticas opositoras. Se reformarán los actuales mecanismos de participación política, suprimiendo sus reglamentaciones restrictivas y fortaleciendo los alcances de las iniciativas sociales y populares en esta materia, incluidas las iniciativas de carácter legislativo. Se establecerá la elección popular en los organismos de control de la Procuraduría y la Contraloría; igualmente en la Fiscalía General y la Defensoría del Pueblo, con base en propuestas programáticas.

2. Garantías plenas para el ejercicio de la oposición y del derecho a ser gobierno.


Se promoverá el derecho a la oposición política y el derecho a ser gobierno. Se emprenderán acciones para garantizar su pleno ejercicio. Se reconocerán todas las organizaciones, partidos políticos y movimientos políticos y sociales opositores. Su existencia legal y su derecho a la participación política no se supeditará al logro del umbral electoral. Se expedirá un Estatuto de la Oposición, contentivo de garantías políticas y de seguridad individual y colectiva a proveer por Estado, de la proscripción de prácticas de estigmatización, señalamiento y persecución, de medidas de financiación y de acceso a la información y a los medios de comunicación, entre otros. Se generarán condiciones para el control político efectivo por parte de la oposición.

El Estado suprimirá las prácticas paramilitares, criminales y mafiosas, que impiden el ejercicio de la oposición política y la participación política y social de los sectores sociales y populares. Se implementarán medidas efectivas para proscribir doctrina y prácticas contrainsurgentes y de “seguridad nacional” en las Fuerzas Militares. Se promulgarán medidas de reparación integral al partido y a los militantes de la Unión Patriótica por el genocidio del que fueron objeto; se restablecerá su personería jurídica; y se comprometerán garantías de no repetición.

DELEGACIÓN DE PAZ DE LAS FARC-EP



sábado, 1 de junio de 2013

Las FARC piden al embajador Roy Chaderton mediar para recuperar la “atmósfera de paz” después la visita de Capriles en Bogota

Colombianos en Plaza Bolivar, reclamando la Paz.


Las FARC piden al embajador Roy Chaderton mediar para recuperar la “atmósfera de paz” después la visita de Capriles en Bogota


ANNCOL / BOGOTA / 2013-06-01 / La máxima instancia de las FARC, el Secretariado del Estado Mayor Central, expresa en un comunicado su preocupación por el futuro del proceso de Paz.

El motivo es el recibimiento del señor Henrique Capriles Radonski en la Casa de Nariño en Bogota por parte del presidente Santos.

Hay una ola de fuertes críticas en toda América Latina contra Santos por la visita oficial que Capriles hizo, totalmente público.

Más que un venezolano y latinoamericano se ha preguntado si Santos juega doble y con cartas escondidas en sus mangas y si el pleito con su ex “jefe” Uribe solo es una fachada.

Por que si alguien era un enemigo “ciego” a Chávez y al mismo tiempo un aliado incondicional del Pentágono, pues era Santos. Hasta que fue elegido presidente e inmediatamente tomó contacto con su homólogo venezolano.

La visita de Capriles en la Casa presidencial en Bogota fue casi el reconocimiento a Capriles como “hombre de estado” en momentos que la Revolución Bolivariana pasa por momentos delicados.

Santos había pedido en la cumbre de Unasur que el CNE (Consejo Nacional Electoral) venezolano hiciera un reconteo de los votos, haciéndose vocero a Capriles. CNE lo respondió que sí.

Capriles no lo esperaba y rechazó la decisión del CNE. La razón es sencilla; cruzó el Plan de Conspiración que Capriles, Bogota y Washington habían armado, por que sabían que el reconteo daría el mismo resultado como del 14 de abril.

Es más, Capriles había convocado a sus partidarios el 14 y 15 de abril para tomar las calles y hacer “todo” para revertir el resultado electoral.

Murieron once (11) personas, entre ellos un colombiano y todos, incluyendo el colombiano, eran chavistas, no eran de la oposición.

En ese sentido, Capriles es “autor intelectual” a la muerte de esos 11 revolucionarios que solo salieron a defender el patrimonio público como clínicas, sedes del partido del gobierno o a los médicos cubanos que han salvado y curado centenares de miles de venezolanos en su labor internacionalista.

El Plan de tumbar a Maduro es internacionalizar el resultado electoral en Venezuela y así convertir al gobierno y el presidente de Venezuela como ilegítimos. Y ahí sabemos perfectamente como funciona el Manual del Departamento de Estado. Los principales voceros de la contrarrevolución venezolana están en gira internacional para manipular a la opinión pública y plantear la posibilidad de  no reconocer los resultados electorales el 14 de abril.

Hay grandes poderes que quieren matar dos moscas en un solo tiro. El Chavismo tiene que ser derrotado y con ellos también el proceso de paz entre el Estado Colombiano y la insurgencia de las FARC.

¿Y quién se favorece que la guerra sigue en Colombia y quienes son los aliados de ésta guerra?


Comunicado de las FARC-EP

Sobre la crisis del proceso de paz

Preocupados, muy preocupados por la generación de hechos que sin duda afectan la extraordinaria atmósfera de paz que habíamos logrado construir en los diálogos de La Habana, queremos hacer las siguientes reflexiones:

Nadie pone en duda el importante rol que ha jugado y juega la República Bolivariana de Venezuela con su franco compromiso en la búsqueda de la paz para Colombia, como país acompañante y facilitador del proceso.

Es urgente preservar y consolidar el avance histórico que significa para la construcción del acuerdo de paz, lo convenido hasta ahora en torno al tema de tierras, punto nodal del conflicto. Igualmente es necesario proseguir la discusión sobre los aspectos subsiguientes de la agenda, para seguir acortando distancias en la ruta que transitamos hacia la reconciliación de la familia colombiana.

En consecuencia, hemos autorizado a nuestra Delegación de Paz en la Habana, a buscar contacto directo, previo consentimiento del gobierno de Venezuela, con el señor embajador Roy Chaderton, designado por Caracas acompañante de los diálogos de paz, para que nos ilustre sobre la situación generada y al mismo tiempo convenir acciones que nos permitan reconstruir la confianza que requiere la continuidad del proceso.

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, junio 1 de 2013


lunes, 13 de mayo de 2013

Las Farc dicen que no fueron a La Habana a entregar las armas



El periodista Alfredo Molano Bravo viajó a la Habana (Cuba), donde el gobierno Santos y la guerrilla de las Farc adelantan conversaciones de paz.

Por: Alfredo Molano Bravo.
El jefe del equipo negociador de las Farc, ‘Iván Márquez’, junto al recién ingresado a la delegación insurgente, ‘Pablo Catatumbo’. /EFE
 
En el Hotel Sevilla se reunió con ‘Pablo Catatumbo’, ‘Iván Márquez’ y ‘Jesús Sántrich’ para conocer los planteamientos del equipo negociador de la insurgencia sobre los diálogos que avanzan hacia la novena ronda. Los comandantes guerrilleros sostuvieron que no fueron hasta allí para entregar las armas que el Estado no le ha podido quitar en 50 años de confrontación. Este es el relato del encuentro con los jefes guerrilleros.

Pasar del Duty Free de San Salvador a la calle del Obispo en La Habana Vieja es cambiar de mundo. De tiendas atestadas de perfumes, relojes, licores, corbatas de seda, tacos de puntilla y bares a media luz, en tres horas se pasa —después de sobrevolar los azules marinos, los ocres de tierra y los verdes de cañaduzal— a un comercio pobre, pero no triste: en cada esquina hay un conjunto tocando y cantando ritmos que los peatones bailan cuando pasan y los extranjeros miran y oyen mientras se toman un daiquirí. Cuba es hoy una sociedad empobrecida que se empeñó en construir “golpe a golpe” una utopía. Bella sí, pero utopía también. La reconstrucción de La Habana Vieja va andando a paso caribeño; hay soberbios edificios de fines del siglo antepasado y comienzos del pasado —cuando había reyes del azúcar y capos del alcohol de contrabando, y un precursor del narcotráfico de la cocaína fabricada en Barranquilla y mercadeada por un paisa—; avenidas amplias como El Prado, inspirada en las Ramblas de Barcelona, y un malecón abierto al mar y a la brisa.

A la habitación 615 del magnífico Hotel Sevilla, donde yo garabateaba la columna sobre la Madre Laura y donde se alojó Al Capone, me llamó Pablo Catatumbo. Había hecho mil vueltas para conversar con él, a quien conocí en Caracas después de las conversaciones que las Farc y el gobierno de Gaviria iniciaron en Cravo Norte y terminaron en el fracaso de Tlaxcala. Pablo es hoy la voz que le ahogaron a Alfonso Cano con toneladas de explosivos lanzadas desde 35 helicópteros de la Fuerza Aérea Colombiana. Una hazaña de la causa, digo yo. Catatumbo era el sucesor natural de Cano y su mando va desde Tolima y Valle hasta Cauca y Nariño. Carlos Castaño asesinó a su hermana y el Ejército ha tratado de cazarlo muchas veces. Pero ahí llegó al lobby del hotel con guayabera y en compañía de Iván Márquez —jefe de la delegación de las Farc que trata de llegar a un acuerdo de paz con el gobierno de Santos— y del enigmático comandante Sántrich. A Iván lo conocí en el Caguán cuando el Mono Jojoy conversaba con Carlos Ossa, Pardo Rueda y María Jimena Duzán sobre la sustitución de cultivos de coca de los campesinos por cacao. A Sántrich no lo conocía, pero quería conocerlo porque me parece que es el hombre que les pone un tono macondo a las muy acartonadas reuniones con el Gobierno. Me habría gustado hablar también con De la Calle, con Alejandro Reyes y con el no menos enigmático doctor Sergio Jaramillo, pero el palo aún no está para hacer cucharas.

La reunión con los tres comandantes comenzó con un “¿qué más?” rodeado de un incómodo silencio de asesor; una especie de pregunta que nadie responde y que termina como debe ser: en puntos suspensivos. Luego se bordea, se pide un café y se remata con un mojito para entrar en materia, que no fue mucha: puntadas sobre una telaraña (lo que las señoras llaman pespuntear). Iván dio un primer paso: “¿Y qué lo trae por aquí?”. Pues, como le digo —en realidad no le había dicho nada—, quiero saber en qué están ustedes. “Ahí vamos —me respondió sonriendo—, en la brega. El Gobierno está duro y nosotros no vinimos a rendirle las armas a quien no ha podido quitárnoslas”. 

Entonces —pregunté haciendo de abogado del diablo—, ¿en qué puede parar el negocio, si ustedes no tienen otro capital? “Nosotros —dijo Pablo— tenemos pueblo, estamos hechos de pueblo; la gente nos quiere y nos sigue, la prueba está en que la llamada sociedad civil quiere participar en los diálogos, y lo ha hecho. El Gobierno tiene miedo de abrir puertas y ventanas”. Acepto el argumento. Pero, me atravieso: Uribe también tiene pueblo. “El poder sirve para agarrar pueblo a mansalva, hasta de locos de atar como Pachito —argumenta riéndose Santrich, que no pierde una acidez demoledora y burlona pese a estar casi ciego—. Pero, vuelvo yo a la carga: ¿Y de los fierros, qué? Iván responde: “Las armas no se entregarán, desaparecerán, así como aparecieron para enfrentar la persecución y el asedio de esa trinca hecha por terratenientes, militares y paramilitares, llámense estos Chulavitas, Pájaros, Guerrillas de Paz o bacrim. Es que el negocio es entre dos partes y el Gobierno tiene que comprometerse a no dejársela montar de los ganaderos, de los generales y de Los Urabeños. Debe asegurarnos, y no con meras palabras, que la negociación va en serio y que supone enmiendas profundas”. A papaya servida, papaya partida —pienso yo—, antes de soltarles la siguiente provocación: ¿Enmiendas a la Constitución? “No hay guerra civil en nuestra historia que no termine con una nueva Constitución, comenzando con la guerra de Independencia, que dio nacimiento a la Constitución de Cúcuta, pasando por el triunfo de Mosquera en 1861 y la Constitución del 63 —de la que mucho hay que aprender—, hasta la reaccionaria Carta del 86, fruto del triunfo militar del nuñismo en el 85. Pese a todo, a la del 91 le faltó ‘un hervor’ porque no estuvimos nosotros”.

Ahora no está Marulanda, que era ante todo un campesino. Hoy son ustedes, hombres y mujeres formados en la universidad, los que tienen el mando —comento con cierta prudencia—. “Sí, así es, dice de nuevo Pablo, pero su sucesión estaba preparada; en las Farc nada ha cambiado. Las mismas ideas que nos llevaron a la guerra son las que defendemos en la mesa y mañana en la calle. No sólo estábamos preparados para la muerte del camarada, sino para la de Reyes, la del Mono, la de Alfonso y la de cualquiera de nosotros. Tenemos una institucionalidad fuerte. No tenemos sólo plan B, tenemos muchos. Pensamos, como guerreros que somos, con flexibilidad, pero sin abandonar los principios ni ablandarnos. El Gobierno sabe, aunque diga lo contrario, que no estamos derrotados. ¿O es que está aquí de pura cachaquería? Y, para ser justos y claros: aceptamos que tampoco hemos podido derrotar a sus fuerzas armadas. Lo que también se debe saber es que no vamos a pagar cárcel, no luchamos por disminuir sentencias; nosotros estamos en armas porque no acatamos la Constitución vigente y sabemos que por la paz las cortes internacionales están dispuestas a sacrificar su rigidez. La guerra la sienten los militares, los ganaderos, los empresarios. La guerra no la pagamos sólo nosotros, los combatientes y nuestras familias, sino el pueblo en general. La verdad es que aquí todos, incluidos los medios de comunicación, somos también victimarios. Que nadie venga ahora a lavarse las manos con avemarías ajenas. Que se sienten con nosotros todos los victimarios y que traigamos todas las víctimas. Y que crezca la audiencia, como diría Jorge Zalamea.

Colombia no es una excepción en América Latina, donde se han dado y se están dando cambios muy profundos. Colombia tiene una asignatura histórica pendiente: la democracia. Nosotros estamos dispuestos y, como dice el corrido de José Alfredo Jiménez, ‘si nos dejan’, a contribuir a construirla. Y si no nos dejan, peor para ellos”. Silencio. Un remate que nos volvió al silencio de puntos suspensivos. Para cortarlo, pregunté: ¿Y de la bella holandesa, qué? “Ella —dijo Iván— ha sido muy maltratada por la prensa. Ella es una internacionalista, una mujer que no sólo habla colombiano y piensa como colombiano, sino que sabe más que usted, Molano, de los problemas agrarios del país”. Remato yo con torpeza: Ella sin botas y con tenis se debe ver más linda.
Silencio final. Puntos suspensivos.
* Por: Alfredo Molano Bravo

martes, 12 de marzo de 2013

Comunicado de las FARC sobre las Zonas de Reserva Campesina



La Habana, República de Cuba, Sede de los diálogos por la paz con justicia social para Colombia.Marzo 12 de 2013.

Comunicado  Nacional Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina


Las FARC-EP informamos a la opinión nacional, que recibimos carta de saludo de los 50 procesos, territorios y organizaciones que construyen Zonas de Reserva Campesina en Colombia, organizados en la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina – ANZORC. En la misiva que dirigen a la Mesa de la Habana, se solicita participación directa en las conversaciones, partiendo de la consideración sensata de que en el desenvolvimiento del punto de la Agenda titulado "Desarrollo agrario integral con enfoque territorial" se prevé abordar el asunto importante de las Zonas de Reserva Campesina, y ello debería implicar escuchar a sus protagonistas.

Pide también ANZORC, que la Mesa acompañe las deliberaciones del Tercer Encuentro Nacional de Zonas de Reserva Campesina, que se celebrará en San Vicente del Caguán los próximos 22 y 23 de marzo.
Las FARC-EP reiteramos que en nuestras iniciativas de cierre de frontera agrícola, zonificación ambiental y construcción catastral, entre otros, tal como antes se ha manifestado al público, insistiremos en defender la participación de las comunidades rurales en la toma de decisiones, siempre observando en darle prioridad a los intereses sociales, al desarrollo sostenible, a la protección ambiental y la producción alimentaria soberana, dentro de una concepción de amor y equilibrio con la naturaleza.

En consecuencia, defenderemos las iniciativas populares que apuntan a exigir que los procesos de sustracción territorial de las Zonas de Reserva Forestal se destinen fundamentalmente a dar acceso gratuito a la tierra a quienes no la tienen o poseen muy poca, mirando en atender el fortalecimiento de la producción agrícola familiar y en recuperar la vocación forestal de origen de estos territorios, previendo la protección de estos escenarios de las pretensiones voraces de la gran explotación extractiva que puedan afectar la sostenibilidad ambiental.

Las FARC- EP consideran que siendo las Zonas de Reserva Campesina una iniciativa agraria de paz, merecen todo el respeto y apoyo institucional posible y el compromiso inmediato del Gobierno Nacional de formalizar el total de las 9.5 millones de hectáreas de tierra que hoy comprenden sus procesos organizativos a nivel nacional, comenzando por el cumplimiento sin más dilaciones del proceso administrativo de constitución e impulso de las Zonas de Reserva Campesina del Catatumbo, el Lozada- Guayabero, las cuencas de los ríos Güejar y Cafre en San Juan de Sumapaz, los Montes de María y el Cesar, entre otros acuerdos y compromisos gubernamentales que en el presente y de manera ilegal, tienen el veto inquisidor del Ministerio de Defensa.

En desarrollo de una política de paz sincera y creíble, el gobierno nacional debe cesar la estigmatización y persecución pertinaz que viene haciendo desde el mismo Ministerio de Agricultura contra las Zonas de Reserva Campesina y sus dirigentes, lo cual es notorio y de suyo contradictorio en tiempos en que se avanza en unos diálogos de paz que supuestamente tienen a los pobladores rurales y especialmente a los campesinos como sus beneficiarios principales. Urge, además, que el gobierno nacional sustraiga las Zonas de Reserva Campesina de sus planes de guerra, suspendiendo la represión, las continuas violaciones a los derechos humanos y su pretensión de cobijar estos espacios de paz y desarrollo rural dentro de sus planes de consolidación.

Las FARC-EP propenderán por que la sustracción de tierras de Zonas de Reserva Forestal de ley segunda del 59, redunden en beneficio de la creación y fortalecimiento de las Zonas de Reserva Campesina y territorios de producción alimentaria como entes territoriales autónomos, con planes de desarrollo rural integral financiados, e insistirán en la suspensión sin demoras de las licencias ambientales y los megaproyectos de exploración de las empresas petroleras, minero-energéticas y los agro-negocios en dichos escenarios, haciendo especial énfasis en la hidroeléctrica del Quimbo.

Delegación de Paz de las FARC-EP

viernes, 21 de diciembre de 2012

Comunicado FARC-EP: “Una paz mal construida es peor que una guerra”



La Habana, 21 de diciembre

Rueda de prensa

Estas conversaciones que se inician como desarrollo del Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, están inspiradas claramente en lo consignado en la parte preambular y los desarrollos del mencionado documento, que dejan sentado de manera nítida, que el propósito de fondo de este emprendimiento es la búsqueda de la justicia social. Ahí está la base para lograr entre todos los colombianos la reconciliación y la reconstrucción del país.

No radica entonces la esencia del asunto en que las FARC se conviertan o no en una organización política legal para comenzar a trasegar el mismo calvario que le tocó a la Unión Patriótica a partir de la confianza en promesas retóricas. El fundamento de nuestra presencia en La Habana es levantar nuestra voz para que sea la voluntad del pueblo la que se exprese y que el gobierno emprenda los cambios que se requieren para que las mayorías nacionales no sigan padeciendo la miseria, el desarraigo, el despojo, el terror y la muerte a que las han sometido por décadas las élites en el poder.

Sobre el fin del conflicto, entonces, para que exista una visión conjunta del asunto, requiere, sin duda, cambios en el modelo de sociedad y del antidemocrático sistema político, que en últimas es el responsable de la vergonzosa desigualdad y de la exclusión que caracterizan al régimen colombiano.

Las FARC no están en proceso de negociación, pues nada tenemos que entregar y sí mucho que exigir como parte de esa ingente masa de desposeídos que claman por tierra, vivienda, salud, educación, pan, libertad y verdadera democracia.

En este proceso las partes hemos acordado algunos mecanismos iniciales para abrir paso a la participación ciudadana; pero en la visión de las FARC, dichos mecanismos son tan solo catalizadores de nuevas, múltiples y enriquecedoras iniciativas, que están y deberán seguir surgiendo en el seno de la población, para que el protagonismo del constituyente primario, sea el artesano de esa construcción patriótica que es la paz. El pueblo de Colombia debe tener, de principio a fin, una vocería directa y determinante en la mesa de conversaciones. De ninguna manera pactaremos acuerdos en la sombra, y mucho menos de espaldas al país.

Todas las iniciativas de los colombianos que lleguen a la mesa, tendrán nuestro concurso diligente para que sean analizadas y tenidas en cuenta como parte de un mandato popular, y no como simples opiniones que sean tratadas como insumos desechables.

De igual manera, lo dicho por el conjunto de los invitados a la mesa para aportar luces al desarrollo del primer punto de la Agenda, política de desarrollo agrario integral, será material de permanente consulta, en tanto son razonamientos que desentrañan las causas de orden social que explican la permanencia de la confrontación que desangra a la patria.

Hemos identificado en estos, y en los planteamientos del Foro agrario, del cual ya han llegado noticias exitosas, que es el problema del latifundio, construido a partir del despojo violento de las tierras, protagonizado por las élites en el poder, germen fundamental de la confrontación, al que hay que atacar, emprendiendo caminos de democratización de la propiedad.

Esta misma idea está latente en las conclusiones que nos han llegado desde las mesas regionales de trabajo que impulsaron las comisiones de paz de Senado y Cámara, lo mismo que en el Encuentro Internacional Pueblos Construyendo Paz. Y al respecto, las propuestas desde las organizaciones sociales de los marginados, de los indígenas, de las comunidades afro, y de los campesinos, y de toda la ciudadanía, claman mayoritariamente por la defensa de las pequeñas y medianas economías rurales, por el fortalecimiento de la pequeña y mediana propiedad agraria, por la defensa de las Unidades Agrícolas Familiares, de los resguardos indígenas, de las tierras comunitarias de las negritudes y de las Zonas de Reserva Campesina; claman para que se reordene el territorio, cesando la praderización del país, dándole un manejo sensato a la desaforada ganadería extensiva; claman porque se priorice la producción agrícola que garantice la soberanía alimentaria, y no la producción depredadora, extractiva, que favorece los proyectos agroindustriales para la generación de biocombustibles y minero energéticos, que además de extranjerizar el territorio y pisotear la soberanía patria, están creando más miseria, más desigualdad y un peligroso desequilibrio ambiental.

Este proceso que abordará seis bloques temáticos en los que subsume la problemática económica, política y social de Colombia, reiniciará a mediados de enero, seguramente con propuestas audaces que tomen como objetivo principal la construcción de la justicia social desde ya, sin promesas diferidas y sin tiempos perentorios que amenacen la prosecución del diálogo.

Entendemos que la culminación del conflicto es una necesidad vital para la nación, y por ello urgimos las soluciones a las causas que le dieron origen, y aportamos para generar el mejor medio ambiente al desenvolvimiento de las conversaciones, el cese unilateral de acciones ofensivas, pensando en que cuando se produzca la desmilitarización de la sociedad y del Estado, la construcción de la Nueva Colombia ya tenga un buen tramo recorrido. Para entonces aspiramos a que ya no reine la impunidad que se pretende con la aprobación del fuero militar y a que todos los fuegos que se disparan desde el Estado, con las medidas neoliberales que asfixian a los colombianos, hayan cesado totalmente y sólo se escuche la alegría de un pueblo que ha salido de la miseria.

Con la verdad pura y limpia seguiremos trabajando en forma digna, seria realista y eficaz, en función de la justicia social y de mantener en alto los intereses más sentidos del pueblo colombiano. En esta dinámica esperamos que el país avance hacia la fundación de una democracia popular, es decir, verdadera, llena de pueblo.

Delegación de paz de las FARC-EP