martes, 16 de julio de 2013

”Estamos en La Habana para buscar un acuerdo que conduzca a la terminación del conflicto colombiano”: Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc

Llgegando a La Habana, Alexandra, Shirley, Iván y Santrich para la Paz en Colombia





”Estamos en La Habana para buscar un acuerdo que conduzca a la terminación del conflicto colombiano”

Entrevista a Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc en La Habana

Por: RCN La Radio

Escuche la entrevista con Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc

Iván Márquez, jefe del equipo negociador de las Farc en los diálogos con el Gobierno en Cuba, se declaró confiado en el fin del conflicto en el país, no descartó la posibilidad de un cese al fuego unilateral y propuso una convergencia política de sectores de Izquierda. Dijo igualmente que las Farc están de acuerdo con una posible participación del ELN en La Habana y afirmó que no se arrepiente de ser guerrillero.

”Estamos en La Habana para buscar un acuerdo que conduzca a la terminación del conflicto colombiano”, señaló el líder insurgente en diálogo con RCN La Radio.

Sobre la posibilidad de un cese al fuego unilateral, afirmó que ”no lo descarto en cuanto a gestos, pero eso todavía no se ha acordado”.

Sostuvo que ”no hay que dudar que el esfuerzo que estamos haciendo es de verdad y vamos por la paz. La verdad no hemos discutido gestos de esa naturaleza, yo no descarto que se pueda dar algo parecido, nada se descarta en cuanto a gestos, y los gestos tienen diferentes naturalezas”.

Consideró que ”las guerras no son eternas. Tenemos la certeza de que Colombia está cerca del fin del conflicto que se ha extendido por más de medio siglo”.

”Hacemos un llamado a los organismos sociales y a los partidos para que se
unan y logremos la paz, pese a los enemigos de ella”, afirmó.

Diálogos con el ELN


Sobre la posibilidad de iniciar diálogos con el ELN, Iván Márquez dijo que todo depende de ese grupo rebelde.

”Si el ELN piensa que puede sumar esfuerzos en la mesa de la Habana, por nosotros no habría ningún problema, pero todo depende de lo que piense el ELN y lo que piense el Gobierno”, anotó.

Para embellecer el proceso de paz.


Dejación de las armas


El jefe negociador de las Farc sostuvo que no se puede anticipar a lo que será la discusión sobre la dejación de las armas, pero indicó que ese grupo guerrillero analiza otras experiencias.

”Yo no puedo anticipar argumentos de una discusión que no se está dando en la mesa. Por ahora, estamos mirando algunas experiencias. Por ejemplo, qué pasó en Irlanda; nos hemos reunido con irlandeses, con el IRA y ellos allá encontraron una fórmula que hay que analizarla muy bien” (….) ¿Qué pasó en Sudáfrica? y ahí tenemos lo que planteó Nelson Mandela”, anotó.

Dijo que ”en un gobierno donde estemos nosotros, aparezcamos como los receptores de esas armas. Lo más importante (es) ubicarlas lejos de su uso, su no utilización”, subrayó.

Márquez señaló que”éste es un proceso de paz, no de sometimiento, (en el) que la única guerra sea la de las ideas”.

Sostuvo que ”a la paz hay que darle el tiempo necesario (…) Una paz mal hecha es peor que la guerra”.

Víctimas


Sobre el tema de las víctimas, el quinto establecido en el Acuerdo General para la Terminación del Conflicto, Iván Márquez señaló que será discutido en su momento. Expresó que ”vamos a esperar ese tema con toda seguridad; tiene que arrojar satisfacciones”.

Indicó que ”nosotros sentimos de corazón el sufrimiento de las víctimas, pero la víctimas son víctimas del conflicto”

Márquez dijo que las Farc ya han hecho propuestas al Gobierno sobre el caso de las víctimas. Sostuvo que una de ellas es ”establecer una comisión de la responsabilidad histórica, donde participe la gente, las víctimas (…)”.

Agregó que ”a nosotros nos impacta esta situación y vamos a abordar ese tema cuando llegue el momento. Es muy complicado el asunto; hemos hecho una propuesta y estamos dispuestos a convenir un tratado de regularización de la guerra”

Señaló que ”en cuanto a responsabilidades, deben realizarse todos los esfuerzos para esclarecer los hechos”.



Constituyente


Durante las conversaciones entre el Gobierno y las Farc, el grupo insurgente ha insistido en una Asamblea Nacional Constituyente como mecanismo de refrendación de los eventuales acuerdos de paz.

Sobre este tema, Marquéz señaló que ”la Constituyente, debe ser el resultado de un acuerdo político, derivado de la necesidad de surtir cambios institucionales que sienten la base de la paz; no está prohibido hablar de Constituyente por la paz, es un recurso constitucional”.

Márquez explicó que ese mecanismo ayudará a que sean aprobadas aquellas salvedades que vayan quedando al cerrar cada tema contemplado en la agenda de paz.

”Entonces estamos dejando salvedades, temáticas como ocurrió en la discusión agraria, que van quedando en el congelador, y si no llegásemos a algún acuerdo, consideramos que la Constituyente es el instrumento, la instancia ideal para resolver estos problemas”, reiteró.

Agregó ”que la Constituyente es la que va a rodear de legitimad el acuerdo, que va a asegurar jurídicamente al futuro. No podrá ningún Presidente sucesivo desconocer esos acuerdos de la Habana, la Constituyente es la llave de la paz”

Dijo que esperan dirimir en la mesa de conversaciones, las opiniones dividas del Gobierno y las Farc sobre cuál será el mecanismo de refrendación.

Participación en política – Palos en la rueda


Tras las declaraciones del fiscal general de la Nación, Eduardo Montealegre, quien dijo que ve lejana la posibilidad de que las Farc participen en política por los delitos de lesa humanidad que hayan podido cometer, Márquez indicó: ”Esas posiciones del señor Fiscal atraviesan palos al proceso de paz, sencillamente”.

Afirmó que ”lo importante para la transición hacia un régimen democrático es la participación política para todos”.

Sin embargo, sobre ese tema, cuya discusión continuará en el nuevo ciclo de conversaciones en Cuba, dijo que aspiran a llegar a primeros acuerdos.

”En este tema, de participación política en el que estamos ahora involucrados acá en la Habana, hemos concluido un ciclo de intercambios sobre esta temática, preparándonos para abordar el próximo 22 de julio este asunto, el 22 de julio empezaremos ya a construir acuerdos en materia de participación política”, indicó.

Señaló que ”diría que lo esencial es el establecimiento de la transición hacia un régimen democrático, este punto no se puede reducir a encontrar formulas de participación política de una insurgencia desmovilizada, es para todos”.

Colombianos que van para participar en el sepelio de José
Antequera, asesinado el 4 de marzo de 1988, son requisados
por la policía. Antequera era el vicepresidente de la UP
y secretario general de la JUCO, Juventud Comunista.
Sobre cómo se visualiza participando en política dijo: ”Realmente no pienso mucho en ese asunto, pero sí puedo decirle que política es lo que hemos hecho toda la vida”.

Unión Patriótica


Sobre la decisión del Consejo de Estado de restituirle la personería jurídica a la Unión Patriótica (UP), Márquez dijo que las Farc están de acuerdo con esa determinación. Agregó que ”aunque tarde es una decisión muy importante”.

Sin embargo, señaló que se hace necesario dar garantías para la no repetición, sub tema incluido en la agenda de paz.

Convergencia con la Izquierda


Iván Márquez dijo estar de acuerdo con una alianza de la Izquierda colombiana, coincidiendo con una propuesta planteada por el congresista Iván Cepeda.

”Estamos esperando cómo se desarrolla el proceso de La Habana. Por ahora consideramos que el esfuerzo tenemos que centrarlo en buscar que las fuerzas sociales y políticas de Izquierda encuentren un escenario común que logre una convergencia”, añadió.

Sobre la eventual participación en política de las Farc, afirmó que ”por ahora (es) eso que estamos sugiriendo, convergencia. Nos gustaría una convergencia de las fuerzas políticas de Izquierda, de partidos progresistas, de todos los sectores que quieran la paz”.

Campaña electoral


De otro lado, el líder insurgente reiteró que las Farc son escépticas por la 'mezcla' de la campaña electoral y el proceso de paz.

Recordó que por eso propusieron el aplazamiento del calendario electoral en el país. Márquez expresó que se debe convenir entre los actores políticos esa posible postergación de las próximas elecciones.

 

Vida guerrillera


Iván Márquez dijo de otro lado que se siente orgulloso de haber hecho uso de un derecho universal de levantarse en armas para exigir el bienestar de los más vulnerables y el desarrollo del país y agregó que en ese tipo de confrontaciones, que tienen ”asimetrías” muy marcadas, ”desafortunadamente” siempre habrá víctimas.

Reiteró el deseo de ese grupo insurgente de lograr un cese al fuego bilateral, ”para llegar al propósito de darle satisfacción plena a la sociedad y ponerle fin al conflicto”, aunque no descartó que si se logra la paz, la suspensión de las hostilidades posiblemente sea de un solo lado.

Manifestó que ”el país puede estar seguro de que la delegación de las Farc hará todos los esfuerzos para lograr la paz en este Gobierno y aunque somos conscientes de que hay que acelerar la negociación, no debemos preocuparnos por los tiempos”.

Tiempos para la paz


Sobre el ritmo de las conversaciones de paz, Márquez indicó que ”por nuestra parte hemos mantenido un buen ritmo. Queremos que los acuerdos avancen; con el Gobierno hemos convenido una metodología para avanzar”.

El Gobierno Nacional ha puesto como plazo hasta noviembre de este año para alcanzar un acuerdo de paz con las Farc.

En relación con la posibilidad de discutir la totalidad de los temas antes de noviembre próximo, el jefe negociador de las Farc indicó: ”Es posible, es posible; no me atrevo a asegurarlo. A la paz hay que darle todo el tiempo que sea necesario para construirla, una paz a las carreras, una paz mal hecha, es peor que la guerra”.

Crisis en el Catatumbo


Con relación a la crisis en el Catatumbo y las versiones sobre infiltración de las Farc en las protestas campesinas, Márquez dijo que esas versiones las ha escuchado del Gobierno.

Añadió que ”no es bueno estigmatizar. Fíjese lo que ha pasado (…) Pedimos desde La Habana que se escuche a esos campesinos”.

El jefe del equipo negociador de las Farc sostuvo que para desconocer la crisis en el Catatumbo, el Ministerio de Defensa sacó el ”cuento” de la infiltración de las Farc y por eso pueden dispararle a la gente.

La Zona de Reserva Campesina en el Valle de Cinitarra. ¿Que temen Santos&Pinzón?


Zonas de Reserva Campesina


Sobre el caso de las Zonas de Reserva Campesina, Iván Márquez dijo que hay que formalizar esas propiedades.

”Hemos dicho que hay que formalizar esta propiedad de estos campesinos. Hemos escuchado a sus líderes, y sabemos que ellos no están buscando la construcción de repúblicas independientes”, anotó.

Indicó que ”todo lo quieren hacer son acuerdos con el Estado. A mí me parece que eso es normal, que eso está permitido, que eso no está por fuera de la ley”.

”Decimos que se deben reconocer, formalizar esa propiedad, y además porque es un compromiso derivado del Acuerdo Parcial sobre tierras, firmado en La Habana”, enfatizó.

En el informe entregado sobre el primer punto de la agenda de los diálogos, el agrario, el Ejecutivo y las Farc destacan que ”sobre las Zonas de Reserva Campesina se estableció que el Gobierno hará efectivo el apoyo a los planes de desarrollo de las zonas ya constituidas y las que se constituirán siguiendo lo dispuesto en las normas vigentes y promoviendo la participación activa de las comunidades involucradas” 

jueves, 11 de julio de 2013

Cesar Vallejo y Julián Conrado



Cesar Vallejo y Julián Conrado

Miércoles, 10 de Julio de 2013 19
Apenas a días de comenzar la campaña mundial “Tod@s por Julián” convocada para que desde el Lunes 15 de Julio hagamos sentir el reclamo por sus derechos a la vida, al amor y a la solidaridad que nos unen como revolucionarios, recordaba un poema de Vallejo: "MASA"
Apenas a días de comenzar la campaña mundial “Tod@s por Julián” convocada para que desde el Lunes 15 de Julio hagamos sentir el reclamo por sus derechos a la vida, al amor y a la solidaridad que nos unen como revolucionarios, recordaba un poema de Vallejo donde ejemplifica excelentemente como la unión de tod@s se convierte en una fuerza imbatible capaz de lograr cualquier cosa.
Julián Conrado desde hace más de dos años se encuentra detenido y privado de libertad en Venezuela. Cantor y guerrillero colombiano que cruzó la frontera a Venezuela esperando que la patria de Bolívar le protegiera ante la feroz cacería que sobre él cernía Santos y el ejército santandereano de Colombia. Julián solo encontró la prisión en Venezuela, la prisión y el olvido. Es la hora de hacer más que de seguir diciendo, HAGAMOS JUNTOS LA FUERZA DE NUESTRAS VOCES Y ACTOS PARA DESAGRAVIAR A JULIAN Y LIBERARLO.
Al soldado caído del poema que les anexo no le bastó que sus compañeros cercanos le pidieran que regresara a la vida, siguió muriendo. Cuando todos, absolutamente todos se lo pidieron, el amor sentido logró regresarlo de la muerte.
Seguro estoy  que lograremos lo mismo. Por eso te pido, si eres uno que al oír hablar de Julián Conrado, no te das por aludido, leas en el link que anexo al final de este escrito ¿Quién es Julián Conrado? Para juntos, a partir del 15 de Julio cantemos, escribamos, pidamos por todos los medios, su libertad merecida y nuestra fuerza logre que nuestro comandante obrero y presidente haga lo que debe hacer para que Julián Conrado vuelva a cantar en libertad en nuestra patria o la que sea prudente, pero libre.

MASA
Cesar Vallejo
Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...

“Nuestra búsqueda de la paz no es fruto de una casualidad o una coyuntura”: Jesus Santrich, Estado Mayor Central de las FARC-EP





Jesús Santrich, vocero de las FARC-EP en La Habana, cuenta como aprendió a vivir en la oscuridad. Entrevista entre saxo, pinturas y vídeo.





Pincha aquí para ver el video: El saxofón de Santrich. 




Por Jorge E. Botero


¿Cómo fue que usted se quedó ciego?

Eso fue como cuando cae la tarde: lentamente. Como en el ocaso, que las cosas se van alejando entre la penumbra. A los 14 años yo no veía muy bien y tuve que usar lentes, pero cuando ya estaba en la universidad se me fue cerrando el campo visual en los dos ojos. Hasta que hace unos seis años el ojo derecho se me apagó totalmente. En ese momento traté de hacerme algún tratamiento, que siempre había aplazado pues mis responsabilidades en la guerrilla eran la prioridad. Aplacé muchos años un tratamiento y cuando tuve la posibilidad de hacerme chequeos, se detectó que tenía glaucoma; pero ese no era el peor problema: tengo un síndrome de origen genético que se llama síndrome de Leber, que afecta los nervios ópticos. Hoy tengo apagados casi totalmente los dos ojos. En el izquierdo tengo un punto de luz, pero no tengo imagen.

¿Y cómo es ser ciego en el mundo guerrillero? las selvas, las montañas…

No puedo decir que sea fácil, pero el ser humano tiene el reto de adaptarse a las circunstancias y pienso que de esta gran pérdida nacieron muchas cosas dentro de mí: se fue la vista y aparecieron otras posibilidades. No solamente se ve con los ojos, hay que tener sensibilidad, hay que observar con los ojos del alma. Hay que poner en acción todos los sentidos, que generalmente tenemos subutilizados.

Mientras iba perdiendo la vista, pensó alguna vez “hasta aquí llegué, me tocó retirarme”.

No, nunca. ¡Jamás! Y creo que esa idea no ha pasado por mi mente puesto que mi ceguera no se produjo abruptamente. En la medida en que esto ha sido como un día en el que van pasando las horas y se va metiendo la tarde hasta que llega la noche, yo fui adquiriendo ciertas habilidades. Además, los guerrilleros casi siempre caminamos de noche y sin linterna, así que ya había una cierta adaptación a la oscuridad. Pero lo más grande ha sido la solidaridad de los compañeros; yo siempre tengo a alguien que está al frente mío, llevándome, guiándome, en todo momento, en cualquier circunstancia. Todo ello ha resuelto las dificultades, así que jamás he pensado que esta limitación me hará abandonar una lucha tan grandiosa, con propósitos tan sublimes como el de lograr la justicia social para nuestro pueblo.

¿Cómo ve los diálogos?

(risas) Siempre he tenido claridad respecto al desarrollo del proceso. Nuestra búsqueda de la paz no es fruto de una casualidad o una coyuntura; no es porque la composición del Secretariado haya variado o porque estemos en una supuesta coyuntura militar adversa, como a veces se afirma. ¡No! Los diálogos y la búsqueda de la paz han sido un principio, un fundamento de las Farc. Creo que hoy tenemos elementos suficientes para abordar estas conversaciones. Y creo que en el gobierno hay actitud también, de lo contrario nosotros no hubiéramos venido a La Habana. Creemos en la palabra del presidente Santos, aunque vemos que falta más compromiso para impulsar el proceso. Más determinación en sacar adelante las transformaciones que habría que realizar. Pero ningún diálogo de este tipo es un camino de rosas, presenta dificultades. La grandeza está en tener la paciencia, la ecuanimidad para saltar los obstáculos. El gobierno tiene que ceder, nosotros tenemos que ceder. Más que pensar en las élites que representan y más que pensar en nosotros, las dos partes tenemos que pensar en el pueblo: si pensamos todos en el pueblo colombiano, creo que llegaremos a un acuerdo. La prueba de ello es el avance que hemos logrado en los primeros 10 ciclos de conversaciones.

¿Cuál es el principal avance de estos casi 10 meses de diálogos?

Que a los campesinos se les formalizará la tierra que poseen. Si tomamos en cuenta que algo más del 50% de los campesinos tienen su tierra en situación de informalidad, este es un compromiso muy importante.

Desde los sentidos agudos que ha desarrollado, ¿logra percibir diferencias de actitud o de ánimo entre la delegación del gobierno?

La verdad es que el oído se afina mucho, por necesidad aunque también por placer: a mí me gusta mucho escuchar música, oír los sonidos del bosque, la diferencia del canto de los pájaros, el ruido de la quebrada. Uno aprende a percibir sutilezas y en la entonación, en la vehemencia, en la dicción hay muchos mensajes que yo logro percibir. Cuando uno u otro delegado del gobierno habla del mismo tema, alcanzo a detectar diferencias. Pero, no le voy a negar, yo me ayudo siempre de Alexandra (la holandesa), quien constantemente me está describiendo los gestos, las formas en que se mueven las manos; cuando salen las gotas de sudor, cuando hay expresiones gestuales muy notorias… y eso ayuda mucho.

¿Cuál de los sentidos debe aguzar más el gobierno para sacar adelante estos diálogos?

Debe aguzarlos todos, pero especialmente debe abrir los brazos del alma para sentir los sufrimientos que padecen las mayorías de los colombianos. Un país con tantas riquezas no puede permitirse que 30 millones de sus ciudadanos estén en la pobreza y que de esos treinta millones, alrededor de 10 millones vivan en situación de indigencia.

Volviendo a su vida personal: músico, poeta, escultor, pintor. ¿De donde viene toda esa vena artística?

Mi madre canta. Perteneció a una coral cuando estudiaba en su tierra natal, en el departamento de Nariño. También pinta. Varios de mis tíos tocan instrumentos musicales. Así que ése ambiente, donde siempre hubo literatura, música y pintura, ayudó mucho a nuestra formación. Mi hermano mayor, que fue asesinado, era músico y pintor. Creo que si no estuviéramos en guerra, seríamos pintores o cantantes; o estaríamos declamando, que es más bonito que estar disparando

¿Con cuál de las artes se siente más a gusto?

Con la pintura, que es con la que tengo más limitaciones. Pero he inventado un método para poder sacar las ideas que nacen del corazón (ver video).

¿Un escritor?

Joyce.

¿Un pieza musical por excelencia?

La Novena Sinfonía de Beethoven.

¿Un pintor?

Rembrandt.

¿Algún poeta?

Quiero mucho la poesía de Jorge Artel. Tengo un sentimiento especial por este poeta cartagenero nacido a comienzos del siglo XX. Pero también me estremece un poema de Lenin que se llama Año de Huracanes, y dice: Fue un año de huracanes/el país quedó cubierto de nubes que descargaban truenos y granizos sobre las aldeas/ los truenos abrían profundas heridas en los campos/ y las tinieblas nocturnas/ desiertas de estrellas/ se iluminaban con el fulgor de los incendios…

¿Llegará la luz de la paz?

La luz de la paz está en el corazón de cada uno de los colombianos, lo que pasa es que está un poco opaca; hay que encenderla con la fuerza de la voluntad y de la esperanza. Hay que ponerle fe a este proceso y la mejor manera de atizar el fuego de la paz es que se permita la participación ciudadana. Que no le pongamos líneas rojas a la decisión popular, que es la que más luz puede darle a esta oscura noche de la guerra.

miércoles, 10 de julio de 2013

”Nosotros hacemos política con las armas, el objetivo es hacer política sin ellas”: Las FARC-EP en La Habana






Entrevista con la delegación de Paz de las FARC-EP en La Habana

 

Por: Loïc Ramirez , Le Grand Soir/LaMartes, 09 Julio 2013

”Nosotros hacemos política con las armas, el objetivo es hacer política sin ellas”.- ”A ella le da pena enseñarte sus heridas de combate, ¡enséñaselas!”. La joven colombiana me desvela, debajo de su elegante chal azul, impresionantes cicatrices que traducen la intensidad de una guerra que aún no ha terminado.

Sentados en el vestíbulo del hotel Habana Libre de la Habana, Andrés París, figura histórica de la guerrilla, y Diana Grajales, joven combatiente insurgente, intercambian conmigo sus puntos de vista sobre las perspectivas acerca de las discusiones llevadas con el gobierno de Colombia. Divididas en varios puntos, estas tienen como temática principal en estos momentos la cuestión de la participación política del movimiento armado. ”La participación nuestra en política no es la mera participación en cargos burocráticos parlamentarios, que es a lo que nos quieren conducir; primero con un afán de endulzarnos el oído, de inflamar los egos, con el propósito que caigamos en otra emboscada. Este concepto encierra la idea de que la guerrilla no hace política. Nosotros, las FARC, hacemos política desde que nacimos, hacemos política con las armas, lo que se trata de discutir es como hacer política pero sin el uso de las armas” explica Andrés París [1].

Diana Grajales y el comandante Andrés Paris, hoy en La Habana
Como una advertencia añade ”No vamos a ser cooptados por el régimen, no vamos a apoyar a las clases dominantes y sus partidos, no vamos a desintegrarnos para fortalecer propuestas burguesas que están dominando hoy la vida política nacional, como lo hicieron algunos sectores de las guerrillas anteriores que se desmovilizaron”[2]. La estructura del grupo armado es el reflejo de lo que es, es decir ”un partido en armas”, como lo subraya Diana Grajales [3]. Volviendo a sus primeros años en contacto con la guerrilla, la joven me explica su iniciación ideológica al marxismo, al leninismo, a la dialéctica y al bolivarismo. ”La escuadra es la unidad más pequeña en el seno de la organización, está compuesta por 12 guerrilleros, y cada ‘escuadra’ es a la vez célula política!”. Fusionado a la estructura del grupo armado, el partido comunista colombiano clandestino (PC3) y las FARC son una unidad, respuesta a la ruptura orgánica oficial de la guerrilla con el histórico partido comunista colombiano en la década de los 90. Semanalmente cada estructura de base de la guerrilla realiza una reunión política de partido. Ahí se aplica, como lo predisponen los principios leninistas, el debate abierto y libre entre militantes/guerrilleros así como la crítica y autocrítica. ”Esas reuniones para nosotros son vitales” subraya la joven combatiente.

Jaime Nevado es un guerrillero con una larga experiencia. Barba gris y gafas, el hombre sabe alzar la voz cuando quiere resaltar sus palabras. ”El guerrillero que no es comunista no es un guerrillero” afirma [4]. Amante del teatro, se une a la insurgencia en la década de los años 80, en la cual sigue practicando y transmitiendo su arte. Cuando le pregunto su opinión acerca de los diálogos con Bogotá me contesta: ”Estamos sentados en la mesa para democratizar el país. No vamos a entregar las armas, si quieren quitárnoslas que vengan y que nos las quiten. No han podido quitárnosla, entonces ¿cómo es eso de que las vamos a entregar? Es como si les dijéramos a ellos ”¡entréguenos el Estado!”. Nosotros no hemos podido tomarlo, entonces ¿cómo nos lo van a entregar? Estamos iguales, somos dos ejércitos que no se han podido derrotar. ¡Ah! ¿Qué nos han hecho daño? Sí, pero nosotros también les hemos causado daño ¿Por qué las transnacionales están presionando a Santos para sentarse con nosotros en la mesa de negociación? Porque ellas quieren invertir en Colombia y la piedra en el zapato somos nosotros (...) El problema hoy en día son los «no» del gobierno. Se les dice «el campesino necesita tierra» ellos dicen «No, esto no es negociable», «el campesino necesita una reforma agraria». «No, esto no es negociable», «el campesino necesita una zona de reserva y bla, bla, bla...” «No, esto no es negociable». Ahora, estamos hablando de la participación política, nosotros decimos que lo que hay que hacer para garantizar esos acuerdos, es una Asamblea Constituyente. El gobierno responde: «¡No, esto no es negociable!”.

Sin embargo el régimen colombiano puede ser flexible como lo precisa Andrés Paris: ”El gobierno había rechazado varias propuestas que le habíamos hecho, pero fue gradualmente diseñando fórmulas que permitieron avanzar, y es previsible que frente a la asamblea constituyente también modifique su postura. En la etapa secreta de los diálogos ellos querían que las conversaciones permanecieran todo el tiempo secretas, nosotros exigimos una apertura de la mesa. Cedieron y ahora nos encontramos en la etapa pública, cosa que no estimaban al comienzo de estos diálogos. Al principio se negaron a cualquier forma de ratificación de los acuerdos y ahora Santos habla de un referéndum. Nosotros queremos precisar que la Asamblea Nacional Constituyente es un mecanismo que se utilizará al final, cuando todos los acuerdos sean obtenidos (...). Todo esto te lo digo para que puedas ver que el gobierno ya ha modificado sus posiciones y que es deseable que también lo haga con respecto a su posición inicial de decirle “no” a la Asamblea Constituyente”.

Enriquecidas por cerca de 50 años de experiencia en la lucha, las FARC saben que los acuerdos de paz con el estado colombiano no podrán ser válidos sin que se establezcan garantías sólidas. El fantasma del proyecto de la Unión Patriótica sigue siendo la brújula inevitable para quien quiera llevar a cabo un cese al fuego. La embestida sufrida por la izquierda en esa época (y que se prosigue actualmente) cimentó la certeza, en el movimiento armado, de que en el país no existen condiciones políticas suficientes como para abandonar la lucha armada. ”Hoy en día, después de 30 años, puedo decir que soy un sobreviviente de una generación de líderes cuya mayoría fueron asesinados. La lucha guerrillera, siendo aparentemente más peligrosa, le puedo decir que los que ingresamos a las FARC estamos vivos mientras que los que continuaron en el ejercicio de la política fueron asesinados” explica Andrés Paris. Frente a las incesantes exigencias de capitulación formuladas por Bogotá, aquel contesta ”¿para qué? El primer acto sería: la desmovilización y la entrega de armas. Segundo acto: salida de un grupo de guerrilleros a la plaza pública. Y tercer acto: asistir al entierro de esos líderes”. Dibujando apenas un sonrisa añade ”Entonces cuando llegue el momento de decir ‘¿Quién sale por las FARC?’ yo digo: Que salga Diana primero, ¡adelante!””. La joven compañera le responde con una sonrisa cómplice.



Es evidente que el reto principal de las conversaciones de paz realizadas en La Habana reside en el seguimiento de éstos cuando concluyan. Ariel Ávila Martínez, miembro del Observatorio del conflicto Nuevo Arco Iris me exponía su inquietud en una entrevista en enero de 2013, acerca de las garantías que podría dar el régimen: ”A las FARC no se les puede asesinar otra vez, hay que dejarlas participar en la vida política. Después le puedes exigir 60 años de cárcel a Timochenko [5]. después de haber pasado 40 años de su vida en el monte. Hay que encontrar una combinación jurídica. Pero sobre todo hay que protegerles la vida. Sabes que los más grandes asesinos de la izquierda en Colombia han sido los paramilitares instigados por la clase política tradicional. Entonces yo me hago una pregunta, si en un municipio narco un comandante de las FARC se lanza en política... ¿será que el alcalde lo va a dejar? ¿O se va a aliar con narcos para matarlo?”. [6].

El problema paramilitar es uno de los puntos esenciales a la hora de asentar garantías de participación política abierta. ”El gobierno tiene primero que desmontar los grupos paramilitares, en segundo lugar tiene que depurar las fuerzas armadas y en tercer lugar tiene que acabar con esta doctrina de la seguridad nacional” enumera Jaime Nevado, refiriéndose a esta tesis proveniente de la época de la Guerra Fría, que tiene como fin el utilizar el ejército para llevar a cabo una guerra antisubversiva. Ésta consiste esencialmente en reprimir el movimiento social con el pretexto de combatir la guerrilla. ”¿Qué es ese rollo que nosotros estamos hablando de paz y Santos decide afiliarse a la OTAN? ¿Para qué? La OTAN solo sirve exclusivamente para destruir pueblos, ¡eso no es serio!”, añade mi interlocutor.

”Nosotros estamos convencidos de que lo que sucedió con la Unión Patriótica puede repetirse. Los muertos nunca han disuadido la burguesía colombiana” prosigue Andrés Paris. ”La mejor garantía de no ser asesinados es que en Colombia empiece un proceso de cambios profundos de la cultura y de las instituciones políticas colombianas, en los cuales los escuadrones de la muerte sean aislados”. Prevenido, el guerrillero concluye con un refrán colombiano: ”Al perro no lo capan dos veces”. 

Enviado especial de Grand Soir a La Habana

(1) Entrevista con Andrés Paris, 30 de junio 2013, La Habana

(2) Referencia a la desmovilización del M19 en 1990 que dio lugar a su conversión en movimiento político y a su participación en la constitución nacional de 1991

(3) Entrevista con Diana Grajales, 30 de junio 2013, La Habana

(4) Entrevista con Jaime Nevado, 29 de junio 2013, La Habana

(5) Timoleón Jiménez, comandante en jefe de las FARC-EP después de la muerte de Alfonso Cano

(6) Entrevista con Ariel Ávila Martínez, 25 de enero 2013, Bogotá

Original: “Nous faisons de la politique avec des armes, le but est d’en faire sans elles? : Entretien avec la délégation de paix des FARC-EP à La Havane¿ 
Editado por : María Piedad Ossaba 
Fuente : Le Grand Soir, 7de junio de 2013 


martes, 9 de julio de 2013

Detrás de los hechos del Catatumbo..Por las FARC-EP

El Terrorismo Estado también se refleja en lo mediático. Los dueños de Colombia son los mismos que son dueños de los medios corporativos que arremeten en sus medios contra la protesta popular, como el caso de Catatumbo.





¿Para eso montaron la Mesa de La Habana? ¿Para señalar y perseguir dirigentes populares que levanten banderas similares a las nuestras?

La protesta campesina que se desarrolla en el Catatumbo ha terminado por generar comentarios y posturas oficiales poco inclinadas al diálogo y a una pronta solución. Que se acuse a una movilización popular de estar infiltrada por la guerrilla es apenas normal en este país, en donde los poderes dominantes apelan habitualmente al anatema para volver la espalda a los problemas y aplicar un tratamiento violento a los reclamos. Pero esta vez parece que las cosas van más allá.

La prosperidad democrática no quiere saber nada de la opinión popular en torno a sus políticas neoliberales. Quien realice una mirada imparcial sobre la problemática que se debate en Norte de Santander, fácilmente percibe que los reclamos del Catatumbo se relacionan directamente con los planes gubernamentales para la región. La expansión de los cultivos de palma africana y la puesta en práctica de grandes proyectos mineros, choca abiertamente con la vieja solicitud campesina de zona de reserva. Así como la erradicación forzada de los cultivos ilícitos apunta a agudizar las condiciones de pobreza, ardid disimulado de presión para el ingreso a la región de las grandes empresas.

Analistas prestigiosos han expuesto reiteradamente que la crisis económica global del sistema capitalista, unida a los intereses de las grandes potencias por el control de los recursos naturales no renovables, impulsan una especie de recolonización del tercer mundo a objeto de sostener, mediante el saqueo y la súper explotación de la mano de obra, una cuota de ganancia que por las vías de la industria capitalista y la especulación financiera es más difícil conseguir. Poderosas corporaciones de carácter transnacional imponen su lógica a gobiernos apátridas subordinados por completo a ellas, al costo de hundir a los pueblos en dolorosos dramas sociales y humanos.

Los índices de crecimiento de la economía hablandel resultado que la feria neoliberal entraña para los grandes capitales inversionistas extranjeros o los grupos económicos locales. Los fabulosos beneficios del sector crediticio están muy lejos de producir algún saldo positivo a los millones de desempleados o los asalariados por sumas miserables que conforman la gran masa de colombianos del montón. En algunos países de América Latina y el Caribe sus pueblos ensayan caminos distintos a los trazados por los centros de poder capitalista mundial. Es obvio que la oligarquía colombiana descarta por completo esa posibilidad. Y es esa la contradicción manifiesta en el Catatumbo hoy.


Reserva Campesina en el Valle de Cimitarra


La oligarquía colombiana, alineada con los intereses de las compañías transnacionales norteamericanas y europeas, tiene definido ya desde mucho tiempo atrás el rumbo que imprimirá al país. Cuando Andrés Pastrana hablaba de paz con las FARC, acordaba con los Estados Unidos la implementación del Plan Colombia cuyo objetivo principal era el exterminio de la oposición por la vía de la guerra. El desmesurado brote paramilitar que se extendió por la geografía nacional, cobrando miles de vidas y desplazando millones de campesinos, hizo su presencia en el Catatumbo de modo horroroso para la misma época. Las políticas de Santos insisten en la misma dirección, sacar la gente, ingresar los mercaderes.

Así que la resistencia campesina de los pobladores del Catatumbo asume caracteres de heroicidad, intenso patriotismo e inquebrantable fe en una alternativa distinta para la vida de la región. Ninguna de las violencias aplicadas contra ellos ha logrado su objetivo de aplastar su digna lucha. Es por eso que Santos y sus asesoresdeciden asumir un tratamiento absolutamente intolerante y represivo. En primer lugar ordenan responder a física bala, plomo y gases la movilización en marcha. Cuatro muertos, varias decenas de heridos y un buen número de judicializados por terrorismo y no sé qué más cargos infames.

La gran prensa colombiana prefiere ignorar los resultados de la ofensiva terrorista del ESMAD, el Ejército Nacional y la Fiscalía General contra los marchantes. En su lugar hace eco a las afirmaciones de altos funcionarios y comandantes de Policía o militares, que acusan a los campesinos de protestar obligados por la guerrilla, de estar infiltrados por la insurgencia, de portar armas de fuego y sofisticados explosivos con los que agreden a los inermes e inofensivos guardianes del orden público y la paz social.

El cubrimiento de la lucha campesina en Catatumbo del diario El Tiempo es un clásico ejemplo en cómo
la inteligencia militar tiene canales directos en donde manipula la opinión pública en la guerra mediática.


Afirman también que existe una sospechosa coincidencia entre lo exigido por los campesinos movilizados y los planteamientos hechos por las FARC en la Mesa de La Habana. Se difunde la especie de que se trata de una acción dirigida por Timoleón Jiménez e Iván Márquez. Eso debería bastar para quitar toda legitimidad a la protesta. Al fin y al cabo, para la oligarquía de este país, basta con que un argumento o razón sea imputable a la insurgencia armada para considerarlo perverso y absurdo. ¿Para eso montaron la Mesa de La Habana? ¿Para tener argumentos para descalificar la protesta social? ¿Para señalar y perseguir a los dirigentes populares que plantean banderas similares a las nuestras?

Las FARC-EP operamos en el territorio de Colombia, en todos los departamentos y regiones, y eso desde hace medio siglo. Crecimos al calor de las luchas populares, buen número de nuestros cuadros e integrantes provienen de la arremetida militar, policial y paramilitar contra la gente que reclama por sus derechos. No somos una organización de extraterrestres aislados por completo del resto del país y de su gente. Conocemos de manera directa la realidad amarga que soporta el pueblo colombiano. Y sabemos muy bien quién es quién en asuntos políticos y sociales en esta nación. Quiénes son los que sirven a la oligarquía y el imperialismo, y quiénes se alinean en las filas de la lucha popular.

Somos una organización político militar producto de la violencia terrorista del Estado colombiano. Y así como nos sentamos a dialogar con el gobierno nacional, con generales del Ejército y la Policía incluidos, también conversamos a diario con mucha gente en Colombia. Eso no significa que todo el que se reúne o dialoga con nosotros se halle a nuestro servicio o milite en nuestras filas. Somos colombianos enfrascados en el torrente de las luchas populares y las apoyamos a todas, lo cual no confiere ningún derecho a las autoridades para estigmatizar a las voces que se alzan en su contra desde la legalidad. Semejantes ensañamientos son el principal combustible del conflicto armado colombiano.

Ya lo señalaba algún columnista, y ojalá que no lo vayan a sindicar ahora por ello, que del tratamiento y resultado que el gobierno colombiano dé a la protesta de los campesinos del Catatumbo, se podrá deducir su voluntad de terminar con el conflicto y construir la paz en La Habana. Ojalá Santos piense muy bien lo que hace. Y por el bien de la paz, aprenda a desoír los asesores que sólo entienden de guerra.

Montañas de Colombia, 8 de julio de 2013

lunes, 8 de julio de 2013

“La gente se alza a diario contra la mentira y la violencia”: Por Gabriel Ángel, FARC-EP

Campesinos, obreros y estudiantes agrupados en Plaza Bolívar y son agredidos por ESMAD.


Unos meses atrás contemplamos las imágenes del paro decretado por los campesinos cafetaleros, a los que pronto se sumaron los productores de cacao y más tarde los paperos. Para enfrentar su lucha, el gobierno dispuso el envío de varios escuadrones del ESMAD, la fuerza policial entrenada para triturar a garrote la inconformidad. Y se vio de todo.
Cada semana se producen una o dos asonadas en distintos municipios del país, en protesta airada contra el comportamiento abusivo de la Policía o el Ejército.
Por Gabriel Ángel
La sola presencia de la policía antimotines significa una agresión contra quienes protestan. Se trata de una formación de hombres apertrechados con todo lo necesario para violentar. Significa la negación del diálogo. Cascos, escudos, corazas, garrotes, granadas de gas, armas de fuego, todo listo a manera de amenaza y con visible intención de lanzarse el  ataque.
Aparte de ellos, otros policías embarcados en tanquetas que arrojan poderosos chorros de agua y en tétricos vehículos que cumplen el papel de terroríficas celdas rodantes, completan el panorama de comprensión y respeto hacia el opositor.Por sí sola la estampa del ESMAD habla de lo que piensa el gobierno con relación a la inconformidad de los gobernados.
Por eso, unos meses atrás, como recién sucedió ahora en el Catatumbo, el enfrentamiento físico con los campesinos cafeteros resultó ser apenas la consecuencia lógica del ambiente intolerante que reina en nuestro país. Hombres humildes con las cabezas rotas y sangrantes ante las cámaras, manos mutiladas, mujeres campesinas asfixiadas por el gas.
Policías enardecidos corriendo con sus garrotes tras la gente, moliéndola a palos como si se tratara de abominables monstruos a los que se intenta aniquilar. La reacción defensiva estalla entonces con furia. Y además genera una especie de cultura de combate cuando se marcha a la protesta. Los hombres se arman de varas gruesas y largas, se cuelgan sus machetas a la cintura.
Y por eso ahora cada manifestación en Colombia se encuentra sazonada por actos violentos. Cada paro, cada huelga, cada jornada se trae sus muertos, sus heridos, sus encarcelados. Cuando tales imágenes dan vuelta al mundo gracias a la televisión internacional, el gobierno recula, llama a la cordura, y acepta conversar para buscar un arreglo.Considera que ya tiene blando al rival.
Por encima de todo el discurso oficial sobre la democracia ejemplar y los gigantes logros en materia social y económica, el tropel popular de inconformidad con la situación se impone en calles y carreteras, en pueblos y veredas, incluso en las grandes ciudades. A la violencia y la mentira oficiales les aparecieron la reacción y la verdad populares.
Y con pasos de animal grande. El Presidente de la República puede cantar en Escocia todas las maravillas que quiera sobre nuestro país, hablando en inglés por demás. Pero en lenguaje chibcha, los colombianos de abajo viven en condiciones totalmente distintas. Y le han perdido por completo el respeto las autoridades violentas. Asombra el modo como las enfrentan.
Por lo menos cada semana vienen produciéndose una o dos asonadas en distintos municipios del país, en protesta airada contra el comportamiento abusivo de la Policía o el Ejército. Por el modo como detienen la gente a su arbitrio, por la forma agresiva con que se dirigen a la población, por el desgreño de las administraciones locales, regionales o nacionales.
Si bien los noticieros de la televisión dan cuenta de muchos de estos hechos, pasan luego sobre ellos reduciéndolos a la insignificancia. Cuentan más los devaneos de Cristiano Ronaldo, el matrimonio de Shakira, las declaraciones de Falcao o la última de Lady Gagá. La alienación mediática surte su efecto, desde luego, pero no puede desbancar la realidad por completo.
Que sigue terca ahí. Y creciendo. A manera de ejemplo, hablemos de La Uribe, en el departamento del Meta, una de las zonas más militarizadas del país, y seguramente candidata a disputar el título de área rural colombiana donde más combates se presentan con las FARC, además del territorio habitado donde más bombas y metralla ha descargado la aviación en los últimos años.
En días pasados, la policía del corregimiento La Julia detuvo al Presidente de una Junta de Acción Comunal rural. A las ocho de la noche, una masa de campesinos de su vereda llegó a reclamarlo al puesto, lo cual terminó en batalla campal.Con piedras y palos, la gente enfrentó los uniformados hasta la una de la mañana. La Julia es sede de una Brigada Móvil del Ejército.
La tropa acudió en apoyo de la Policía, disparando tiros al aire y ráfagas de fusil a los pies de los enardecidos civiles. Hubo nubes de gases lacrimógenos. Los campesinos capturaron un policía y se apoderaron de su fusil. Al entregarlos, dijeron al Ejército: "No peleamos para agarrar policías, sino porque estamos cansados de que nos capturen cuando les viene en gana".
Hubo dos policías heridos y daños materiales, entre ellos tres motos averiadas por la tropa. Unos días después hubo otro revolcón. La policía capturó por sospechoso a un muchacho campesino que no portaba sus papeles y los habitantes de su vereda, tras reunirse, se presentaron al puesto y lo sacaron del encierro. También sucedió con el poblador de otra vereda.
Un desertor lo señaló como guerrillero y el Ejército lo aprehendió de inmediato. Valiéndose de la presión del desertor, el Ejército pretendía que el muchacho aceptara el cargo y se sumara al plan de reinserción. El detenido, ampliamente conocido en la zona, fue rescatado por decenas de campesinos de dos veredas, poniendo en evidencia la farsa montada contra él.
Santos puede decir en Glasgow que el hecho más importante que puede sucederle a Colombia es que le concedan a Medellín la sede de los juegos olímpicos juveniles, con lo cual da perfecta cuenta de lo que tiene en su cabeza. Nosotros creemos que sería la paz, al igual que todo ese pueblo que se cansó de tanta violencia y mentira, y se alza a la pelea contra ellas.
Montañas de Colombia, 4 de julio de 2013.