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martes, 16 de julio de 2013

”Estamos en La Habana para buscar un acuerdo que conduzca a la terminación del conflicto colombiano”: Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc

Llgegando a La Habana, Alexandra, Shirley, Iván y Santrich para la Paz en Colombia





”Estamos en La Habana para buscar un acuerdo que conduzca a la terminación del conflicto colombiano”

Entrevista a Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc en La Habana

Por: RCN La Radio

Escuche la entrevista con Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc

Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc en los diálogos con el Gobierno en Cuba, se declaró confiado en el fin del conflicto en el país, no descartó la posibilidad de un cese al fuego unilateral y propuso una convergencia política de sectores de Izquierda. Dijo igualmente que las Farc están de acuerdo con una posible participación del ELN en La Habana y afirmó que no se arrepiente de ser guerrillero.

”Estamos en La Habana para buscar un acuerdo que conduzca a la terminación del conflicto colombiano”, señaló el líder insurgente en diálogo con RCN La Radio.

Sobre la posibilidad de un cese al fuego unilateral, afirmó que ”no lo descarto en cuanto a gestos, pero eso todavía no se ha acordado”.

Sostuvo que ”no hay que dudar que el esfuerzo que estamos haciendo es de verdad y vamos por la paz. La verdad no hemos discutido gestos de esa naturaleza, yo no descarto que se pueda dar algo parecido, nada se descarta en cuanto a gestos, y los gestos tienen diferentes naturalezas”.

Consideró que ”las guerras no son eternas. Tenemos la certeza de que Colombia está cerca del fin del conflicto que se ha extendido por más de medio siglo”.

”Hacemos un llamado a los organismos sociales y a los partidos para que se
unan y logremos la paz, pese a los enemigos de ella”, afirmó.

Diálogos con el ELN


Sobre la posibilidad de iniciar diálogos con el ELN, Iván Márquez dijo que todo depende de ese grupo rebelde.

”Si el ELN piensa que puede sumar esfuerzos en la mesa de la Habana, por nosotros no habría ningún problema, pero todo depende de lo que piense el ELN y lo que piense el Gobierno”, anotó.

Para embellecer el proceso de paz.


Dejación de las armas


El jefe negociador de las Farc sostuvo que no se puede anticipar a lo que será la discusión sobre la dejación de las armas, pero indicó que ese grupo guerrillero analiza otras experiencias.

”Yo no puedo anticipar argumentos de una discusión que no se está dando en la mesa. Por ahora, estamos mirando algunas experiencias. Por ejemplo, qué pasó en Irlanda; nos hemos reunido con irlandeses, con el IRA y ellos allá encontraron una fórmula que hay que analizarla muy bien” (….) ¿Qué pasó en Sudáfrica? y ahí tenemos lo que planteó Nelson Mandela”, anotó.

Dijo que ”en un gobierno donde estemos nosotros, aparezcamos como los receptores de esas armas. Lo más importante (es) ubicarlas lejos de su uso, su no utilización”, subrayó.

Márquez señaló que”éste es un proceso de paz, no de sometimiento, (en el) que la única guerra sea la de las ideas”.

Sostuvo que ”a la paz hay que darle el tiempo necesario (…) Una paz mal hecha es peor que la guerra”.

Víctimas


Sobre el tema de las víctimas, el quinto establecido en el Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, Iván Márquez señaló que será discutido en su momento. Expresó que ”vamos a esperar ese tema con toda seguridad; tiene que arrojar satisfacciones”.

Indicó que ”nosotros sentimos de corazón el sufrimiento de las víctimas, pero la víctimas son víctimas del conflicto”

Márquez dijo que las Farc ya han hecho propuestas al Gobierno sobre el caso de las víctimas. Sostuvo que una de ellas es ”establecer una comisión de la responsabilidad histórica, donde participe la gente, las víctimas (…)”.

Agregó que ”a nosotros nos impacta esta situación y vamos a abordar ese tema cuando llegue el momento. Es muy complicado el asunto; hemos hecho una propuesta y estamos dispuestos a convenir un tratado de regularización de la guerra”

Señaló que ”en cuanto a responsabilidades, deben realizarse todos los esfuerzos para esclarecer los hechos”.



Constituyente


Durante las conversaciones entre el Gobierno y las Farc, el grupo insurgente ha insistido en una Asamblea Nacional Constituyente como mecanismo de refrendación de los eventuales acuerdos de paz.

Sobre este tema, Marquéz señaló que ”la Constituyente, debe ser el resultado de un acuerdo político, derivado de la necesidad de surtir cambios institucionales que sienten la base de la paz; no está prohibido hablar de Constituyente por la paz, es un recurso constitucional”.

Márquez explicó que ese mecanismo ayudará a que sean aprobadas aquellas salvedades que vayan quedando al cerrar cada tema contemplado en la agenda de paz.

”Entonces estamos dejando salvedades, temáticas como ocurrió en la discusión agraria, que van quedando en el congelador, y si no llegásemos a algún acuerdo, consideramos que la Constituyente es el instrumento, la instancia ideal para resolver estos problemas”, reiteró.

Agregó ”que la Constituyente es la que va a rodear de legitimad el acuerdo, que va a asegurar jurídicamente al futuro. No podrá ningún Presidente sucesivo desconocer esos acuerdos de la Habana, la Constituyente es la llave de la paz”

Dijo que esperan dirimir en la mesa de conversaciones, las opiniones dividas del Gobierno y las Farc sobre cuál será el mecanismo de refrendación.

Participación en política – Palos en la rueda


Tras las declaraciones del fiscal general de la Nación, Eduardo Montealegre, quien dijo que ve lejana la posibilidad de que las Farc participen en política por los delitos de lesa humanidad que hayan podido cometer, Márquez indicó: ”Esas posiciones del señor Fiscal atraviesan palos al proceso de paz, sencillamente”.

Afirmó que ”lo importante para la transición hacia un régimen democrático es la participación política para todos”.

Sin embargo, sobre ese tema, cuya discusión continuará en el nuevo ciclo de conversaciones en Cuba, dijo que aspiran a llegar a primeros acuerdos.

”En este tema, de participación política en el que estamos ahora involucrados acá en la Habana, hemos concluido un ciclo de intercambios sobre esta temática, preparándonos para abordar el próximo 22 de julio este asunto, el 22 de julio empezaremos ya a construir acuerdos en materia de participación política”, indicó.

Señaló que ”diría que lo esencial es el establecimiento de la transición hacia un régimen democrático, este punto no se puede reducir a encontrar formulas de participación política de una insurgencia desmovilizada, es para todos”.

Colombianos que van para participar en el sepelio de José
Antequera, asesinado el 4 de marzo de 1988, son requisados
por la policía. Antequera era el vicepresidente de la UP
y secretario general de la JUCO, Juventud Comunista.
Sobre cómo se visualiza participando en política dijo: ”Realmente no pienso mucho en ese asunto, pero sí puedo decirle que política es lo que hemos hecho toda la vida”.

Unión Patriótica


Sobre la decisión del Consejo de Estado de restituirle la personería jurídica a la Unión Patriótica (UP), Márquez dijo que las Farc están de acuerdo con esa determinación. Agregó que ”aunque tarde es una decisión muy importante”.

Sin embargo, señaló que se hace necesario dar garantías para la no repetición, sub tema incluido en la agenda de paz.

Convergencia con la Izquierda


Iván Márquez dijo estar de acuerdo con una alianza de la Izquierda colombiana, coincidiendo con una propuesta planteada por el congresista Iván Cepeda.

”Estamos esperando cómo se desarrolla el proceso de La Habana. Por ahora consideramos que el esfuerzo tenemos que centrarlo en buscar que las fuerzas sociales y políticas de Izquierda encuentren un escenario común que logre una convergencia”, añadió.

Sobre la eventual participación en política de las Farc, afirmó que ”por ahora (es) eso que estamos sugiriendo, convergencia. Nos gustaría una convergencia de las fuerzas políticas de Izquierda, de partidos progresistas, de todos los sectores que quieran la paz”.

Campaña electoral


De otro lado, el líder insurgente reiteró que las Farc son escépticas por la 'mezcla' de la campaña electoral y el proceso de paz.

Recordó que por eso propusieron el aplazamiento del calendario electoral en el país. Márquez expresó que se debe convenir entre los actores políticos esa posible postergación de las próximas elecciones.

 

Vida guerrillera


Iván Márquez dijo de otro lado que se siente orgulloso de haber hecho uso de un derecho universal de levantarse en armas para exigir el bienestar de los más vulnerables y el desarrollo del país y agregó que en ese tipo de confrontaciones, que tienen ”asimetrías” muy marcadas, ”desafortunadamente” siempre habrá víctimas.

Reiteró el deseo de ese grupo insurgente de lograr un cese al fuego bilateral, ”para llegar al propósito de darle satisfacción plena a la sociedad y ponerle fin al conflicto”, aunque no descartó que si se logra la paz, la suspensión de las hostilidades posiblemente sea de un solo lado.

Manifestó que ”el país puede estar seguro de que la delegación de las Farc hará todos los esfuerzos para lograr la paz en este Gobierno y aunque somos conscientes de que hay que acelerar la negociación, no debemos preocuparnos por los tiempos”.

Tiempos para la paz


Sobre el ritmo de las conversaciones de paz, Márquez indicó que ”por nuestra parte hemos mantenido un buen ritmo. Queremos que los acuerdos avancen; con el Gobierno hemos convenido una metodología para avanzar”.

El Gobierno Nacional ha puesto como plazo hasta noviembre de este año para alcanzar un acuerdo de paz con las Farc.

En relación con la posibilidad de discutir la totalidad de los temas antes de noviembre próximo, el jefe negociador de las Farc indicó: ”Es posible, es posible; no me atrevo a asegurarlo. A la paz hay que darle todo el tiempo que sea necesario para construirla, una paz a las carreras, una paz mal hecha, es peor que la guerra”.

Crisis en el Catatumbo


Con relación a la crisis en el Catatumbo y las versiones sobre infiltración de las Farc en las protestas campesinas, Márquez dijo que esas versiones las ha escuchado del Gobierno.

Añadió que ”no es bueno estigmatizar. Fíjese lo que ha pasado (…) Pedimos desde La Habana que se escuche a esos campesinos”.

El jefe del equipo negociador de las Farc sostuvo que para desconocer la crisis en el Catatumbo, el Ministerio de Defensa sacó el ”cuento” de la infiltración de las Farc y por eso pueden dispararle a la gente.

La Zona de Reserva Campesina en el Valle de Cinitarra. ¿Que temen Santos&Pinzón?


Zonas de Reserva Campesina


Sobre el caso de las Zonas de Reserva Campesina, Iván Márquez dijo que hay que formalizar esas propiedades.

”Hemos dicho que hay que formalizar esta propiedad de estos campesinos. Hemos escuchado a sus líderes, y sabemos que ellos no están buscando la construcción de repúblicas independientes”, anotó.

Indicó que ”todo lo quieren hacer son acuerdos con el Estado. A mí me parece que eso es normal, que eso está permitido, que eso no está por fuera de la ley”.

”Decimos que se deben reconocer, formalizar esa propiedad, y además porque es un compromiso derivado del Acuerdo Parcial sobre tierras, firmado en La Habana”, enfatizó.

En el informe entregado sobre el primer punto de la agenda de los diálogos, el agrario, el Ejecutivo y las Farc destacan que ”sobre las Zonas de Reserva Campesina se estableció que el Gobierno hará efectivo el apoyo a los planes de desarrollo de las zonas ya constituidas y las que se constituirán siguiendo lo dispuesto en las normas vigentes y promoviendo la participación activa de las comunidades involucradas” 

miércoles, 15 de mayo de 2013

Dice Iván Márquez, FARC-EP: “Francisco Santos, el vicepresidente de los escuadrones de la muerte”




Francisco Santos

El vicepresidente de los escuadrones de la muerte 

Por Iván Márquez
Integrante del Secretariado de las FARC-EP

El señor Francisco Santos, vicepresidente de Colombia durante los 8 años de mandato del presidente narco paramilitar Álvaro Uribe Vélez, arrebatado ahora por el más extraño frenesí, ha resuelto empuñar con desparpajo cínico, la bandera de las víctimas del conflicto colombiano.

Sin ofender el mundo de las aves: un “pájaro” tirándole a las escopetas. Para ilustración de la opinión internacional, en la época de la violencia bipartidista, en la década del 50, a los integrantes de los escuadrones de la muerte o paramilitares, que causaron más de 300 mil muertos con el visto bueno del gobierno de Colombia, se les conoció con el nombre tenebroso de “pájaros”.

Francisco Santos, repulsivo arlequín de la política colombiana, imploró a los cabecillas paramilitares crear los escuadrones de la muerte en Bogotá, con el nombre de BLOQUE CAPITAL. Alojó a Salvatore Mancuso, uno de los jefes de las denominadas Autodefensas, en su propia residencia. Mancuso recuerda los tapetes y el color de las cortinas de los lujosos ventanales… Pasmosamente recomendó a los paramilitares no cometer en cada una de sus incursiones más de tres asesinatos y no desaparecer los cadáveres. Mejor digámoslo con sus propias palabras: “Maten a esos HP que se están tomando al país, pero no los desaparezcan, porque los desaparecidos se convierten en un problema para mi fundación”. Cobarde paramilitar que azuzaba masacres sin arriesgar el pellejo.

Esperamos que la Fiscalía General, que lo tiene indiciado, no demore más el veredicto sobre este criminal.

Que se vaya al carajo con sus vallas.

Delegación de paz FARC-EP

miércoles, 3 de abril de 2013

Los alacranes





Por Iván Márquez
Integrante del Secretariado de las FARC-EP

Durante las grandes tempestades la fuerza subterránea es mucho más poderosa, y esta tiene el poder de imponer la paz cuando quienes están obligados a imponerla no la imponen.
De la oración por la Paz de Jorge Eliécer Gaitán

Colombia es un país con ex presidentes venenosos como alacranes, que aunque no pudieron ganar la guerra, tampoco permiten hacer la paz.

Las diatribas incendiaras de Uribe asperjan todos los días la sospecha de que quiere prolongar la guerra con la ilusión vana de que a través de ella tendrá seguridad jurídica. No quiere verse como Ríos Montt respondiendo ante los tribunales, lo cual es humano y comprensible, pero no se pueden ahogar crímenes de lesa humanidad bajo el estruendo de sonoridades bélicas. Ni siquiera sirven a ese propósito bancadas parlamentarias, ni cuotas de magistrados afines, ni efímeras condecoraciones gringas.

Por otro lado tenemos al ex presidente Pastrana disparando con escopeta de regadera contra el proceso de paz en La Habana. Es tan sulfurado como Uribe. Suelta ráfagas y después piensa. O tal vez no. Por lo menos deja en claro que el proceso de paz del Caguán no buscaba la paz, sino tiempo para la reingeniería del ejército y los ajustes del Plan Colombia, es decir, la guerra. Se solaza reconociendo que le abrió camino a Uribe con su estela sangrienta, y que dejó instalado el calificativo de "terrorista" a la guerrilla para obstruir el entendimiento.

Dios los crea y el diablo los junta. Pastrana y Uribe quieren una Colombia aprisionada eternamente en la oscura noche de la violencia. La descalificación mediática de la guerrilla como "bandidos" y "terroristas" es un intento de volver a la estigmatización primitiva. Todos queremos superar la época aciaga de los "pájaros", los "collarejos", la "chulavita" y los "chusmeros", que acentuaron el enfrentamiento sectario y fratricida.

Si "Caguanizar" los diálogos de La Habana, como pide Andrés Pastrana, significa abandonar el secretismo, podemos proclamar nuestro acuerdo. Nuestro corazón siempre estará del lado de la participación ciudadana en los diálogos, como en las Audiencias Públicas del Caguán. Queremos que la gente, las organizaciones sociales y políticas, expresen directamente su visión sobre la paz, y que sus sueños de nuevo país sean tenidos en cuenta a la hora del Acuerdo Final. Desmintiendo la campaña mediática la gente añora la zona de distensión de San Vicente, porque tuvo paz, la ciudadanía se dio normas de convivencia que redujeron el asesinato y el robo a cero, porque se construyeron carreteras, acueductos, se incrementó el comercio, se pavimentaron calles, se construyeron puentes, se fomentó la solidaridad, lo que nunca hizo el Estado, y sí la guerrilla, en una zona condenada al olvido por el poder central.

El destino de Colombia, señores ex presidentes, no puede ser la guerra. Las gentes del común, las grandes mayorías, están de acuerdo con este aserto del comandante Jacobo Arenas.

La política no puede reducirse a la práctica de sacarse los trapos al sol, ni a disparar contra la reconciliación. Necesitamos reunir voluntades para edificar la paz con justicia social, democracia y soberanía. No rebajen el lenguaje. Con insultos y recriminaciones mutuas no se les va a devolver el mar territorial a los Sanandresanos. Sindéresis y compostura, caballeros de banda presidencial. Por lo demás, debemos reconocernos recíprocamente como partes de un conflicto. Resolvámoslo sin el plomo de las palabras, sin injerencias extranjeras, y si las hay, que sean para ayudarnos a alcanzar la paz, no para incendiar el país o imponerle trabas jurídicas a la posibilidad de acabar con la guerra. La fuerza irresistible de la movilización social por la paz, será fundamental para tener patria.

La Habana, abril 2 de 2013
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Delegación de paz FARC-EP
 Frente Antonio Nariño

miércoles, 27 de febrero de 2013

María Jimena Duzán de la Revista Semana entrevista al comandante guerrillero Iván Márquez en la Habana

En exclusiva en el número más reciente de la Revista Semana.




“Deseo hacer política de manera abierta y legal”

Por María Jimena Duzán


EN PLATA BLANCAIván Márquez, de las FARC, habla en exclusiva con María Jimena Duzán, de SEMANA.

 
23 febrero 2013
 
MARÍA JIMENA DUZÁN: Dura la carta que le envió Timochenko al presidente Santos. ¿Por qué les molestó tanto que él recordara en El Caguán que ustedes también son despojadores? 

IVÁN MÁRQUEZ: Mire, las cosas van bien y en esa carta que usted menciona el propio Timochenko afirma que se han hecho avances. Hemos construido por lo menos unas dos o más cuartillas de acuerdo y eso es un avance que no se había logrado en anteriores procesos. En Tlaxcala, por ejemplo, la discusión giró en torno a la política económica y de ahí no avanzamos ni un centímetro. Por eso, porque vamos bien, nos molestó que el presidente Santos hubiera ido al Caguán a compararnos con los verdaderos despojadores y que encima de eso no haya hecho mención de los avances que hemos conseguido en La Habana. En esa actitud vemos una maniobra para distraer la atención del país sobre el verdadero problema, que es el latifundio, el primer generador de desigualdad en el campo. ¿Por qué no habló de las hectáreas que entregó en El Caguán Don Berna, ni de las que tiene Víctor Carranza? 

M.J.D.: Pero no puede negar que tienen tierras en El Caguán. Lo invito a que lea un documento elaborado por Luis Jorge Garay, miembro de la Comisión de Seguimiento a la Ley de Restitución, en la que documenta esa concentración de tierras en manos de las Farc. 

I.M.: Yo no sé cómo hacen para hacer esos informes, porque la mayoría de esas tierras ni siquiera tienen títulos. Y sin estos es muy difícil hablar de despojo. Por eso queremos hacer una comisión con el propósito de estudiar el tema. Estaba leyendo antes de venir aquí una entrevista que se les hace a unos campesinos del Recreo –que es una de las tierras que según el gobierno es expropiada por las Farc– y allí solo había campesinos. El gran temor que tenemos es que con el cuento de que son tierras de las Farc se hagan nuevos despojos. 

M.J.D.: ¿Por qué no les gusta el marco jurídico para la paz, que es la ventana que el gobierno abrió para que puedan reincorporarse a la política? 

I.M.: Porque consideramos que el Congreso no tiene la autoridad moral ni ética –y no estoy hablando de todos los congresistas– para legislar en un asunto tan complicado. Lo que se necesita es una reforma integral al sistema electoral, que es corrupto y tramposo. Aquí votan hasta los muertos.

M.J.D.: Muchos dirán lo contrario. Que los que no tienen autoridad moral para hablar de ética son ustedes. No se le olvide que hay una opinión pública que es adversa a sus prácticas y a sus atropellos. 

I.M.: Si hay atropellos no son intencionales. Cuando nosotros desplegamos alguna actividad militar no lo hacemos contra la población civil sino contra un objetivo militar y a veces lamentablemente resulta afectada la población. 

M.J.D.: ¿No les da temor confrontarse con un país que no los quiere? 

I.M.: Lo que queremos es hablar con ese país. Para nosotros es muy importante que la gente nos quiera. Los campesinos vuelcan todos sus afectos a esta guerrilla porque nos protegen y nos ayudan. Nos suministran información y si no fuera por este apoyo no existiríamos. Hay unas capas medias que están siendo duramente golpeadas por temas como el de la nueva reforma tributaria. No crea que nosotros somos cuadrados. Nosotros tenemos puentes con ese país que usted señala.

M.J.D.: ¿Pero y el bombazo al club El Nogal? 

I.M.: No dispongo de información sobre ese tema. Sé que fue un caso estremecedor. No sé en qué estado se encuentre la investigación pero sí le digo lo siguiente: a nivel del secretariado ese tema nunca se ha discutido. 

M.J.D.: A la luz de las nuevas disposiciones del derecho internacional, para ser beneficiarios de los mecanismos que brinda la Justicia transicional el primer requisito es resarcir a las víctimas. Sin embargo, ustedes insisten en que no son victimarios sino víctimas. ¿Van o no resarcir a sus victimas? 

I.M.: El gobierno nos ha emplazado a que les demos la cara a las víctimas y lo vamos a hacer. Timochenko lo ha dicho en su carta con nitidez. Pero eso sí: queremos que se aborde el tema en toda su dimensión. Queremos que se hable sobre los responsables de la época de la Violencia, de los autores materiales e intelectuales de la masacre de la Unión Patriótica, de cómo va la investigación en torno a los falsos positivos. 

M.J.D.: ¿Y en el caso de las víctimas de las Farc?

I.M.: Hemos dicho que el Estado es el último punto de imputación y que las víctimas son víctimas del conflicto. Pero le quiero decir una cosa más: creo que el Estado colombiano está enredado con el Estatuto de Roma. Dicen que tienen temor de que se vengan demandas si no se cumple con unos requisitos mínimos de Justicia, pero creemos que eso no es así y que por el contrario esos temores infundados se están usando para imponernos a nosotros unos ritmos con el propósito de que salgamos de esto ligero. 

M.J.D.: Usted qué le diría a esas madres de soldados y policías que piden que les den razón de sus hijos. No saben si están secuestrados o con vida. 

I.M.: María Jimena, nosotros ya lo hemos dicho: no tenemos retenidas personas con fines económicos. Hemos dicho que íbamos a abandonar esa práctica y lo hemos cumplido. Tampoco tenemos soldados y policías en nuestro poder. Ahora bien, hay que tener en cuenta que en un combate se producen muchos momentos que se escapan de nuestro control. Pero para tratar de resolver ese problema estamos dispuestos a integrar comisiones con el Ejército de Colombia, las Farc y la Cruz Roja internacional para ir a donde se produjeron esos combates para ver si logramos una respuesta a esta situación dramática de los desaparecidos. 

M.J.D.: El expresidente Uribe también es una víctima de las Farc que ustedes van a tener que resarcir. Secuestraron a su padre, quien murió en medio del fuego cruzado el día en que lo liberaron. 

I.M.: Las Farc no secuestraron al papá de Uribe. Eso se lo aseguro. 

M.J.D.: No les gusta el marco para la paz pero sí una asamblea constituyente. ¿Por qué insisten en esa propuesta?

I.M.: Creemos que el pueblo tiene más fuerza y legitimidad que el poder constituido. 

M.J.D.: Coinciden ustedes con el uribismo, que también busca una constituyente…

I.M.: Pero es que nosotros queremos la constituyente para refrendar el acuerdo de paz y Uribe la quiere para unos fines egoístas que no solamente tienen que ver con su vuelta al poder, sino con el hecho de que busque blindarse para no tener que responder por todos sus desmanes. 

M.J.D.: Hablando del gobierno del presidente Uribe, ¿ustedes fueron contactados para iniciar diálogos secretos de paz? Se lo pregunto, porque Uribe ha negado estos acercamientos.

I.M.: Sí, cómo no. Nosotros recibimos una carta del gobierno de Uribe en la época en que se nombró a Frank Pearl negociador de paz. En esa carta se nos invitaba a conversaciones secretas. Alfonso (Cano) la puso a consideración del secretariado de las Farc y acordamos dar una respuesta al señor Uribe, pero tuvimos un malentendido y una carta que debió circular de manera confidencial resultó haciéndose pública por cuenta de nosotros. Eso fue al final del mandato de Uribe. 

M.J.D.: ¿Y me puede refrescar la memoria sobre lo que decían en esa carta?

I.M.: En esa carta decíamos que de todas maneras estábamos dispuestos a conversar, aunque hacíamos reparos a la conducta asumida por Uribe durante su mandato. No sé por qué ahora Uribe niega esos acercamientos. ¿Acaso es un delito buscar la paz en Colombia?

M.J.D.: Al otro día de la muerte de Alfonso Cano, las Farc le hacen saber al gobierno que siguen adelante. Debió ser difícil esa decisión. 

I.M.: Tuvimos que hacer de tripas corazón y seguir en el proceso porque Alfonso así lo había exigido. Él decía que esto había que proseguirlo hasta que culminara la paz para Colombia. Fue una decisión difícil. Se trataba del asesinato del comandante que más estaba impulsando la posibilidad de un diálogo de paz con el gobierno de Santos. Alguien dice que uno no puede matar a quien está hablando de paz. Yo digo que si no hubiese ocurrido lo de Alfonso estaríamos en una etapa más avanzada. 

M.J.D.: Usted se sienta todos los días con el general Mora, quien lo debió haber tenido en la mira más de una vez. ¿Qué siente cuando lo ve?

I.M.: Primero un profundo respeto. En Oslo, recuerdo, me dirigí al general Mora diciéndole que Manuel Marulanda Vélez nos había enseñado el respeto por el adversario. Y el general me dijo que casi todas las guerras habían terminado en un acuerdo. Y creo que él tiene razón. 

M.J.D.: ¿Cómo explicarle a un país que si se firma la paz, los guerrilleros podrán hacer política y recorrer las calles, pero los militares que los combatieron terminen pagando penas en las cárceles?

I.M.: Yo prefiero dejarle esos asuntos al Estado. No nos queremos meter en eso. 

M.J.D.: ¿Usted aspira a hacer política en este país?

I.M.: ¡Pero claro...! Ese es mi propósito. Yo fui representante por el Caquetá y me devolví al monte porque me iban a matar. Deseo hacer política de manera abierta y legal. 

M.J.D.: ¿Es la Marcha Patriótica el partido que ustedes están impulsando para poder hacer política si dejan las armas y se reincorporan a la sociedad?

I.M.: Estamos impulsando partidos y movimientos. Uno es el Partido Comunista Clandestino y otro el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, que también es clandestino. En cuanto a la Marcha Patriótica saludamos que por iniciativa popular se esté construyendo un movimiento de esas características. Ojalá logren aliarse con otros sectores sociales y políticos afines para presentar una alternativa política que le cambie el rumbo a este país. 

M.J.D.: Esa foto suya encima de una Harley-Davidson no debió gustar en la guerrilla. 

I.M.: Esa foto fue una mamadera de gallo, porque le cuento que no se manejar moto. Sin embargo, ya dicen que recorro las carreteras de Venezuela y Cuba en una Harley-Davidson. Esa foto fue hecha cuando estuve hablando en Caracas con Chávez. Me han armado un alboroto creyendo que iban a generar descontento al interior de las filas guerrilleras, pero allá saben que Márquez está siempre con su tropa. 

M.J.D.: Finalmente, ustedes tampoco aceptan que están metidos en el narcotráfico. ¿Todas esas historias que los vinculan en alianzas con Los Rastrojos y Los Urabeños es también propaganda mentirosa?

I.M.: Nosotros no tenemos laboratorios de cocaína ni somos la Policía antinarcóticos de nadie. Obviamente muchos no entienden que no reprimamos al campesino cultivador. Actualmente en Colombia se lavan unos 12.000 millones de dólares. Gran parte de ese monto proviene del narcotráfico que los mueve a través de circuitos financieros y eso no genera mayor cuestionamiento moral. Con dineros de narcotráfico se han elegido presidentes desde Turbay Ayala. 

M.J.D.: Dicen que usted es el más duro en la delegación de las Farc y que su dureza se deriva del hecho de que hace rato no está en el frente de batalla, sino que vive cómodamente en Venezuela.

I.M.: Eso no es cierto. Ningún comandante de las Farc está alejado de su tropa. A mí me nombró Timo como jefe de la delegación en La Habana y aquí estoy. Y nuestro deseo es poder llegar a Bogotá en una movilización política con Pablo Catatumbo, Pastor Alape, Joaquín Gómez, Mauricio Jaramillo y Timochenko. María Jimena, esta posibilidad de paz es muy especial y no la podemos dejar escapar.